Varias personas disfrutan en la playa de Barcelona tras las restricciones a la libertad de circulación. EFE/Alberto Estévez

Las semanas de confinamiento nos han dejado muchas ganas de disfrutar del sol. No obstante, es importante seguir las recomendaciones de los dermatólogos para obtener sus beneficios para la salud sin correr riesgos.

La luz solar es muy importante para la salud pues, cuando nos exponemos a ella, nuestro organismo genera vitamina D, que es necesaria para absorber el calcio y el fósforo, dos elementos esenciales para los huesos.

La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) explica que tener unos niveles adecuados de vitamina D se asocia con un menor riesgo de fracturas y caídas.

“La vitamina D estimula las proteínas implicadas en la absorción intestinal del calcio, así como la reabsorción de parte del calcio filtrado en el túbulo renal. Si no hay suficiente cantidad, el organismo consigue el calcio de sus reservas, a partir de la masa ósea”, detalla esta entidad.

Estar al aire libre y recibir los rayos del sol es esencial para nuestra salud pero debemos ser conscientes de que exponer nuestra piel a la radiación solar durante más tiempo del recomendable tiene riesgos.

NECESARIO PERO CON CUIDADO.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que, como consecuencia de una exposición excesiva a la radiación ultravioleta, pueden producirse quemaduras solares, que van del enrojecimiento de la piel a la formación de ampollas.

Asimismo, la OMS señala que la radiación ultravioleta causa varios tipos de tumores cutáneos, entre ellos el melanoma, “un cáncer muy grave que puede aparecer muchos años después de una exposición excesiva a la luz solar”.

“El principal reto es establecer un equilibrio entre lo que es beneficioso para el cuerpo y lo que es dañino. En el caso de la radiación solar, sabemos que la mejor franja horaria para sintetizar más vitamina D es la que va de las 12 a las 16 horas. Esta franja horaria es la que tiene precisamente más probabilidad de dar lugar a una quemadura, por lo que es importante limitarse a una corta exposición. La buena noticia es que para generar vitamina D sólo se necesita que la piel esté expuesta al sol 15 minutos al día 3 veces por semana”, aclara el doctor Agustín Buendía Eisman, miembro de la AEDV y responsable, junto a la doctora Ángeles Flórez Menéndez, de la campaña Euromelanoma.

La doctora Flórez Menéndez subraya que “como en el coronavirus, aquí también somos nosotros los responsables de que la curva del cáncer de piel baje. Está en nuestras manos, pues este cáncer se puede prevenir con la adquisición de unas medidas saludables”.

Así, ambos dermatólogos ofrecen una serie de consejos para obtener los beneficios del sol sin que esto suponga un peligro para la piel.

El primero de ellos es que la exposición solar debe ser progresiva, es decir, tiene que ir de menos a más, sobre todo si tenemos en cuenta que hemos pasado varias semanas sin apenas salir de casa.

“Se recomienda empezar a exponerse al sol cinco minutos el primer día e ir subiendo paulatinamente hasta los 15 o 20 minutos”, detallan.

De igual modo, indican que hay que dejar al aire libre los brazos y la cara durante 15 minutos, 3 días a la semana de 12 a 16 horas, pues es en esta franja horaria cuando mejor se sintetiza la vitamina D.

No obstante, los especialistas advierten de que si se va a estar al aire libre más de 20 minutos es necesario ponerse en la sombra, utilizar una crema fotoprotectora, una gorra o sombrero y prendas de ropa para protegerse del exceso de sol.

En este sentido, la Academia Americana de Dermatología indica que hay que elegir una crema fotoprotectora de amplio espectro, es decir, que proteja de los rayos ultravioleta B (UVB) y de los A (UVA). Los UVB son la principal causa de quemadura solar y los UVA provocan envejecimiento prematuro de la piel, como manchas o arrugas.

Esta entidad señala que es necesario aplicar una cantidad generosa de producto en la piel que no quede cubierta por la ropa, sin olvidar zonas como los empeines, el cuello o las orejas.

Asimismo, subraya que hay que volver a ponerse crema cada 2 horas aproximadamente o tras nadar o sudar. De igual modo, recuerda que debemos protegernos los labios con una barra o bálsamo labial que contenga un factor de protección solar de, al menos, 30.

Por último, los doctores Buendía y Flórez destacan la importancia de la hidratación en días calurosos, sobre todo en niños y ancianos. “Tome dos litros de agua al día y no espere a tener sed”, aconsejan.

Por Purificación León.

EFE/REPORTAJES

Un hombre toma el sol en Río de Janeiro (Brasil) tras el confinamiento que han sufrido muchos países, hay que protegerse la piel del sol mucho más. EFE/Antonio Lacerda
Llevar mascarillas es ya obligatorio en espacios públicos, tanto al aire libre como cerrados en España en la imagen dos jóvenes en la playa de la Malvarrosa de Valenciaa.EFE/ Juan Carlos Cárdenas

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