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La argentina Carla Pereyra, esposa de Diego Pablo Simeone, es una de las principales inversoras del sector inmobiliario en Madrid.EFE/ Kiko Huesca

Talento, negocios y diplomacia: llegadas desde el otro lado del océano, distintas personalidades del cine, el mundo empresarial, la tecnología o el activismo hacen de la capital de España su centro neurálgico.

“La Miami de Europa”. Así es como llaman a Madrid, capital de España, algunos de los grandes inversores de todo el mundo. Y los datos lo confirman: es la cuarta ciudad del mundo más valorada según encuestas como la de Barnes Global Property. Pero la razón de este auge madrileño no es únicamente española ni lleva corbata.

El verdadero secreto de esta transformación tiene nombre de mujer y llega desde el otro lado del charco: el talento latinoamericano. Profesionales que están revolucionando los negocios, la cultura, la diplomacia y el activismo en España.

Y un claro ejemplo de ello tuvo lugar en la Forbes House. El pasado lunes 13 de abril de 2026, este espacio de la calle Amador de los Ríos acogió la segunda edición del encuentro que rinde tributo a “Las 50 mujeres latinas a seguir en 2026”.

Las arquitectas del nuevo mapa inmobiliario.

Si miramos hacia el mundo del sector inmobiliario, conocido como “Real Estate”, la huella del capital latinoamericano es indiscutible. Las cifras hablan por sí solas: la consultora internacional CBRE señala que, durante 2024, el dinero llegado desde América Latina hacia el mercado inmobiliario español marcó un récord absoluto al alcanzar los 616 millones de dólares.

Para hacerse una idea de la magnitud de este salto, esta cantidad supone triplicar con creces los registros del año anterior. Y la gran protagonista de este fenómeno es, cómo no, Madrid, que acapara más del 75 % de toda esa inversión total.

Ximena Caraza dirige desde hace siete años la Fundación Casa de México en España. EFE/ Ailén Desirée Montes

 

En medio de este escenario tan dinámico, sobresale el nombre de la argentina Carla Pereyra. Aunque gran parte del público la reconoce por su perfil mediático al estar casada con el entrenador Diego Pablo Simeone, o por su faceta solidaria como embajadora de la Fundación Atlético de Madrid, su cara menos conocida es la de una hábil directiva.

A través de su compañía, MyLocation, maneja hoy en día más de 180 apartamentos y posee siete edificios completos. Además, en estos momentos lidera un nuevo desarrollo urbanístico en la zona norte de Madrid que sumará otros 140 inmuebles a su cartera.

Lejos del glamur de las revistas del corazón, ella misma resume su fórmula con total pragmatismo: “Mi labor principal consiste en estudiar el proyecto, la oferta, ver los costes y hacer números. Al final, esto son números”, de acuerdo con declaraciones recogidas en Forbes.

Un puente a ambos lados del Atlántico.

Pero el magnetismo de Madrid no se resume únicamente en inversiones inmobiliarias y grandes sumas de capital privado. La ciudad también se ha consolidado como un punto de encuentro clave para la diplomacia internacional.

Un claro ejemplo de ello es la colombiana Natalia Bayona. Como directora ejecutiva de ONU Turismo, es en la actualidad la mujer de su país que ha alcanzado el rango más alto dentro de las Naciones Unidas.

La actriz mexicana Cecilia Suárez, conocida por sus papeles en producciones como ‘La casa de las flores’ y su trabajo en el cine de animación, es también Embajadora Global de la Iniciativa Spotlight de la ONU contra la violencia de género. EFE/ Juanjo Martín

 

Con la mirada puesta en la sostenibilidad y, de manera muy especial, en la innovación tecnológica, su principal objetivo de cara a este 2026 es impulsar el desarrollo de certificaciones vocacionales apoyadas en Inteligencia Artificial.

Tal y como advirtió para Réport Colombia: “más del 80 % de las pequeñas y medianas empresas turísticas aún no tienen las competencias digitales necesarias para implementar estas tecnologías en sus procesos diarios”.

En esta misma esfera se mueve la ecuatoriana María Fernanda Espinosa: además de haber ejercido como ministra de Defensa y de Relaciones Exteriores de Ecuador fue la primera mujer latina en presidir la Asamblea General de la ONU.

En una mezcla de sectores artístico y tecnológico se encuentra la coleccionista de arte Ella Fontanals-Cisneros: nacida en Cuba, creció en Venezuela tras el exilio de su familia debido a la Revolución. EFE/Miguel Sierra

 

Ahora, instalada en Madrid, está al frente de GWL Voices, plataforma desde la que impulsa estrategias globales enfocadas en el liderazgo femenino y la prevención de conflictos.
El activismo de la gran pantalla a las tribunas.

Pero el férreo compromiso social de estas mujeres no se queda solo en oficinas y ministerios de exterior, sino que llega directamente a las pantallas de cine y a las tribunas internacionales más importantes del mundo.

La actriz mexicana Cecilia Suárez es otro de los ejemplos más claros. Conocida por sus papeles en producciones como ‘La casa de las flores’ y su trabajo en el cine de animación, es también Embajadora Global de la Iniciativa Spotlight de la ONU contra la violencia de género.

Para ella, “el arte tiene la capacidad de tocar tu corazón, no solo tu cerebro, y cuando esas dos áreas se comunican entre sí, la comprensión es más profunda”, tal y como explicaba en una entrevista para la ONU.

En la misma línea destaca la colombiana Natalia Reyes. Tras abrirse paso en la competitiva industria de Hollywood de la mano de James Cameron, aprovecha su altavoz como embajadora del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) liderando campañas para concienciar sobre la deforestación y la urgencia de frenar el cambio climático.

Cultura y tecnología de vanguardia.

En un ámbito más cultural destaca la historiadora y escritora francovenezolana Laurence Debray. Hija de dos intelectuales marxistas vinculados al entorno del Che Guevara y Fidel Castro, su trayectoria tomó un rumbo muy distinto, como experta en la Transición española y biógrafa de confianza del rey Juan Carlos I.

En una mezcla de sectores artístico y tecnológico se encuentra Ella Fontanals-Cisneros: nacida en Cuba, creció en Venezuela tras el exilio de su familia debido a la Revolución. Además de custodiar una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más importantes del mundo, con más de 3.000 piezas, es toda una pionera digital.

A principios de los noventa, se adelantó a las herramientas de conectividad que hoy son el motor de Silicon Valley: “Creé un software, una especie de proto-Internet, para conectar una red de ordenadores”, explicó a Tendencias del Arte.

Otro nombre imprescindible es el de Ximena Caraza. Desde hace siete años dirige la Casa de México en España. Las largas colas que rodean el edificio para disfrutar de sus exposiciones de arte contemporáneo o de su ya tradicional Altar de Muertos son, hoy por hoy, una estampa habitual del otoño madrileño.

El futuro es hoy.

El encuentro celebrado recientemente en Forbes House no es solo una reunión de la élite, es la materialización de una nueva realidad que ya no entiende de distancias geográficas ni roles de género.

Así, Madrid ha dejado de ser una simple puerta de entrada a Europa para los ciudadanos de América Latina y se ha consolidado como el lugar de residencia elegido por muchas de las mentes femeninas más brillantes. Aquellas que, lejos de esperar a que el futuro llegue, lo están construyendo.

Y es que este conjunto de mujeres, desde inversoras y diplomáticas hasta actrices, escritoras y mecenas de la tecnología, han logrado desdibujar las fronteras entre España y Latinoamérica y demostrar que el mundo tiene, hoy más que nunca, un nombre propio y un marcado acento femenino.
Por Nora Cifuentes.
EFE / Reportajes.

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