Un análisis más detallado de los resultados
Este ensayo, financiado por el Almond Board of California, encontró que comer almendras mejoró aspectos de la salud cognitiva y metabólica. En comparación con el grupo de control, los participantes que consumieron almendras durante 24 semanas mostraron mejoras significativas en la función ejecutiva y la velocidad de procesamiento, medidas clave del rendimiento cognitivo. Los resultados para la atención sostenida, la cognición global general y otros dominios cognitivos, incluidas la memoria y la memoria de trabajo, no mantuvieron la significancia estadística tras el ajuste por comparaciones múltiples.
El grupo de almendras también mostró un mejor control del azúcar en sangre, incluidos niveles más bajos de glucosa en ayunas, niveles más bajos de glucosa en sangre dos horas después de comer y una HbA1c más baja, que mide el control glucémico a largo plazo. Las personas que comieron almendras también tuvieron reducciones significativas en el colesterol total, el colesterol LDL (malo), el IMC y la grasa corporal, junto con una pérdida de peso promedio de 3.3 kg y una reducción de 3.1 cm en el perímetro de cintura después de 24 semanas. La suplementación con almendras también mejoró los marcadores relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo, incluido el aumento de los niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-hs) y alfa-tocoferol, aunque las correlaciones biomarcador-cognición no fueron estadísticamente significativas después del ajuste por comparaciones múltiples.
Por qué es importante este estudio
El Dr. Anoop Misra, coinvestigador y presidente del Centro de Excelencia Fortis-CDOC para la Diabetes, Enfermedades Metabólicas y Endocrinología en Nueva Delhi, cree que los hallazgos de este estudio exploratorio tienen el potencial de favorecer una mejor salud cerebral en millones de personas en todo el mundo.
“Los adultos con prediabetes son vulnerables al deterioro de la función cognitiva, afirma. Nuestro estudio indica que un simple cambio en la dieta, añadir una pequeña cantidad de almendras a la dieta diaria, puede contribuir a la salud cerebral y mejorar el rendimiento cognitivo en algunas poblaciones”.
Pero las almendras también ofrecen otros beneficios para la salud. “Al igual que con nuestra investigación anterior, encontramos que las dietas enriquecidas con almendras benefician medidas de salud metabólica como el control del azúcar en sangre y el peso corporal”, confirma el Dr. Misra. “En conjunto, estos cambios podrían ayudar a reducir el riesgo de que la prediabetes progrese a diabetes tipo 2, una afección asociada con un mayor riesgo de demencia”.
Los investigadores reconocen que el pequeño tamaño de la muestra, la duración relativamente corta (24 semanas) y el enfoque específico en adultos de mediana edad de origen indio asiático con prediabetes significan que los hallazgos pueden no reflejar lo que podría observarse en otros grupos con diferentes etnias o edades. Los estudios futuros con poblaciones más grandes y diversas y periodos de seguimiento más prolongados ayudarían a aclarar el papel potencial de las almendras para favorecer la salud cerebral.
Cómo las almendras pueden beneficiar al cerebro
Las almendras son una fuente de hierro y zinc, dos nutrientes que ayudan a mantener la función cognitiva normal. Sin embargo, sus beneficios potenciales para la salud cerebral van mucho más allá de los nutrientes que contienen.
La Dra. Seema Gulati, investigadora principal del estudio y directora del Grupo de Investigación en Nutrición de la Fundación Nacional de Diabetes, Obesidad y Colesterol en Nueva Delhi, explica: “La inflamación y el estrés oxidativo están asociados con el deterioro cognitivo. Nuestro estudio encontró que quienes pertenecían al grupo de almendras tenían niveles más bajos de ambos, junto con niveles más altos de un antioxidante protector (vitamina E), en comparación con el grupo de control”.
El Dr. Misra confirma: “En conjunto, estos hallazgos sugieren que las almendras pueden favorecer la salud cerebral y podrían reducir el deterioro cognitivo en personas con prediabetes a través de múltiples mecanismos, incluido su perfil nutricional, los efectos positivos en la salud metabólica y su papel en la reducción de los marcadores de inflamación y estrés oxidativo”.
Una porción de 28 g de almendras aporta 6 g de proteína, 4 g de fibra, 13 g de grasa no saturada, solo 1 g de grasa saturada y 15 nutrientes esenciales, incluidos 77 mg de magnesio (20% del valor diario), 210 mg de potasio (4% del valor diario) y 7.3 mg de vitamina E (50% del valor diario). Las almendras se pueden disfrutar como un snack práctico o en diversas presentaciones (en hojuelas, mantequilla, harina, etc.) que se pueden añadir a cereales, yogurt, salteados, platillos con curry, ensaladas y más.