Cuando las temperaturas comienzan a subir y los días se alargan, es el momento de guardar los abrigos y sacar las sandalias, los pantalones cortos y los trajes de baño. Pero el cambio de armario no es lo único que tenemos que hacer en esta época. También debemos preparar nuestra piel para la llegada del verano.

“El sol es el principal factor de envejecimiento después del paso del tiempo”, señala Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral. Manchas y arrugas son algunos de los recuerdos que puede dejarnos.

Pero, sobre todo, es importante tener presente que la exposición solar excesiva es un destacado factor de riesgo de cáncer de piel. Por todo ello, es imprescindible protegerse de manera adecuada del sol.

Durante la primavera y en los meses estivales debemos prestar especial atención a la protección solar.

PROTECTOR SOLAR, FUNDAMENTAL

“En verano la radiación solar recorre un trayecto más corto a través de la atmósfera para llegar a la superficie de la Tierra, por lo que tiene mayor intensidad. Pero actividades primaverales aparentemente saludables como montar en bicicleta, a caballo o patinar al aire libre, pueden ser tan peligrosas como estar tumbados a pleno sol en verano”, indican los especialistas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Por eso, además de evitar tomar el sol en las horas centrales del día y cubrirse con gorras y sombreros, es fundamental utilizar de manera frecuente un buen protector solar.

Para esta época del año, es recomendable escoger productos con un SPF 50. SPF son las siglas en inglés de Factor de Protección Solar y el número indica el múltiplo del tiempo que tardaría la piel en desarrollar una quemadura si no se hubiera utilizado ninguna protección.

Es decir, “si una persona puede exponerse al sol el primer día 10 minutos sin tener enrojecimiento ni quemaduras, un SPF 15 utilizado adecuadamente la protegerá durante 150 minutos (10×15)”, aclaran los especialistas de la AEDV.

Utilizar adecuadamente el protector solar implica aplicarlo de manera homogénea, con una capa gruesa y media hora antes de exponernos a los rayos solares. Es necesario volverlo a aplicar con frecuencia o tras haberse dado un baño. Si estamos utilizando una crema de tratamiento, el protector solar debe aplicarse después.

“De otro modo, los principios activos de la antiarrugas, la regeneradora o la hidratante no penetrarán bien en la piel”, advierte el doctor Sánchez Viera.

DEPILACIÓN, CELULITIS Y ESTRÍAS

Cuando se acerca el verano, una preocupación recurrente es la depilación y el láser se ha convertido en una opción cada vez más popular.

El especialista en dermatología médico-quirúrgica señala que se debe tener cuidado si la piel se ha expuesto al sol, ya que en tal caso la energía del láser deberá ser más baja para no dañarla, por lo que se necesitarán más sesiones.

Asimismo, hace hincapié en la necesidad de que estos tratamientos depilatorios siempre sean supervisados por un médico.

En estos meses previos al verano también solemos tener muy presentes otros problemas estéticos como la celulitis y las estrías.

La celulitis es una acumulación de tejido adiposo (grasa) que forma nódulos y hoyuelos y que tiene un aspecto característico que se asemeja a la piel de naranja. Suele localizarse en muslos, caderas, nalgas y abdomen.

“Afecta a entre el 85% y el 98% de las mujeres a partir de la adolescencia en mayor o menor grado. Es muy poco frecuente en los hombres y, por ello, se cree que el factor hormonal juega un papel relevante en su desarrollo”, manifiestan los expertos de la AEDV.

Asimismo, indican que aunque suele estar presente en zonas con exceso de tejido adiposo y en personas obesas, la obesidad no es necesaria para que se produzca.

La celulitis se puede combatir de diversas maneras. Los tratamientos no quirúrgicos más utilizados son la mesoterapia (que consiste en administrar microinyecciones de sustancias activadoras de la circulación), el drenaje linfático (un tipo de masaje) y la presoterapia (técnica basada en la aplicación de aire a presión, para lo que el paciente debe introducirse en un traje neumático).

Entre las últimas novedades para tratar la celulitis destacan las ondas de choque, “que actúan directamente sobre las células grasas, responsables de la piel de naranja, disminuyendo su tamaño y volumen”, detalla el doctor Sánchez Viera.

El facultativo destaca la necesidad de hacer un estudio pormenorizado de cada caso para determinar el procedimiento más eficaz.

En cuanto a las estrías, el experto indica que lo mejor es la prevención, ya que una vez que salen no desaparecen completamente.

La base de dicha prevención son los masajes con productos hidratantes, sobre todo con aquellos que contienen centella asiática. Además, la aplicación de ácido retinoico y de algunos láseres puede hacer disminuir la extensión de las estrías.

La hidratación es otro punto esencial que debemos cuidar para mantener la firmeza y elasticidad de la piel.

A la hora de elegir la crema más adecuada, hemos de tener en cuenta que, durante el día, la piel está sometida a multitud de agresiones externas como los rayos ultravioleta, la polución, los ambientes secos, el humo del tabaco, etc.

“Las cremas de día tienen como misión principal protegernos de estas agresiones y evitar un envejecimiento prematuro”, detalla el facultativo.

“Asimismo, una dieta rica en agua, frutas y verduras favorecerá la hidratación de la piel”, añade el especialista.

De hecho, una correcta alimentación y la práctica de ejercicio físico diario son fundamentales para mantener un buen estado de salud.

Desde el Instituto de Dermatología Integral recuerdan que la actividad física al aire libre ayuda a oxigenar la piel. No obstante, si lo que se necesita es perder peso es imprescindible, además, ponerse en manos de profesionales pues hay algunas dietas que pueden ser peligrosas para la salud. Por Purificación León. Imágenes/Reportaje EFE

El sol es el principal factor de envejecimiento después del paso del tiempo

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