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Retrato del emperador del antiguo imperio romano (Imagen de Freepik generada por IA).jpg

Juan Tranche, autor de éxito con su obra `Gladiadoras´, en el que mostraba datos desconocidos de los combates entre mujeres que se celebraban en Roma, trae ahora `Innocentia´, centrado en la figura de un detective desde la Roma imperial hasta la provincia de Hispania, con un caso de corrupción, asesinatos y raptos. Un “thriller” basado en hechos reales sobre la justicia el poder y ambición… donde las víctimas son niñas.

Con una pasión desmedida por el mundo de la antigua Roma que le ha llevado décadas, Juan Tranche (Madrid, 1979) publicó en 2021 su primera novela `Spiculus´, en el que dos amigos se enfrentaban a muerte en la Roma de Nerón, aunque su salto a las grandes audiencias lo dio con `Gladiadoras´, en 2023, en el que por primera vez descubría al gran público la fidelidad y acciones de las mujeres gladiadoras.
Ahora, con `Innocentia´ da un paso más y crea un “thriller”, en el que no hace falta ser conocedor del mundo romano, donde descubre que en esa civilización se constituyeron los primeros “investigadores policiales”, que diríamos en estos tiempos, algo desconocido por el gran público, que estaban bajo el mando del emperador, y otros detalles que no han perdido actualidad con el paso del tiempo, como la corrupción, el rapto de niñas y los asesinatos. “Es una historia ambientada en la época romana, en la Hispania romana en la que quiero mostrar de dónde venimos y observar que algunos de los problemas que tenemos ahora, ya vienen de entonces”. Entrevistamos al autor.
— Señor Tranche, `Innocentia´ está ambientada en el año 222 d.C. en la Hispania romana. ¿Qué fue lo primero que le llegó: el crimen, la época o el lugar?.

— Un poco las tres cosas, quería escribir una novela negra ambientada en la época romana, en una época en que había más agentes secretos, que creemos que son tipos de nuestros días, pero en esta época está documentado que tuvieron un gran auge. Luego decaen porque se prohíben. Y también busqué un hecho histórico que enlazara todo, es decir que está inspirado en hechos reales.
En la antigua Roma no existía un sistema policial.

— En la novela, un grupo de niñas de clase alta desaparecen y nadie investiga. ¿Hasta qué punto esa indiferencia histórica le resultó incómoda de escribir, y cuánto de ese retrato le parece que sigue vigente hoy?.

— Siempre es complicado, si además eres padre y tienes dos hijas. Quería tratar un tema que se ha dado desde la noche de los tiempos que es la trata de niñas. Mi interés es cómo algunos delitos y crímenes que se cometen hoy en día, podrían haber sido solucionados en la época de Roma, teniendo en cuenta que es una etapa en la que no existía un sistema policial.

— Esta idea le inspiró al protagonista de la novela…

–Sí, he querido crear un investigador, que es un antiguo centurión venido a menos y que refleja un poco todo lo que tenía que ver con el honor, con los lazos que se forman en la Legión. De ahí surge Marciano Tauro.

“Mi intención es tratar un tema que se ha dado desde la noche de los tiempos, como es la trata de niñas, que siguen cometiéndose hoy en día y cómo podrían haber sido solucionados en la época de Roma”, explica a EFE Juan Tranche. FOTO JAVIER OCAÑA?

— Recrear la Hispania romana con rigor exige una investigación profunda. ¿Qué es lo que más le ha costado a la hora de montar el entramado de la novela?.

— De Roma capital hay mucha documentación de esa época, si embargo de las provincias, como es Hispania, hay muy poca y es difícil llegar a ella. Ha sido una tarea ardua de dos años, pero muy bonita.

— Su obra anterior también explora figuras femeninas en la Antigüedad. ¿Es una exploración consciente, casi un proyecto, o cada libro te lleva a esa dirección de forma natural?.

— Creo que había grandes mujeres en la Roma clásica, pero silenciadas porque no tenían, de forma oficial, relevancia en todo lo que suponía el imperio. Pero sabemos que tras grandes hombres de la antigua Roma había mujeres. Por ejemplo, detrás de Augusto estaba Livia y detrás de Nerón estaba Agripina. También quería dar luz a un gran personaje que existió en la antigüedad que fue Julia Mesa, la primera senadora en Roma, que era abuela de los emperadores Heliogábalo y Alejandro Severo.

— Fue una decisión con mi editora expresando esa inocencia robada que representan las niñas. Se trataba de poner el título en latín y que realmente anunciara un poco lo que va a pasar en la novela.

El miedo, uno de los grandes protagonistas.

— ¿Desde qué mirada se cuenta la historia?.

— Utilizo la tercera persona para poder empatizar y mostrar cómo piensan cada uno de los personajes desde su punto de vista. Luego está que el lector empatice o no con él.

— ¿Es el miedo el verdadero protagonista de `Innocentia´?.

— Indudablemente. Es el miedo que tenemos todos a que les pase algo a nuestras hijas. El miedo de no encontrarlas, el que vengan de la forma que vienen… Es el hilo conductor de todo el libro porque hasta el asesino tiene miedo. Creo que es un motor, porque uno siempre escribe uno sobre los miedos que tiene.

 

— ¿Escribió pensando en alguien que no sabe nada del mundo romano, o para quien ya lo conoce y le quiere sorprender?.
— He intentado escribir una novela para todo el mundo. Para quien no le gusta la novela histórica, le va a gustar; a quien no le gusta la novela negra, le va a gustar. He buscado escribir una novela que, desde el comienzo, el lector tenga una historia que le enganche, un relato entretenido, sorprendente y con giros, y que cuando cierre el libro en su última parte diga: “me ha dejado diferente a cuando comencé a leer”.

— ¿Qué tiene de presente el relato que cuenta en `Innocentia´?.

 

— Probablemente cuando cae el Imperio romano, la organización que se hace en el Medievo es diferente y no nos sentimos tan identificados, porque ya el poder pasa al rey, a los señores feudales… Pero en la antigua Roma, el senado es casi como nuestra política de hoy en día, es que bebemos del Derecho romano. La mayoría de las leyes que tenemos vienen de aquella época y, lamentablemente, temas de delincuencia o corrupción los vemos reflejados en el ahora; el miedo de las niñas o mujeres a que les pase algo, lo vemos en estos tiempos y en el pasado. Ese es uno de mis objetivos, mostrar como esos delitos podían ser investigados en la época romana.

Retrato de los antiguos gladiadores romanos (Imagen de Freepik generada por IA).

— En el libro habla mucho del honor, pero me parece que es un concepto que no ha llegado hasta nuestros días…

–Desgraciadamente creo que muy poco ha sobrevivido hasta hoy. En Roma había una palabra para resumirlo, era la “dignitas” que representaba el prestigio, honor, autoridad y reputación social de un ciudadano. Y allí algunos ciudadanos era “vir bonus”, que definía a la persona íntegra y de confianza, cuya conducta estaba guiada por la moral, la ética y la palabra dada. Hoy en día es muy difícil señalar una dentro de las élites de poder. Y en Roma había que mantenerlo, porque si te desviabas, manchabas también el honor de todas las generaciones familiares que te precedían.

— Después de cerrar este libro, ¿sigue en la Antigüedad o sientes que ya has dicho lo que tenías que decir sobre ese mundo?.
— La idea es que, si tiene buena acogida, tenga una continuación, ya que en esta se cierra el caso, es autoconclusiva, para que en la siguiente puedan tener otra aventura los mismos personajes.
Antonio Dopacio.
EFE/REPORTAJES

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