Mazda6 2.5 Skyactiv-G AT Signature

La japonesa Mazda ha sometido a una profunda renovación a su berlina para dotarle de un exterior más elegante, al tiempo que ha vuelto a afinar sus motores y ha equipado al vehículo de más tecnología y más seguridad.

Lo que en otras marcas podría decirse que se trata de una simple actualización, en el Mazda6 es un conjunto de mejoras en profundidad que suben el listón de este vehículo.

Lo primero que hay que destacar, y de lo que tanto se habla últimamente, es que todos los motores Skyactiv que puede equipar el Mazda6 se han homologado con el nuevo sistema de emisiones y consumos WLTP (que entró en vigor el pasado 1 de septiembre), por lo que cumplen con el reglamento de emisiones Euro 6d temp.

La gama motriz de esta berlina está compuesta por dos propulsores gasolina (Skyactiv-G de dos litros y 145 CV y 2.5 litros y 194 CV) y uno diésel (Skyactiv-D de 2.2 litros de 150 y 184 CV).

Mazda6 2.5

Lo que ha hecho Mazda es incorporarles nuevas tecnologías para que la entrega de par sea desde bajas revoluciones y la respuesta desde parado sea  más rápida.

En el caso que nos ocupa el propulsor elegido para la prueba es el gasolina de más potencia, del que el fabricante resalta su elevada relación de comprensión de 13,0:1, la reducción de peso del bloque de cilindros de aluminio, el empleo de ejes contrarrotantes para minimizar el ruido de baja frecuencia y el nuevo sistema de desactivación de cilindros (dos de los cuatro) cuando se conduce a una velocidad constante de 80 km/h para reducir el consumo casi un 12%.

La marca le ha homologado al 2.5, que va ligado a transmisión automática de seis velocidades (con levas en el volante), un gasto medio de gasolina de 6,7-6,8 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 153-156 gr/km. En la prueba realizada el consumo que se ha obtenido ha sido de 7,6 l/100 km.

Esos valores homologados han sido posibles por las tecnologías i-Eloop e i-stop (parada y arranque automática en paradas prolongadas mediante un motor eléctrico para dar un pequeño impulso durante la primera fase de la puesta en marcha).

La i-Eloop es la abreviatura de “Intelligent Energy Loop” o regeneración de energía inteligente. Es un sistema que recupera electricidad y la almacena en un condensador acumulador, en lugar de utilizar una batería específica.

El condensador de doble capa eléctrica (EDLC) que se emplea capta y almacena energía durante las fases de deceleración (no duran más de diez  segundos), que emplea para alimentar los sistemas eléctricos del vehículo y mejorar así las cifras reales de consumo “hasta en un 10 %, dependiendo de las condiciones de conducción”.

Como buen gasolina que es, la potencia máxima se consigue estirando el motor hasta las 6.000 rpm y con un par máximo de 258 Nm a las 4.000 rpm.

Este tracción delantera (la total Mazda la ha reservado para las carrocerías familiares Wagon) acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos (frente a los 9 que tarda su “homólogo” diesel de 184 CV) y puede alcanzar una velocidad máxima de 223 km/h (la punta en el de gasóleo es de 220 km/h).

Un peso en vacío por debajo de la tonelada y media (1.426) y una longitud de casi cinco metros (4,87 metros) no son impedimentos para ir ágil con este vehículo con una sensación de total seguridad al volante y en cualquiera de los asientos libres.

La estabilidad y aplomo que transmite en carretera es fruto de las modificaciones que han introducido los ingenieros en la carrocería Skyactiv-body.

Los trabajos se han centrado en dotar de más rigidez a la carrocería para lo  que el travesaño del mamparo es ahora más grueso (y con dos uniones en cada uno de los soportes superiores de la suspensión) y adopta forma de S en la sección transversal.

Además, en la parte trasera ha aumentado el grosor de los interiores de los pasos de rueda, así como los refuerzos del soporte del brazo de arrastre de la  suspensión, lo que les hace más resistentes.

Mazda6 2.5 Skyactiv-G AT Signature.

En definitiva, esto supone un mayor confort de marcha y con una menor rumorosidad para los pasajeros debido a que los paneles del suelo son más gruesos, así como los interiores de los pasos de rueda trasero para evitar la entrada en el habitáculo del ruido de la rodadura de los neumáticos.

Para lograr que el vehículo vaya más pegado al suelo y ofrezca menos resistencia al aire (su CX es de 0,295), el carenado del motor y de la zona central del suelo del vehículo tiene ahora una forma más plana y aerodinámica, y se ha optimizado la forma de los deflectores y pasos de rueda delanteros, entre otras medidas.

La estabilidad en línea recta se ha incrementado además con unos conductos  que dirigen una corriente de aire hacia las ruedas delanteras.

Todas estas mejoras vienen acompañadas de un equipamiento más amplio de seguridad i-Activsense: mayor funcionalidad de los faros Smart Full Led adaptativos, nuevo control de crucero adaptativo por radar (mantiene la  distancia con el vehículo que nos precede y es capaz de frenar el nuestro completamente) y monitor de visión 360º para mostrar una imagen perimetral del coche.

También monta de fábrica el sistema de asistencia a la frenada en ciudad trasero, frenada de emergencia, control de ángulo muerto avanzado con alerta  de tráfico trasera, mantenimiento de carril y de alerta de cambio involuntario de carril o reconocimiento de señales de tráfico y detector de fatiga, entre otros.

Por lo que respecta al exterior, la parrilla delantera es de nuevo cuño y le da más elegancia al vehículo por una apariencia tridimensional.

Los grupos ópticos delanteros también cambian y adoptan una forma más ancha, lo que les permite acoger los faros antiniebla. Este cambio de posición permite al Mazda6 exhibir un diseño más horizontal de los voladizos del parachoques.

En la zaga, el parachoques va pintado en el mismo color de la carrocería y la sección exterior de la puerta del maletero también cambia, adoptando una línea  más horizontal.

Los tubos de escape están situados más cerca de los extremos del vehículo y  ganan en diámetro; y las luces de freno están situadas en una posición más baja.

Estas mejoras en busca de la elegancia y el diseño están, si cabe, más  acentuadas en la versión especial probada por Efe y que es la Signature.

Pero donde más se aprecia este acabado exclusivo es en el interior del Mazda6.

Los asientos de piel napa, los remates en madera del árbol japonés sen y los acabados en ante transmiten calidez y lujo al pasaje.

También el acolchado de la zona media del panel de instrumentos y de las molduras de las puertas y los reposabrazos.

Por primera vez en un Mazda, los asientos de cuero delanteros disponen de sistema de ventilación y en un Mazda6 se monta una pantalla central de 8  pulgadas (de serie en toda la gama con Apple Car Play y Android Auto), que en el acabado Zenith se complementa con otra de siete pulgadas para el panel de instrumentos del conductor.

A destacar también el Head up display que proyecta la información del vehículo directamente sobre el parabrisas.

En suma, el nuevo Mazda6, y especialmente con esta versión Signature y el motor de gasolina más potente, es una buena elección para empresas y particulares que busquen una berlina de representación fuera de la oferta de las marcas alemanas premium.

Ofrece lo mismo que ellas a un menor precio -equipar un vehículo con el mismo grado de equipamiento supondría un fuerte desembolso- y con una calidad de ajuste y de materiales incluso mejor.

Es un vehículo agradable y fácil de conducir. La entrega de potencia es muy lineal a pesar de sus 194 CV y cuando se pone a prueba el bastidor y las ayudas con una fuerte aceleración desde parado la sensación es la de que todo está bajo control. Reportaje e imágenes: Efe

por: Javier Millán

Interior del Mazda6 2.5 Skyactiv-G AT Signature

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