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Hannah Einbinder como Ava Daniels en la serie ‘Hacks’. HBO Max.

Es una “nepo baby”, hija de Laraine Newman y Chad Einbinder; ha sido nominada cinco veces al Emmy como mejor actriz secundaria en comedia —ganó en 2025— por ‘Hacks’; ha lidiado con el síndrome de la impostora y ha defendido que lo personal es político, criticado al ICE y pedido libertad para Palestina. Es Hannah Einbinder, la cómica y actriz que está encontrando su lugar en Hollywood.

 

Para Einbinder (Los Ángeles, 31 años), todo comienza y termina en la comedia. No solo es hija de Newman, miembro del elenco original de ‘Saturday Night Live’ y estuvo expuesta desde niña al trabajo de cómicos, sino que también encontró en el humor la única salida posible: “Al principio, mi motivación para actuar se basaba en mi amor por la comedia, pero también en mi necesidad de sentirme bien. Y solo me sentía bien en el escenario y a veces me sentía mal, lo que era aún peor. Pero entonces solo quería volv

er la noche siguiente porque necesitaba un subidón”, confesaba a ‘GQ España’ en 2024.

Los monólogos, los clubs de comedia y programas ‘Late night’ eran su mundo hasta que una audición para ‘Hacks’ le permitió compaginar su carrera cómica con una interpretativa.

Hannah Einbinder en la alfombra roja de la 82ª edición de los Globos de Oro. EFE/EPA/Caroline Brehman.

De los escenarios a los platós.

Antes de ‘Hacks’, la experiencia de Einbinder estaba sobre los escenarios: fue nombrada por la revista ‘Vulture’ como una de las comediantes más prometedoras de 2019 —año en el que fue telonera en la gira de la comediante Chelsea Handler— y al año siguiente, con 23 años, se convirtió en el personaje más joven en hacer un monólogo en ‘The Late Show With Steven Colbert’. Una aparición que la ayudó a conseguir su papel en la serie de HBO a pesar de no poseer experiencia previa.

En la ficción, Einbinder es Ava Daniels, una egocéntrica y deslenguada guionista de comedia contratada para rejuvenecer la carrera de una legendaria y reconocida humorista de Las Vegas, Deborah Vance, interpretada por Jean Smart. La serie explora la relación, al principio tensa, y el vínculo que ambas forman a base de insultos, luchas de poder y una profunda comprensión creativa y personal.

 

‘Hacks’ le ha brindado a Einbinder tanto la entrada a Hollywood como la independencia financiera para poder dedicarse a la comedia a su propio ritmo. Así lo explicaba en 2021 a ‘Vanity Fair’: “Me han permitido [los creadores de la serie] dedicarme al ‘stand-up’ como una forma de arte pura. No tengo que apresurarme. No tengo que ser cabeza de cartel antes de estar lista. No tengo que esforzarme para producir material sin parar y así mantenerme económicamente”.
Síndrome de la impostora en sus inicios.

La primera temporada de ‘Hacks’ se estrenó en mayo de 2021. De repente, Einbinder era una monologuista que se había convertido en intérprete. “Es todo una locura”, reconocía a ‘GQ’. “Me dije: ‘Vale, ¿se supone que ahora soy una maldita actriz? ¡Ostras!”.

Las actrices Jean Smart (d) y Hannah Einbinder en la segunda temporada de ‘Hacks’. HBO Max.

Sin embargo, en sus inicios en la ficción se enfrentó al síndrome de la impostora. “Es intimidante estar con estos actores que son profesionales de toda la vida… Pensaba: ‘Me siento fuera de lugar, me siento mal aquí, deberían haber contratado a alguien con más experiencia”, contaba en ‘Vanity Fair’. “Me resulta fácil caer en la trampa de creerme las peores cosas”. Un sentimiento al que no ayudó su primera nominación al Emmy en 2021. “A los de la Academia les doy pena. Les doy pena y por eso me han nominado”, fueron sus pensamientos tal y como los relataba a ‘GQ’.

Sin embargo, el rodaje de la serie, donde pudo aportar sus propios chistes, consiguió que cambiase su mentalidad negativa. “Con el tiempo, empecé a sentir que esta experiencia realmente cambió mi química cerebral de una manera que he intentado cambiar toda mi vida. Para ser sincera, tengo muy poca autoestima. No creo que sea algo innato en mí. Pero llegó un punto en el que respeto muchísimo a Jean [Smart], y respeto muchísimo a Paul [W. Downs], Lucia Aniello y Jen Statsky [creadores de ‘Hacks’]. Si dicen que estoy haciendo un buen trabajo, entonces puedo elegir creerles”, contaba a ‘Vanity Fair’.

Una intérprete que se posiciona políticamente.

 

Einbinder no concibe un arte que no esté intrínsecamente ligado a lo político. “Como persona ‘queer’, judía y estadounidense” —así se presentó en su discurso al recibir un premio de la fundación Human Rights Campaign—, la humorista emplea su altavoz mediático para luchar por causas humanitarias, reivindicar la visibilidad LGBTIQ+ o promocionar ONGs. Porque, para ella, “todo es personal. La política es lo más personal”, defendía en ‘The Guardian’.

En numerosas ocasiones, la intérprete ha sido cuestionada por su discurso político, especialmente en lo relativo a la causa palestina, en la que ha adoptado una posición que ha defendido en múltiples ocasiones: que ser judía no es contradictorio con condenar la guerra de Israel en Gaza.

Fue especialmente relevante su discurso en los premios Emmy de 2025 cuando, al recoger su galardón, expresó: “¡Vamos Birds [el equipo de fútbol americano de Filadelfia], que se joda el ICE y Palestina libre!”. Momentos después de bajar del escenario, explicó en la sala de prensa: “Como una persona judía, es mi obligación diferenciar entre ser judío y el Estado de Israel. Porque nuestra religión y cultura están realmente separadas del etno-nacionalismo”.

 

Ante las acusaciones de antisemitismo la humorista está tranquila: “Estoy haciendo lo que creo que es lo que corresponde a un judío: valorar la vida humana e intentar contribuir a la sanación del mundo […] Pero estoy segura de que hay miembros de la comunidad que me odian por esto. Me da pena por ellos. Están atrapados en una prisión ideológica que les impide ver la humanidad de los demás. Están atrapados por la enorme campaña de propaganda que se ha librado contra ellos desde que aprendieron a hablar”, se lamentaba en el periódico británico.

Sobre la censura y la libertad de expresión, Einbinder también tiene clara su postura. Así criticaba en ‘The Guardian’ la situación actual de la comedia estadounidense: “[Stephen] Colbert se ha ido. [Jimmy] Kimmel fue suspendido. No cabe duda de que se trata de decisiones políticas. Pero lo que resulta alarmante es que estas figuras representan voces relativamente convencionales. Para mí, esos no son bastiones del verdadero pensamiento de izquierda. Son tipos demócratas que, sí, se burlan de la derecha. Pero son hombres blancos ricos a los que están censurando por expresar ideas bastante centristas y moderadas. Así que, si eso se censura, es un problema enorme”.

Un futuro de comedia e interpretación.

Acerca de su futuro, Einbinder prefiere ser cauta, ir paso a paso actuando y haciendo monólogos. “Tengo un par de cosas entre manos. Sigo haciendo ‘stand-up’. La interpretación me ha permitido tomarme mi tiempo, lo cual es un regalo, porque soy muy lenta escribiendo”, afirmaba en ‘SModa’ sobre su primer amor.

Sobre Hollywood, los focos y la fama, la intérprete prefiere tomar distancia: “Estoy en una posición en la que puedo hacer un trabajo creativo muy gratificante y es un privilegio. Pero también creo que la fama es, en gran medida, una experiencia deshumanizante”, confesaba en la revista de moda. Sobre cómo se enfrenta a esa deshumanización, respondía: “Intento mantener mi vida sencilla”.
Andrea Insa Marco.
EFE REPORTAJES

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