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De izquierda a derecha, Maple (Canadá), Zayu (México) y Clutch (Estados Unidos), las tres mascotas del Mundial de fútbol 2026. EFE/EPA/WILL OLIVER

Un Mundial de fútbol estaría incompleto sin la presencia de su mascota, un símbolo que va más allá de un simple dibujo. Son las representantes de todo un torneo y cuentan con la responsabilidad de ser la cara visible de una celebración que une el deporte con la identidad cultural y la hermandad entre países, ya sea a través de un animal, un humano o un diseño vanguardista.

Si este año habrá tres países anfitriones, también es necesario que haya una mascota para cada uno y todas ellas son la representación de la cultura popular de su sede correspondiente. Este es uno de los requisitos básicos para crear una: un animal o personaje que plasme de un solo vistazo la identidad propia del país y que genere una imagen de hospitalidad y fraternidad.

Un león, una naranja o incluso una figura cubista pueden ser los representantes perfectos para cada país si saben adecuarse a sus costumbres e identidad propia. El Mundial de Reino Unido de 1966 fue el primero en llevar a cabo esta iniciativa y, tras él, todos los países anfitriones han sacado a relucir su creatividad para estar a la altura de la anterior, una costumbre que cumple ni más ni menos que 60 años en este Mundial.

Maple, Zayu y Clutch – Canadá, México y Estados Unidos (2026).

El Mundial de 2026 cuenta no con uno, sino con tres animales que se encargarán de dar la bienvenida a este torneo sin precedentes en cuanto al número de sedes y que deben representar la identidad de toda Norteamérica. Es por ello por lo que los animales escogidos son Maple, un alce de Canadá; Zayu, un jaguar de México; y Clutch, un águila de Estados Unidos.

Todos ellos se presentaron en septiembre de 2025 y son especímenes que se pueden encontrar en las áreas naturales de los tres países anfitriones, cada uno con una personalidad diferente y en consonancia con sus habitantes.

Fuleco, mascota oficial del Mundial 2014. EFE/JuanJo Martín

 

Según la FIFA, el alce Maple representa la cultura urbana, la creatividad y el individualismo canadiense; el jaguar Zayu es un delantero que representa la agilidad y la velocidad mexicana, además de ser el animal típico de las selvas del sur del país y, por su parte, el águila Clutch se trata de un centrocampista capaz de unir las diferentes tradiciones con su espíritu sin límites.

Por primera vez, la FIFA debía aunar tres culturas diferentes en tres mascotas que pudiesen tener su propia armonía de cara a la imagen de marca de este torneo. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, declaró que “estas tres mascotas son fundamentales para la atmósfera increíble y entretenida que estamos creando para este torneo que cambiará las reglas del juego”.

Willie – Reino Unido (1966).

Willie se trata de la primera mascota en la historia de los Mundiales de fútbol, una costumbre que nació en Reino Unido hace ya 60 años para dar lugar a una tradición que, hasta ahora, no ha cesado y es imprescindible en el “merchandising” deportivo.

Esta mascota representa a un león, símbolo que se encuentra en el escudo nacional de Inglaterra, viste una camiseta con la bandera británica o ‘Union Jack’ y fue creado por el dibujante Regional Hoye bajo el encargo de la Asociación Inglesa de fútbol. El resultado fue un éxito y más de 100 empresas comenzaron a fabricar artículos con Willie: camisetas, llaveros, tazas, adhesivos… Además, contó también con su propio tebeo.

El león Willie fue un símbolo de orgullo para todo el país y marcó las pautas para el tipo de mascota que nunca falla y que se repitió en casi todos los Mundiales siguientes: un animal relacionado con la historia del país, una indumentaria relacionada con su bandera y colores típicos, y un aspecto simpático y amigable, casi de serie infantil.

Imagen de Naranjito, la mascota del Mundial España 1982, en la inauguración del Mundial de fútbol Catar 2022 en el estadio Al Bait en Al Khor (Catar). EFE/ Esteban Biba

 

Naranjito – España (1982).

Una de las mascotas que más ha perdurado en la memoria colectiva y nostálgica, no solo del fútbol. De todos los símbolos que podían representar al país, María Dolores Salto y José María Martín Pacheco, diseñadores gráficos encargados de crear esta figura, se decantaron por una naranja para evitar los clichés del toro o la sevillana.

Según el portal de noticias PuroMarketing, Naranjito fue una auténtica revolución en el mundo de la publicidad a nivel nacional e internacional. Destacó por su aspecto amigable, con un color llamativo y una forma adaptable a cualquier formato de venta para “merchandising” que llegó también a las pantallas de televisión en la serie emitida por RTVE ‘Fútbol en Acción’ en 1982.

Esta simpática mascota logró colarse en todos los países en su momento. La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes señala que, solamente en el país anfitrión se vendieron más de 10 millones de productos de juego y más de 20 millones alrededor del mundo, algo que marcó por completo el marketing deportivo más de 15 años después la creación de Willie.

Pique – México (1986).

Siguiendo la innovación española, el segundo Mundial celebrado en México escogió como mascota a otro alimento típico del país: un chile jalapeño antropomórfico con bigote y sombrero de charro. Este simpático muñeco se diferenció bastante de la propuesta del torneo anterior celebrado en 1970 -que escogió a un niño llamado Juanito- para tratar de repetir la fórmula de Naranjito que tanto éxito había tenido cuatro años atrás.

Esta nueva mascota tuvo un éxito muy parecido al de Naranjito y se convirtió en otro éxito de marketing deportivo por su imagen colorida, carismática y caricaturesca. Aun así, no estuvo libre de críticas ya que la sociedad pensó que no era adecuado aferrarse tanto a los clichés propios del país para representarlo en un Mundial.

 

La´eeb, la mascota del Mundial de Catar 2022. EFE/ Alberto Estevez

 

Ciao – Italia (1990).

Y al igual que muchas mascotas como Willie o Naranjito logran triunfar y marcar a un torneo entero, otras no consiguen estar a la altura por su falta de carisma. Esto fue lo que le sucedió a la mascota del Mundial de Italia de 1990, Ciao, una versión que apostaba por ir más allá de lo que se había visto hasta el momento y rechazar la imagen de animales, frutas o niños por una mucho más vanguardista.

Ciao se trataba de una figura antropomórfica a base de cubos que representaban los colores de la bandera italiana y con un balón de fútbol como cabeza. La idea, además de arriesgada e innovadora, no logró llegar al público de la misma manera que en otras ediciones pasadas, precisamente por su frialdad y por ser muy poco intuitiva a primera vista.

El diseñador que creó a esta mascota fue Lucio Boscardin quien quiso alejarse de lo convencional creando una especie de títere que se alejaba mucho de las costumbres del país anfitrión.

La sociedad italiana no aceptó muy bien el cambio, en especial por la gran variedad de símbolos culturales propios del país que podrían haberse usado, pero que no se tuvieron en cuenta para apostar por una imagen muy futurista, quizá en inspiración de la famosa escultura del artista Umberto Boccioni llamada ‘Formas únicas de continuidad en el espacio’.

Ato, Kaz y Nik – Corea del Sur y Japón (2002)

El Mundial de 2002 fue el primero de la historia en celebrarse en dos países a la vez: Corea del Sur y Japón. El primer torneo del milenio apostó por esta innovación en cuanto al número de sedes y el primero en viajar a Asia, concretamente a dos países que ya despuntaban en cuanto a tecnología, comercio y modernidad.

El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá de 2026 no es el primero en tener tres mascotas en una, aunque sí el primero en tener tres sedes, ya que la edición de 2002 quiso marcar la diferencia con los Spheriks, nombre que se le dio a los tres diseños, gracias a una serie de televisión que se creó en base a los personajes, y que se basó en el estilo vanguardista y de abstracción que Italia había comenzado en 1990.

Ato, Kaz y Nik se trataban de tres extraterrestres, uno amarillo, otro azul y otro morado, que representaban a un árbitro (Ato) y a dos jugadores (Kaz y Nik). Cuentan con el reconocimiento de ser las primeras mascotas creadas íntegramente de manera digital y en 3D, lo que le permitió aparecer en páginas webs y videojuegos durante la promoción del torneo.

Zakumi – Sudáfrica (2010)

El primer Mundial celebrado en el continente africano no podía pasar por alto elegir un símbolo que representase fielmente su cultura y su fauna. Zakumi es un simpático leopardo con pelo verde que usa para camuflarse en el campo de juego y quizá otra de las mascotas que más ha perdurado en el imaginario colectivo por su diseño fresco y amigable.

Los colores principales de Zakumi, amarillo y verde, son los usados en la ropa deportiva del país y, además, contaba con la novedad de no utilizar la camiseta de la selección de fútbol, sino una más simple de color blanco con la frase ‘Sudáfrica 2010’, para no quitar

protagonismo a los colores del personaje.

Durante la presentación de la mascota en septiembre de 2008, el entonces secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, declaró que “Zakumi representa al pueblo, a la geografía y al espíritu sudafricanos y personifica el espíritu de la Copa del Mundo”.

Fuleco – Brasil (2014)
Siguiendo la tradición del Mundial de Sudáfrica de 2010, la edición de 2014 también quiso utilizar a un animal patrio para representar este evento deportivo. Fuleco, un armadillo de tres bandas originario de algunas zonas de Sudamérica como Argentina, Bolivia, Paraguay y el propio Brasil fue el encargado de ser la imagen visible del torneo.

El encargado de presentar a Fuleco fue el futbolista Ronaldo Nazario, quien declaró que se sentía muy orgulloso de poder dar la bienvenida a este nuevo símbolo como embajador del torneo brasileño: “Sin duda inspirará a mucho niños y jóvenes futbolistas de Brasil, y de todo el mundo, con la inmensa pasión que siente por el fútbol y por su país”.
Fuleco sirvió también para concienciar sobre el peligro de extinción de esta especie y la importancia de cuidar y respetar el medioambiente.

La’eeb – Catar (2022)

El último Mundial quiso cambiar la costumbre de escoger un animal como mascota que se había repetido durante cuatro ediciones de manera consecutiva para apostar por una propuesta más simbólica con La’eeb. Esta vez se escogió un diseño que se basaba en una ghutra o kufiya, tocado típico en la vestimenta tradicional de los hombres de Oriente Medio, y su nombre significa ‘jugador habilidoso’ en árabe.

La’eeb no estuvo libre de críticas a través de redes sociales por su innovación y diseño abstracto. Según Khalid Ali Al Mawlawi, director general adjunto de Marketing, Comunicación y Experiencias del Comité Supremo de Organización y Legado esta propuesta “viene del metaverso de las mascotas, un universo paralelo que no se puede describir con palabras y cada uno puede imaginar como quiera”.
Luisma Pérez.
EFE REPORTAJES

 

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