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Fotografía de archivo de la la sede del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) en Meyrin, cerca de Ginebra (Suiza). EFE/Valentin Flauraud

Ginebra, 13 nov (EFE).- El CERN publicó hoy sus primeras investigaciones desde que su acelerador volviera a ponerse en marcha en 2022, tras cuatro años de pausa, en la que se teoriza con la posibilidad de que el bosón de Higgs, una de las partículas más famosas descubiertas en la instalación, degenere en otras que denomina “fotones oscuros”.
Estos fotones tendrían una “vida” relativamente larga para este tipo de partículas subatómicas, de más de una décima de nanosegundo (billonésima de segundo) y son considerados por el Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) partículas “exóticas” al no formar parte del modelo estándar de la física de partículas.

Este posible avance es uno de los primeros resultados publicados por la estación de experimental CMS, una de las que posee el CERN a lo largo del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de 27 kilómetros de circunferencia que se encuentra a decenas de metros bajo tierra entre la frontera de Suiza y Francia, en las afueras de Ginebra.

En teoría, indica el CERN en un comunicado, estos fotones oscuros viajarían una determinada distancia detectable por CMS antes de que volvieran a degenerar hasta convertirse en “muones desplazados”

La tercera etapa de experimentos en el LHC comenzó en julio de 2022, con una luminosidad instantánea mayor que las dos anteriores (2009-2013 y 2015-2018), lo que según explica el CERN significa un mayor número de colisiones a altísimas velocidades, que son analizadas en busca de los secretos de la física de partículas.

Se producen decenas de millones de colisiones por segundo, pero los científicos sólo pueden registrar para su análisis unos miles de ellas, ya que guardar todas sería un enorme gasto de energía, indica el centro de investigación.

El experimento CMS cuenta con un algoritmo que decide si una determinada colisión es interesante o no para ser registrada.

“Hemos mejorado realmente nuestra capacidad para detonar muones desplazados, lo que nos permite registrar muchos más eventos (colisiones) que antes (…), por lo que si los fotones oscuros existen, es más fácil que los encontremos”, indicó al respecto Juliette Alimena, una de las expertas del CMS.

Fuente EFE

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