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No todo lo que está de moda vale para lograr una pérdida de peso saludable, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Perder peso es uno de esos objetivos que muchas personas se marcan al comenzar un nuevo año. Nunca faltan las dietas de moda que prometen lograrlo en poco tiempo. Estas son las peores, según los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

El confinamiento, nuestra nueva faceta de reposteros, la disminución de la actividad física en gimnasios por miedo al contagio y los banquetes navideños han contribuido a que estrenemos 2021 con algunos kilos más de los que nos gustaría. Sin embargo, pretender deshacerse de ese peso extra a través de alguna de las denominadas dietas milagro es peligroso para la salud.
En este sentido, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) subraya que no todo lo que está de moda vale para lograr una pérdida de peso saludable.
Este centro médico especializado en obesidad y sobrepeso ha elaborado un ranking con las peores dietas de entre las que más protagonismo alcanzaron durante el pasado año.
Se trata de dietas muy restrictivas que prometen perder mucho peso en poco tiempo y son insostenibles a largo plazo. Carecen de sustento científico, pero sí tienen efecto rebote y múltiples consecuencias que pueden poner en riesgo la salud.

Los kilos de más hay que eliminarlos con un régimen serio y controlado, específico para cada persona y elegido por un profesional. 

Según explican, esta clasificación está respaldada por una veintena de expertos en obesidad y cuidado de la salud, como médicos endocrinos, cirujanos bariátricos, nutricionistas clínicos y deportivos, dietistas, psicólogos, terapeutas y entrenadores físicos.
Para los especialistas del IMEO, estas son las 5 dietas menos recomendables.
LAS DIETAS PARA PERDER 10 KILOS EN UN MES.
A esta categoría pertenece la dieta de Beyoncé, que perdió 9 kilos en 15 días tomando sirope de arce. De hecho, en este grupo se encuentran la mayoría de las monodietas, es decir, aquellas que están basadas en la ingesta de un solo alimento, normalmente frutas y verduras (piña, manzana, apio, tomate), pero también huevos, arroz rojo o sirope de arce, entre otros.
A este tipo de pautas hay que añadir algunos planteamientos más elaborados como la dieta de la NASA, que consiste en seguir un menú concreto que no suele superar las 600 Kcal diarias.
“En todos los casos son pautas cuya característica fundamental es una limitación drástica en el total de calorías ingeridas, ya que es la única manera de perder tantos kilos en tan poco tiempo”, explica Carmen Escalada, nutricionista del IMEO.
Los riesgos de estas dietas para la salud son numerosos ya que, además, suelen hacerse sin ningún tipo de supervisión profesional, afirma la especialista.
Por un lado, “el déficit energético provoca decaimiento, fatiga y debilidad, pero también la imposibilidad de cubrir los requerimientos de nutrientes, lo cual puede dar lugar a muchas patologías de diferente gravedad, entre las que destacan el estreñimiento, la deshidratación, vómitos, diarrea, flatulencias, formación de cálculos biliares, osteoporosis, amenorrea (ausencia de menstruación), pérdida de masa muscular o fibrilación auricular”, advierte la nutricionista.

Es hora, tras las fiestas de perder los kilos de más, pero hay que consultar con un profesional para seguir una dieta. 

Por otro lado, este tipo de dieta tiene un alto impacto psicológico, ya que provoca ansiedad, irritabilidad, frustración e, incluso, episodios de depresión debido a la monotonía y a la imposibilidad de compaginarla con la vida social.
Estas dietas, además de provocar alteraciones en el metabolismo, tienen efecto rebote por lo que, al acabarlas, la recuperación del peso perdido está asegurada.
Por todo ello, los especialistas del IMEO subrayan que están contraindicadas para toda la población pero, especialmente, para aquellos grupos con requerimientos especiales de nutrientes como niños, adolescentes, embarazadas y lactantes, ancianos o deportistas.
LA DIETA DE LOS 21 DÍAS CON 800 KILOCALORÍAS.
Consiste en una ingesta de calorías muy por debajo de las necesidades diarias de una persona, que son de entre 1600 y 2200 Kilocalorías (kcal) de media, en función de distintas variables como el peso, el género, la actividad física, etc.
Al tomar solo 800 Kcal al día, se consigue una importante bajada de peso en muy poco tiempo, de entre 4 y 5 kilos a la semana.
En esta dieta hay que reducir considerablemente la ingesta de alimentos y, por lo tanto, se producen déficits, tanto de macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas), como de micronutrientes (vitaminas y minerales).
Esto ocasiona importantes consecuencias para la salud, como pérdida de masa muscular por la baja ingesta de proteínas, estreñimiento por bajo consumo de fibra, hipoglucemias por deficiencia de hidratos de carbono y osteoporosis por falta de calcio, entre otras.
“El temido efecto rebote es inevitable tras seguir esta pauta, por lo que todo el esfuerzo queda sin recompensa, de modo que quien la hace suele experimentar un fuerte sentimiento de frustración”, señala Escalada.

Hay que revisar y controlar nuestro propio cuerpo con un médico antes de hacer una dieta de moda.

LA DIETA DE LOS EMBOTELLADOS “DÉTOX”.
Katie Holmes y Jennifer Garner son algunas de las actrices que se han sumado a la moda de los licuados embotellados.
Este método para perder peso consiste en basar la alimentación durante unos días, incluso durante 2 semanas, exclusivamente en la ingesta de bebidas détox de fruta y verdura que se pueden adquirir en grandes superficies y proceden de determinadas marcas comerciales. Prometen perder unos 3 o 4 kilos a la semana y hasta 8 al mes.
No obstante, cuando perdemos peso de forma rápida y sin una correcta ingesta de proteínas de alto valor biológico, lo que estamos perdiendo es, sobre todo, agua y masa muscular. “Esto conlleva un enlentecimiento del metabolismo basal y de nuestra tasa metabólica, que nos llevará a recuperar la pérdida rápidamente cuando abandonemos este tipo de planes”, destaca Andrea Marqués, experta en nutrición y dietética del IMEO.
Por lo tanto, esta dieta no es recomendable en pacientes con obesidad, ya que la pérdida de peso real debe basarse en una pérdida de grasa y no de masa muscular y agua, según afirma la experta.
“Además, en pacientes con ansiedad, la ingesta exclusiva de líquido suele conllevar un incremento del apetito y de la propia ansiedad, que puede acabar en ingestas compulsivas de alimentos no recomendables”, añade.
La especialista destaca que tomar este tipo de bebidas en exclusiva durante unos días tampoco es aconsejable si lo que se pretende es compensar los excesos navideños.
EL MÉTODO INTUITIVO QUE PERMITE COMER DE TODO.
Eva Longoria y Jennifer Lawrence están entre las famosas que no siguen dietas, sino que comen de todo, pero controlando las cantidades. De hecho, el método intuitivo consiste en eliminar las restricciones propias de un régimen de pérdida de peso y se centra en otros aspectos como comer sólo cuando se tiene apetito o comer lo que apetece en un momento dado, sin dejar de hacer ejercicio de forma regular.
El método intuitivo no promete pérdidas de peso determinadas por semanas o meses y no resulta perjudicial para la salud. Sin embargo, no está indicado para personas con sobrepeso, obesidad o problemas de ansiedad por la comida ya que en estos casos se necesita un plan nutricional marcado, un seguimiento y, en ocasiones, incluso apoyo psicológico.
“Este método sería adecuado únicamente para personas sanas y sin malos hábitos alimenticios que tengan una correcta relación con la comida”, subraya Andrea Marqués, nutricionista del IMEO.
LA DIETA CETOGÉNICA O KETO.
Alec Baldwin y Halle Berry se cuentan entre los seguidores de este tipo de dietas (algunas tienen nombre propio como la dieta Atkins o la Ducan) que consisten en eliminar casi por completo los hidratos de carbono de la alimentación, mientras se incrementa el consumo de proteínas y grasas.

La dieta siempre será eliminando ingesta y haciendo deporte.

Su principal atractivo es la gran cantidad de peso que se puede perder de golpe: entre 2 y 3 kilos a la semana y hasta 12 en un mes.
“Al no ingerir hidratos de carbono, el cuerpo se ve obligado a obtener la energía de la grasa en un proceso metabólico alternativo mediante el que se generan cuerpos cetónicos. Su acúmulo en el organismo es tóxico y tiene diferentes efectos nocivos como cefaleas, mareos, fatiga, vómitos, mal aliento, cálculos renales, pérdida de masa ósea y muscular y arritmias”, explica la nutricionista Carmen Escalada.
“Además, no es una pauta que se pueda mantener en el tiempo, por lo que el riesgo de efecto rebote es extremadamente elevado”, sostiene la especialista.
Para evitar todas estas contraindicaciones, lo más recomendable cuando se quiere perder peso es consultar con un profesional cualificado.
En este sentido, la Fundación Española de la Nutrición (FEN) afirma que una dieta correcta en un plan de adelgazamiento debe ser equilibrada, variada, moderada y estar supervisada por un especialista.
Esta entidad recalca que no es necesario recurrir a una dieta extrema para adelgazar. Solo hay que tener en cuenta unos principios básicos y acudir a un profesional de la salud especializado, como un médico endocrino o un dietista-nutricionista, para recibir un plan nutricional de adelgazamiento adaptado a las necesidades de cada persona.
Por Purificación León.
EFE/REPORTAJES

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