Los calores se combaten en la playa

Las altas temperaturas, los cambios de horarios y una mayor indulgencia en lo gastronómico pueden hacer que la salud cardiovascular se resienta, sobre todo entre las personas con problemas cardiacos. Pero el corazón no se toma vacaciones y debemos cuidarlo también en esta época del año.

 

+++ “No debemos olvidar que la sed es una señal que nos avisa de que hay que beber líquidos. No es saludable aguantar sin beber”, recuerda la doctora Aída Iglesias.

+++ Durante las vacaciones, con los cambios de horarios, es posible olvidarse de tomar la medicación a la hora correcta. “Por eso es buena idea configurar una alarma en el teléfono móvil que recuerde la toma diaria que el médico prescribió”, aconseja la Fundación Española del Corazón.

+++ En esta época del año es muy importante ejercitar el sentido común y evitar hacer deporte en las horas centrales del día.

 

El verano trae las ansiadas vacaciones y, en algunos casos, estas incluyen largos viajes en avión. Pero, antes de embarcarse en un vuelo de larga distancia es necesario tener presentes algunas recomendaciones para prevenir el síndrome de la clase turista, también llamado trombosis del viajero.

Esta afección ocurre “cuando se forma un coágulo en una vena profunda, principalmente en la parte inferior de la pierna y el muslo, aunque puede presentarse en otras venas profundas como la del brazo y la pelvis”, indican los especialistas de la aseguradora de salud Sanitas.

“Este coágulo puede desplazarse por el torrente sanguíneo y atascar los vasos sanguíneos del cerebro, los pulmones, el corazón u otra zona y producir daños graves”, agregan desde esta compañía.

 

ALGUNOS FACTORES DE RIESGO

No obstante, destacan que esta es una patología poco frecuente, pues su prevalencia es de entre el 3% y el 5% en pacientes de alto riesgo y del 1% en el resto de la población.

En este sentido, recuerdan que los principales factores de riesgo son: padecer una alteración congénita de la coagulación, sufrir insuficiencia cardiaca o cáncer, tener antecedentes personales de trombosis, varices, edad avanzada, obesidad, haber sufrido un traumatismo o haberse sometido a una cirugía recientemente, tomar anticonceptivos orales, seguir terapias hormonales o estar embarazada.

La Fundación Española del Corazón recomienda a las personas con alto riesgo que utilicen medias o calcetines compresores.

Sin embargo, esta entidad indica que un viaje de varias horas en avión no tiene por qué suponer un problema para los pacientes cardiovasculares, “siempre que recuerden levantarse al menos una vez cada hora y caminar un poco, así como hacer algunos ejercicios sencillos en el propio asiento, por ejemplo, estirar las piernas y girar los tobillos para prevenir el mencionado síndrome”.

La Fundación Española del Corazón señala que en el avión también es muy aconsejable beber agua para estar bien hidratado, dado el bajo nivel de humedad ambiental.

De hecho, mantenerse hidratado es fundamental en cualquier circunstancia, pero sobre todo en los meses estivales.

“El ser humano carece de un mecanismo de almacenamiento del agua, por lo que es preciso reponer las pérdidas que se producen a diario a través de la orina, las heces y el sudor con un buen aporte de líquido en nuestra dieta”, señala Aída Iglesias, miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC).

 

AGUA EN CANTIDAD Y DEPORTE CON CABEZA

“No debemos olvidar que la sed es una señal que nos avisa de que hay que beber líquidos. No es saludable aguantar sin beber. Por el contrario, se recomienda beber sin esperar a tener esta sensación”, añade la doctora Iglesias.

Del mismo modo, la Fundación Española del Corazón indica que el agua supone alrededor del 70% de nuestra masa corporal. Cuando disminuye ese porcentaje, lo que ocurre con frecuencia en verano porque perdemos más líquido del habitual al sudar debido al calor, el funcionamiento de determinados órganos puede resentirse.

Por este motivo, recomienda beber de dos a tres litros de agua al día, incluso si no se tiene sed, para cubrir la demanda de hidratación del organismo y asegurarnos de que nuestros órganos funcionan como deberían, incluido el corazón.

Si mantener una correcta hidratación es crucial, también es muy importante alimentarse de manera saludable. Aunque en esta época del año solemos ser más permisivos con nosotros mismos en el terreno gastronómico, no debemos caer en los excesos.

“Si se elevan los niveles de colesterol y ganamos peso por encima de lo recomendado, estamos disparando factores de riesgo que pueden poner en peligro la salud cardiovascular”, apunta la Fundación Española del Corazón.

Asimismo, destaca que las personas con diabetes deben tener especial cuidado en este sentido.

Durante las vacaciones de verano también solemos ser más flexibles en lo relativo a los horarios. Nos acostamos más tarde, madrugamos menos y comemos en horarios distintos a los habituales. Debido a todo ello, las personas con enfermedades crónicas que necesitan medicación pueden olvidarse de tomarla a la hora correcta.

“Por eso es buena idea configurar una alarma en el “smartphone” que recuerde la toma diaria que el médico prescribió”, aconseja la Fundación Española del Corazón.

Por su parte, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria recomienda a los enfermos crónicos que, cuando preparen un viaje, lleven suficiente medicación para el tiempo que vayan a estar fuera.

Esta entidad añade que también es importante tener consigo informes del historial médico individual.

Además de tomar las medicinas prescritas de la forma adecuada, tener una alimentación equilibrada e hidratarse bien, hacer ejercicio físico es básico para una buena salud.

Las vacaciones, un periodo en el que disponemos de más tiempo libre, son una buena ocasión para practicarlo. No obstante, en esta época del año también es muy importante ejercitar el sentido común y evitar realizar este tipo de actividad en las horas centrales del día.

“Lo ideal es practicar deporte a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, cuando las temperaturas son más bajas”, concluyen desde la Fundación Española del Corazón. Por Purificación León. Reportaje/Imágenes Clasos

Una mujer se refresca con el agua de la fuente de la Plaza del Trocadero, frente a la Torre Eiffel
Una mujer se refresca bajo una fuente en Zúrich (Suiza)

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