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La final del Mundial enfrentó a Messi y Lamine Yamal, un relevo generacional en el fútbol. EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF

La victoria de España ante Argentina cierra un Mundial brillante, vibrante e inolvidable, por primera vez celebrado en tres países, con más participantes que nunca, estadios llenos a pesar del elevado precio de las entradas, con el acierto goleador de Mbappé, Messi, Haaland y Kane, y las lágrimas de despedida de Cristiano Ronaldo, Modric, “Memo” Ochoa y del propio astro argentino, que con 39 años ha sido uno de los mejores del torneo.

España se cuelga su segunda estrella mundialista, un ejercicio muy parecido al de Sudáfrica 2010, con aquella genial generación de futbolistas encabezada por Iker Casillas, Andrés Iniesta y Xavi Hernández. Entonces, la selección entrenada por Vicente del Bosque comenzó perdiendo ante Suiza y acabó ganando el torneo ante Holanda.

Dieciséis años después, son los pupilos de Luis de la Fuente los que han hecho historia, ganando todos los partidos menos el empate inicial ante Cabo Verde. El mérito es de los Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsi, Laporte, Cucurella, Rodri (elegido mejor jugador del Mundial), Fabián, Dani Olmo, Baena, Ferrán, Merino, Pedri, Oyarzabal y el imberbe Lamine Yamal, entre otros… El equipo de Luis De la Fuente cierra un ciclo brillantísimo, con los triunfos en la National League, Eurocopa y ahora título mundial.

El Mundial de 2026 también será recordado por Leo Messi, su gran actuación y su triste despedida. El astro argentino ha anotado ocho goles y ha liderado a un grupo de jugadores que repetía final tras su éxito en Catar 2022. Sus lágrimas tras perder la final ante España quedan como un recuerdo imborrable del torneo.

Además, Messi igualó al brasileño Marcos Evangelista de Moraes ‘Cafú’ como los únicos jugadores en la historia que han disputado tres finales de la Copa del Mundo. La presumible despedida de Messi da paso a un relevo generacional en la persona del español Lamine Yamal, que a sus 19 años se proclama campeón del mundo. Yamal es fruto de la cantera del F. C. Barcelona, como lo fue Messi, y el heredero de éste.

Mención especial merece el estadio Azteca de la Ciudad de México, donde empezó el Mundial el 11 de junio con el partido entre México y Sudáfrica, y que se convirtió en el único estadio del mundo con tres partidos inaugurales, tras las ediciones de 1970 y 1986. EFE/ José Méndez

Un Mundial inolvidable.

El torneo de Estados Unidos, México y Canadá se recordará por muchas cosas y circunstancias, entre ellas las despedidas de esta competición de varios de las grandes estrellas de las últimas décadas. Presumiblemente, ha sido el último Mundial de Messi, de Cristiano Ronaldo, de “Memo” Ochoa, de Modric, de Neymar, de Neuer, de Enner Valencia, de Muslera, de Sadio Mane…

El Mundial de 2026 se despide con una exaltación al gol: 308 goles (2,96 por partido) y una brillante lucha entre Mbappé (10 goles), Messi (8), Haaland (7), Bellingham (7) y Kane (6) por ser el máximo goleador. Además, el francés se convierte en el máximo goleador en la historia de las copas del mundo, con 22, superando por uno a Messi.

El torneo ha contado con importantes revelaciones, en esta ocasión han asomado con fuerza los nombres del joven mexicano de 17 años, Gilberto Mora, llamado a convertirse en un grande del fútbol y deseado por grandes clubes europeos. Los españoles Pedro Porro y Cubarsi (elegido mejor jugador joven del torneo); los marroquís Bouaddi y Saibari; el suizo Manzambi, el noruego Patrick Berg y el portero de Cabo Verde, Vozinha, han ocupado un importante espacio en este Mundial.

También decepciones, como las de Alemania, Uruguay y Brasil, principalmente, y de jugadores como Neymar, Valverde, y de técnicos como Nagelsmann, Bielsa y Ancelotti.

Los récords del Mundial.

La edición de 2026 también pasara a la historia por varios récords, entre ellos el de asistencia, como era de esperar al aumentar el número de selecciones participantes de 32 a 48. Según el presidente estadounidense, Donald Trump, el Mundial ha “roto récords”, con los estadios completamente llenos en la mayoría de los 104 partidos, sumando más de 6,5 millones de asistentes.

El francés Kylian Mbappe ha sido el máximo goleador, con diez goles. EFE/ Alberto Boal

El precio de las entradas ha sido otro de los temas calientes del Mundial que termina. Como ejemplo, el desorbitado coste de los boletos de la final entre España y Argentina. La más barata que se podía comprar en el portal SeatPick cuatro días antes del partido disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey costaba más de 4.500 dólares y la más cara, por encima de 185.000 dólares. A pesar de ello, las gradas del estadio estaban llenas.
El impacto económico del Mundial está por conocerse, pero se antoja que las ganancias serán importantes. Como ejemplo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de México ha anunciado que tan solo en la capital, Ciudad de México, el paso del Mundial ha generado más de 1.300 millones de dólares de beneficio y la llegada de 1,1 millones de turistas. Otro dato que demuestra la repercusión de este torneo es que solo en el estadio Azteca se registró un gasto promedio de alrededor de 2,5 millones de dólares por partido en cerveza.
El Mundial de 2026 también será recordado como el de las “pausas de hidratación”. Las altas temperaturas en muchas de las 16 sedes en las que se ha disputado el torneo fue la justificación de la FIFA para introducir dos parones obligatorios en todos los encuentros, una en el ecuador de cada tiempo.
Sin embargo, estos parones se produjeron independientemente de la temperatura durante el partido, lo que desató críticas de hinchas y jugadores, y dejó escenas rocambolescas de parones en medio de la lluvia. El seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, fue uno de los que más se quejó por esta norma. “No le agregan (al fútbol) nada y le quitan mucho. Cuando se dividió en cuatro (el partido), no se pensó en el fútbol, se pensó en otras repercusiones”.

Mención especial merece el estadio Azteca de la Ciudad de México, donde empezó el Mundial el 11 de junio con el partido entre México y Sudáfrica, y que se convirtió en el único estadio del mundo con tres partidos inaugurales, tras las ediciones de 1970 y 1986. Para alegría de los mexicanos, además, el ‘Tri’ logró ganar, en su octavo intento, un partido de apertura de la Copa del Mundo.

La intromisión de Trump.

El Mundial 2026 no ha estado exento de polémicas y más si Donald Trump está por medio. La llamada del mandatario estadounidense, como el mismo reconoció, al presidente de la FIFA, Gianni Infatino, para solicitar una revisión de la sanción que pesaba sobre el delantero estadounidense Balogun y que impedía al jugador disputar el encuentro de octavos de final, desató innumerables quejas sobre la integridad y credibilidad de la Copa del Mundo.

“Pedí una revisión porque no pensé que fuera falta, y ya sabes, repito, soy bueno en estas cosas. No pensé que fuera falta, pensé que eran dos grandes atletas que chocaron y se enredaron, eso no fue un tipo golpeando a alguien en la cara ni nada por el estilo”, aseguró Trump.
Una llamada que confirmó el propio Infatino, aunque aclaró que la decisión de dejar sin efecto la sanción sobre Balogun se trataba de una resolución “independiente” del Comité Disciplinario de la FIFA.

“Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con el Mundial con el presidente de EE. UU. y sí, recibí una llamada del presidente Donald Trump, del mismo modo que recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas del fútbol y ejecutivos de negocios de todo el mundo sobre muchos asuntos”, indico Infantino.

Una polémica que no pasó a mayores porque Estados Unidos perdió su siguiente partido ante Bélgica y fue eliminada del torneo con Balogun en el terreno de juego.

El nivel arbitral también ha sido cuestionado. En este apartado, las quejas de egipcios y suizos por los arbitrajes ante Argentina han sido muy sonadas. El francés Letexier, árbitro del Argentina-Egipto, y el portugués Joao Pinheiro, que dirigió el Argentina-Suiza, han sido los más señalados.Apagados los focos del Mundial 2026, hay que dar paso a la edición de 2030, la del Centenario, que se prepara con el mismo formato que la que acaba, con tres países organizadores (España, Marruecos y Portugal), con el añadido de que habrá un partido en Argentina, Uruguay y Paraguay para celebrar los cien años de la Copa del Mundo. Además, está la propuesta de Infantino de aumentar el número de selecciones participantes a 68. Para ello habrá que esperar cuatro años…
Juan A. Medina.
EFE REPORTAJES

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