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ES CONCEDIDO CADA DOS AÑOS POR LA JUNTA DE GOBIERNO DE LA UNIVERSIDAD

 

Estefania Castillo, Belinda Chávez, Rodrigo Bueno, Ara Castillo y Mariana Castillo

“Lasallistas por convicción”, es el común denominador de las y los cuatro docentes que fueron galardonados con la Medalla San Juan Bautista De La Salle, la máxima presea que otorga esta casa de estudios a colaboradores que destacan por su trayectoria, vocación, honorabilidad y profundo compromiso con los valores lasallistas.

El Salón de los Cristales del Campus Campestre de la Universidad La Salle Bajío, fue el escenario en el que se enmarcó la ceremonia de entrega de este galardón, concedido cada dos años por la Junta de Gobierno de la Universidad, cuyo objetivo es reconocer a quienes han brindado, al menos durante 15 años, un servicio ininterrumpido con dedicación y fidelidad al ideario institucional.

La edición 2025 reconoció a cuatro destacados miembros de la Comunidad: la Mtra. Belinda Chávez Ramírez, docente con 32 años de trayectoria en la Facultad de Negocios; el Mtro. Santiago González Padilla, Coordinador Académico de segundo año en la Preparatoria Campus Américas, con 28 años de servicio; el Mtro. Salvador Zavala Izquierdo, docente en el Campus Salamanca, con 24 años de vocación docente; y la Mtra. Marisol Pérez Servín, docente y Coordinadora Administrativa de la Facultad de Ingenierías y Tecnologías, con 18 años de servicio.

EXCEPCIONAL ENTREGA A SU ESTUDIANTADO Y FRATERNIDAD CON SUS COMPAÑEROS

De entre trece candidaturas propuestas, se seleccionaron estos cuatro finalistas por sus brillantes trayectorias, pero, sobre todo, por su excepcional entrega a su estudiantado y fraternidad con sus compañeros y compañeras, expresó en su mensaje el Rector, Hno. Enrique Alejandro González Álvarez.

 

 

“Este día es una fiesta para reconocer el espíritu y el trabajo de sus colaboradores. Eso es lo más importante de este reconocimiento; ciertamente, valoramos el tiempo que han laborado en la Universidad La Salle Bajío, pero valoramos más la forma en la que lo han hecho: su disposición de todos los días para trabajar desde el carisma y valores lasallistas”, destacó el doctor.

Cada uno de los galardonados representa con su trayectoria los principios que San Juan Bautista De La Salle legó a la educación lasallista: Fe, Fraternidad, Servicio, entrega, humildad y liderazgo. Sus historias de vida son testimonio vivo del impacto positivo que su dedicación ha generado en generaciones de estudiantes y colegas.

La Mtra. Chávez Ramírez fue reconocida por su entrega constante a los estudiantes, con quienes ha mantenido un acompañamiento cercano, tanto académico como humano. Su fraternidad y empatía han sido pilares en su labor docente, la cual ha dejado una huella profunda en la comunidad del Campus Campestre. “Abre tus ojos y abre tu corazón; atrévete a ver a los estudiantes que nadie ve”, es la frase que le inspira y comparte a sus compañeros y compañeras docentes.

“JAMÁS PARES DE APRENDER, LA VIDA NUNCA PARA DE ENSEÑAR”.

Por su parte, el Mtro. González Padilla es ampliamente estimado por su trato cordial y actitud servicial. Su presencia en el Campus Américas ha sido fuente de orientación y apoyo para estudiantes y docentes, guiándoles con paciencia y responsabilidad. Desde su experiencia, les aconseja a quienes tienen la fortuna de conocerle: “Jamás pares de aprender, la vida nunca para de enseñar”.

En el Campus Salamanca, el Mtro. Zavala Izquierdo ha demostrado que enseñar es también un acto de acompañar. Su labor docente ha ido más allá del aula, pues ha sabido escuchar, apoyar y motivar a sus estudiantes; siempre dispuesto a brindar una palabra de aliento, se destaca por su actitud de servicio. “Debemos ser alegres, comprometidos y estar al servicio de la Comunidad”, es la frase que le define.

Por su parte, la más joven del grupo, la Mtra. Marisol Pérez Servín, ha promovido una profesión ética, solidaria y orientada al bien común. Su compromiso se ha manifestado también en iniciativas sociales como campañas de apoyo a personas y animales en situación de vulnerabilidad; su liderazgo activo y transformador ha inspirado a sus estudiantes y colegas. Se autodefine como “lasallista por convicción”, por lo que, tras recibir la presea, reafirmó su compromiso con la institución.

Las y los galardonados no sólo encarnan el legado de San Juan Bautista De La Salle, sino que también inspiran a nuevas generaciones a vivir con pasión la misión de educar para transformar. Su ejemplo hace patente que, en La Salle, lo unido permanece. Imágenes: Especiales / Revista Q

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