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Mar Gómez, doctora en Ciencias Físicas y meteoróloga, observa el sol con unas gafas homologadas para ver el eclipse del 12 de agosto en el Monte de San Pedro, en A Coruña. La incógnita sobre si el cielo estará despejado para el eclipse total de sol. EFE/Paula Fernández

Ante este fenómeno astronómico excepcional que tendrá lugar el 12 de agosto y que de manera privilegiada podrá observarse desde distintos puntos de la Península ibérica, tiene preocupados a los oftalmólogos y especialistas que advierten de que mirarlo sin la debida protección puede provocar lesiones oculares permanentes, incluso tras una exposición muy breve. Y lo malo es que no duele, no molesta en ese momento.

El eclipse solar total se verá principalmente en el norte de España, Islandia, Groenlandia, el océano Ártico y un pequeño extremo de Rusia. Fuera de esa franja estrecha, gran parte de Europa, Norteamérica y el norte de África lo experimentarán únicamente como un eclipse parcial.

Galicia, Cantabria, Asturias, Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Madrid, Castilla-La Mancha, Aragón, Valenciana y Cataluña serán las franjas por donde se podrá ver por completo, y en capitales como Oviedo, Santander, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia y Palma. Según sus registros, el último eclipse total solar desde España fue el 2 de octubre de 1959, pero solo fue visibles en las Islas Canarias. Además son conocidos otros tres en 1900, 1905 y 1912 que fueron visibles desde algunas zonas de la península ibérica.

 

Un eclipse solar total ocurre cuando la Luna se interpone exactamente entre la Tierra y el Sol, bloqueando por completo la luz solar durante una fase de totalidad que suele durar entre unos pocos segundos y un máximo de 7 minutos.

Durante este proceso el día se oscurece y es posible ver la corona solar, sumergiendo el entorno en un crepúsculo profundo.
¿Cómo proteger la vista durante el eclipse solar total?

Mirar directamente a un eclipse solar sin la protección ocular certificada (como gafas para eclipses con certificación ISO 12312-2) es altamente peligroso para los ojos. La radiación intensa puede causar quemaduras graves en la retina o una condición conocida como retinopatía solar, provocando daños irreversibles o ceguera permanente en cuestión de segundos.

Los oftalmólogos recuerdan que mirar al Sol sin la protección adecuada puede causar daños irreversibles para la vista y advierten de que las gafas de sol convencionales, los cristales ahumados o cualquier otro método casero no protegen frente a la radiación solar durante un eclipse.

Castilla y León encara la cuenta atrás para uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas: el eclipse solar total del próximo 12 de agosto, un fenómeno excepcional que atraerá a cerca de dos millones de personas y que convertirá a la Comunidad en uno de los principales destinos de Europa para contemplarlo. EFE/Nacho Gallego

 

El Dr. Gonzalo Bernabéu, director médico de HM Eye Center, recuerda que mirar directamente al Sol durante el eclipse sin protección homologada puede provocar lesiones irreversibles en la retina, incluso tras una exposición de pocos segundos. “Mirar directamente al Sol durante un eclipse sin los filtros homologados puede producir una retinopatía solar, una lesión de la retina que, en muchos casos, resulta irreversible. Y lo peor es que a diferencia de otras lesiones, este daño no produce dolor en el momento, por lo que muchas personas no son conscientes del riesgo al que se están exponiendo”.

“El hecho de que durante un eclipse disminuya la intensidad de la luz no significa que sea seguro mirar al Sol directamente. La radiación sigue llegando a la retina y puede provocar lesiones permanentes, aunque la exposición dure solo unos segundos”, nos explica el Dr. Gonzalo Bernabéu, director médico de HM Eye Center.

 

Con motivo de este fenómeno astronómico, el especialista ofrece una serie de recomendaciones para disfrutar del eclipse con seguridad y proteger la salud visual.

El Dr. Gonzalo Bernabéu, director médico de HM Eye Center, recuerda que mirar directamente al Sol durante el eclipse sin protección homologada puede provocar lesiones irreversibles en la retina, incluso tras una exposición de pocos segundos. Foto cedida.

Medidas de protección indispensables

Gafas homologadas: Utiliza únicamente gafas homologadas para eclipses: La observación debe realizarse exclusivamente con gafas o visores certificados conforme a la norma EN ISO 12312-2. Estos filtros bloquean prácticamente la totalidad de la luz visible y filtran completamente la radiación ultravioleta e infrarroja, responsable de las lesiones retinianas.

Las gafas de sol no protegen frente al eclipse: Las gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, no ofrecen la protección necesaria. Tampoco son seguros los cristales ahumados, radiografías, CDs, filtros caseros o cualquier otro método improvisado, ya que permiten el paso de una cantidad de radiación suficiente para dañar la retina.

 

Especial precaución con telescopios, prismáticos y cámaras: Si se utilizan dispositivos ópticos para observar el eclipse, estos deben incorporar filtros solares específicos colocados delante del objetivo. Mirar a través de telescopios, prismáticos o cámaras utilizando únicamente las gafas homologadas resulta peligroso, ya que estos instrumentos concentran la luz solar y pueden producir lesiones graves de forma inmediata.

Máscara de soldador: El único sistema alternativo casero considerado seguro es el uso de filtros de máscara de soldador de tono 14 o superior. Cualquier graduación menor resulta insuficiente.
Supervisión infantil: Los niños son especialmente vulnerables porque tienden a quitarse las gafas por curiosidad. Deben observar el eclipse siempre bajo la estricta supervisión de un adulto.

Acude al oftalmólogo si aparecen síntomas tras el eclipse: Si después de observar el eclipse aparecen síntomas como visión borrosa, una mancha oscura en el centro del campo visual, distorsión de las imágenes o una mayor sensibilidad a la luz, es importante acudir cuanto antes a un oftalmólogo para realizar una valoración.

En Aragón han aprovechado los últimos días de clase para repartir 102.000 kits entre alumnos de los 616 centros de Infantil y Primaria para que puedan ver con seguridad el eclipse total de sol el próximo 12 de agosto, con gafas y un díptico con recomendaciones. EFE/Javier Cebollada

 

El peligro de la radiación solar invisible

Mirar directamente un eclipse solar sin la protección adecuada puede provocar daños irreparables en la salud visual, un fenómeno conocido como retinopatía solar.

Durante este evento, la disminución de la luz ambiental reduce el reflejo de parpadeo y permite que la pupila se dilate, permitiendo la entrada de una cantidad peligrosa de radiación. Aunque el sol parezca oculto o menos brillante, los rayos ultravioleta (UV) e infrarrojos (IR) siguen incidiendo con fuerza, concentrándose directamente en la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de alta resolución.

Lo más peligroso es que la retina carece de receptores de dolor, por lo que las quemaduras fotoquímicas y térmicas ocurren de forma silenciosa, y los síntomas de pérdida de visión o distorsión central suelen manifestarse horas o incluso días después de la exposición.
Los especialistas de HM Eye Center recuerdan que un eclipse solar es un acontecimiento extraordinario que puede observarse de forma completamente segura siempre que se utilicen los medios de protección adecuados. Planificar la observación con antelación, emplear únicamente filtros homologados y evitar cualquier método no certificado son las claves para disfrutar de este fenómeno sin poner en riesgo irresponsablemente la salud visual.
Amaia Osuna
EFE REPORTAJES

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