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Fernando Martínez, Jorge Trejo, Marcelo Trejo,Greta Martínez y Claudia Muñoz

Hay días que marcan un antes y un después, momentos que se graban en el corazón y se recuerdan por siempre. Así fue el día en que Jorge Trejo y Greta Martínez decidieron unir oficialmente sus vidas en matrimonio y compartir, en el mismo instante, la bendición del bautizo de su hijo Marcelo.

En una ceremonia llena de emoción, Jorge y Greta firmaron el acta que sella no solo su compromiso como pareja, sino el deseo profundo de construir, juntos, un hogar basado en el amor, el respeto y la alegría compartida. Rodeados de familia cercana y amistades entrañables, se miraron con ternura mientras daban ese paso tan significativo: el de elegirse, ahora ante la ley, como compañeros de vida.

Pero este día no solo celebró la unión de dos personas, también fue una fiesta de la vida, con el bautizo de su hijo Marcelo Trejo, un pequeño que, con su presencia, ha transformado ya por completo el mundo de sus padres, en sus brazos  como cuna y la mirada atenta de sus padrinos, Marcelo fue presentado ante Dios en una ceremonia simbólica.

El amor de Jorge y Greta ya había dado fruto y ese fruto, Marcelo, fue bautizado como testimonio del inicio de su camino en la fe, acompañado por la luz de su familia y la comunidad que lo abraza. Fue un momento cargado de significado: mientras los padres daban un sí firme a su compromiso como pareja, también reafirmaban su compromiso como guías y protectores de su hijo.

La celebración posterior fue tan cálida como la ceremonia: abrazos, risas y palabras que recordaban lo esencial, que el amor se construye día a día, que una familia no nace solo de una firma o ceremonia, sino del deseo sincero de caminar juntos, de cuidarse mutuamente y de criar con amor.

Jorge, Greta y Marcelo comienzan así una nueva etapa: con un hogar legalmente consolidado y una bendición espiritual que los acompaña. Lo vivido este día no fue solo una doble celebración, sino un solo acto de amor, profundo y real, que se manifestó de múltiples formas. Imágenes: Revista Q

 

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