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A sus 65 años, Eugenio Derbez ejemplifica cómo los años de experiencia acumulados abren paso a una etapa de gran madurez creativa. EFE/EPA/JILL CONNELLY

El próximo 2 de septiembre, Eugenio González Derbez cumple 65 años. Para cualquier otro profesional, alcanzar esta cifra sería la excusa perfecta para bajar el ritmo, contemplar los logros acumulados con tranquilidad o planear un retiro apacible.

Sin embargo, para la mente brillante detrás de personajes tan arraigados en la cultura popular como Ludovico P. Luche o Armando Hoyos, la jubilación no parece estar en los planes inmediatos.

Dividiendo su tiempo entre Los Ángeles y la Ciudad de México, Derbez celebra este aniversario como copropietario de la productora 3Pas Studios y liderando proyectos para las principales plataformas globales al frente de una de las dinastías creativas más conocidas del entretenimiento en español.

El reto de brillar con luz propia en medio de un linaje.

El ambiente artístico formó parte de la vida de Eugenio Derbez desde su origen. Nacido el 2 de septiembre de 1961 en la Ciudad de México, creció familiarizado con los entresijos del espectáculo.

Su madre era Sylvia Derbez, una de las actrices más queridas de la Época de Oro del cine mexicano y pionera de los melodramas televisivos. Su padre, Eugenio González Salas, fue un destacado publicista.

Durante su infancia recibió clases de piano, danza y acordeón. Posteriormente, en 1980, ingresó al Centro de Educación Artística de Televisa (CEA) y completó su formación técnica al estudiar Dirección de Cine en el Instituto Mexicano de Cinematografía.

Y es que, aunque el destino parecía marcado para él, ganarse un espacio propio en el medio artístico sin cargar con la etiqueta de los favores familiares requirió un esfuerzo notable. Por eso, sus primeros pasos en el sector fueron discretos, conociendo el oficio desde sus bases.
Así, empezó participando como extra en producciones televisivas y fue adquiriendo soltura en programas de humor muy populares en su momento, como ‘Cachún cachún ra ra!’ (1984) y ‘¡Anabel!’ (1988). Pero el verdadero despegue de su carrera no llegó sino hasta 1993, con el estreno del programa de sketches ‘Al derecho y al Derbez’.

 

La jubilación no parece estar en los planes inmediatos del actor mexicano Eugenio Derbez. EFE/ Angel Colmenares

 

Fue en este formato donde el comediante pudo desarrollar su talento para la caracterización, dando vida a un catálogo de figuras extravagantes (como el peculiar erudito Armando Hoyos o el tenebroso Lonje Moco) que capturaron de inmediato la atención del público gracias a su ingenio y al uso de modismos muy cercanos a la realidad mexicana.

El reinado televisivo y la voz que traspasó fronteras.

Durante casi dos décadas, Derbez se consolidó como uno de los rostros de la televisión de habla hispana. Tras la buena recepción de formatos como ‘Derbez en cuando’ (1998) y ‘XHDRBZ’ (2002), llegó la que sería su propuesta más duradera en el terreno de las telecomedias: ‘La familia P. Luche’ (2002-2012).

 

 

Al interpretar al despistado Ludovico P. Luche al lado de Consuelo Duval, el programa se convirtió en un verdadero fenómeno de la cultura popular, emitiéndose de manera constante en diversos países de América Latina y en Estados Unidos.

De forma paralela, el actor encontró en el doblaje de voz un excelente recurso para explorar su creatividad. Su trabajo de adaptación al español para el personaje de Burro (Donkey) en la película animada ‘Shrek’ (2001) llamó la atención de Jeffrey Katzenberg, cofundador de DreamWorks, quien llegó a definir esta versión realizada en México como la mejor del filme.

Sin embargo, a pesar de encontrarse en una posición sumamente cómoda y de gran éxito en su país natal, el comediante consideró que era momento de buscar nuevos retos profesionales.

Por eso, al cumplir los 50 años, optó por dejar de lado la estabilidad de los contratos de exclusividad televisiva y trasladarse a Estados Unidos para intentar abrirse un espacio en la industria de Hollywood.

La conquista de Hollywood y el fenómeno de las taquillas.

El gran salto internacional del creador mexicano tomó forma definitiva en 2013 con el estreno de ‘No se aceptan devoluciones’ (‘Instructions Not Included’), un largometraje que el propio artista escribió, dirigió y protagonizó.

Con un presupuesto inicial bastante acotado de solo 5 millones de dólares, este entrañable relato sobre la relación entre un padre soltero de Acapulco y su pequeña hija superó con creces todas las previsiones comerciales del sector, logrando acumular más de 100,4 millones de dólares en las salas de cine de todo el mundo.

Dividiendo su tiempo entre Los Ángeles y la Ciudad de México, Derbez celebra su 65 aniversario como copropietario de la productora 3Pas Studios y liderando proyectos para las principales plataformas globales al frente de una de las dinastías creativas más conocidas del entretenimiento en español. EFE/EPA/Allison Dinner

 

De esta recaudación global, 44 millones de dólares correspondieron al mercado estadounidense, un hito que la convirtió en la película en idioma español más taquillera en la historia de ese país.

Mientras tanto, en México, la ópera prima de Derbez convocó a más de 15,1 millones de espectadores, posicionándose como una de las producciones nacionales con mayor éxito de asistencia en las salas locales.

La repercusión de este trabajo facilitó su integración definitiva en el entorno cinematográfico estadounidense. Como reflejo de esta etapa de reconocimiento, el 10 de marzo de 2016 se desveló la estrella número 2.576 a nombre de Eugenio Derbez en el célebre Paseo de la Fama de Hollywood.

Durante la ceremonia, acompañado por sus seguidores y su familia, el actor compartió un mensaje de agradecimiento: “Mi camino a Hollywood ha sido difícil, pero ha tenido un final feliz”.

Asimismo, dedicó la ocasión a sus seres queridos: “Esta estrella tiene cinco puntas, sin alguno de ellos no sería una estrella. Del mismo modo, yo no sería quien soy sin esos cinco centros: mi esposa y mis cuatro hijos”.

Del escenario de los Óscar a la prueba de superación personal.

En el año 2022, la trayectoria de Eugenio Derbez fue un periodo de contrastes muy marcados. El 27 de marzo de 2022, el largometraje ‘CODA’, donde el actor encarna al comprometido profesor de música Bernardo Villalobos, obtuvo el galardón a la Mejor Película en la 94.ª edición de los Premios de la Academia.

Durante la celebración en el Dolby Theatre, el productor Patrick Wachsberger se dirigió a él directamente desde el micrófono con un reconocimiento sincero: “Tú, Eugenio Derbez, nos hiciste reír mucho”.

Imagen de archivo de Eugenio Derbez y su esposa Alessandra Rosaldo. EFE/EPA/Allison Dinner

Poco después, el comediante compartió una reflexión a través de sus canales digitales que tuvo una gran acogida entre la comunidad hispanohablante: “Esta noche la ganadora fue la inclusión. Viva el arte del cine. ‘CODA’ ha demostrado que siempre se puede hacer historia, incluso sin grandes nombres ni presupuesto, pero poniendo todo el corazón en ello”.

Sin embargo, la euforia por este reconocimiento profesional se vio empañada a los pocos meses por un delicado percance de salud. A finales de agosto de 2022, mientras utilizaba un dispositivo de realidad virtual en compañía de su hijo Vadhir, sufrió una fuerte caída que le provocó múltiples fracturas en el hombro derecho, dividiéndolo en 17 fracciones óseas.

El proceso para restablecerse requirió de complejas intervenciones quirúrgicas y de un largo periodo de inactividad física. En octubre de 2022, describió el rigor de sus sesiones de rehabilitación física en un vídeo publicado en Telemundo: “Son dos horas de tortura, de estirarte los músculos hasta romperte el músculo”.

En aquel momento, Derbez reconoció haber lidiado con el desánimo y con el temor a secuelas permanentes: “Pensé hasta que podía llegar a perder el brazo”. Afortunadamente gracias a la constancia, el apoyo constante de su entorno y un esfuerzo diario logró reponerse para volver progresivamente a la actividad en los sets de grabación.

Madurez, familia y la mirada puesta en nuevos horizontes.

En cuanto a su vida personal, la estabilidad es una de las claves: casado desde el 7 de julio de 2012 con la cantante y actriz Alessandra Rosaldo, el intérprete mantiene además un estrecho vínculo con sus cuatro hijos, nacidos en diferentes etapas de su vida: Aislinn, Vadhir, José Eduardo y la más joven, Aitana.

Esta particular dinámica familiar terminó convirtiéndose en un formato de entretenimiento muy seguido gracias al docu-reality ‘De viaje con los Derbez’. A lo largo de cinco temporadas, el programa ha registrado la convivencia del clan durante sus vacaciones en destinos tan diversos como Marruecos, Jamaica, Laponia y Japón.

En el plano profesional, la agenda del mexicano sigue sumamente activa. Tras la buena recepción de la comedia bilingüe ‘Acapulco’ en la plataforma Apple TV+, Derbez compaginó de nuevo las labores de dirección y actuación en su idioma materno con el proyecto ‘Y llegaron de noche’ (2024).

Basada en hechos reales, la serie recrea en tono de comedia la peculiar filmación de la versión en español del clásico de terror ‘Drácula’ (1931). Mientras el equipo de habla inglesa rodaba durante el día, el reparto hispanohablante utilizaba esos mismos decorados por la noche para realizar su propia versión de la película.
Con este nuevo aniversario, Eugenio Derbez ejemplifica cómo los años de experiencia acumulados abren paso a una etapa de gran madurez creativa. Porque aquel niño que soñaba en Ciudad de México con contar historias mantiene intacto su deseo de conectar con el público a través de la pantalla.
Por Nora Cifuentes.
EFE / Reportajes.

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