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Las habitaciones se inspiraron en casas de playa, con piso de madera, alfombras y mobiliario simple, y tienen superficies, estantes y escritorio que los niños pueden decorar. 

La nueva instalación sanitaria de la Universidad Médica de Carolina del Sur (MUSC), diseñada con el asesoramiento de médicos, personal sanitario, pacientes y sus familias, aspira a ser uno de los hospitales más amigables de Estados Unidos y a establecer un precedente para una atención médica inclusiva.

Puede afirmarse que el nuevo Hospital Infantil Shawn Jenkins y el Pabellón de Mujeres Pearl Tourville de la Universidad Médica de Carolina del Sur (MUSC), en Charleston (Carolina del Sur, EEUU), se diseñaron por y para los pacientes y sus familias, ya que sus recomendaciones y opiniones han sido atendidas e incluidas escrupulosamente por los arquitectos del proyecto.
Tanto el hospital infantil como el pabellón de mujeres constituyen, en conjunto, uno de los hospitales estadounidenses más amigables y agradable, que hace sentirse más cómodos y relajados a los pacientes y sus acompañantes.
Su arquitectura también responde a las complejas necesidades del personal sanitario y a la comunidad local, según sus diseñadores.

El nuevo centro de atención médica de la Universidad Médica de Carolina del Sur (MUSC) lo diseñó Perkins&Will junto con McMillan Pazdan Smith Architecture. 

“En este hospital se creó un entorno de atención médica compasivo que se refleja en el diseño de interiores y las artes visuales”, señalan desde el estudio de arquitectura Perkins&Will (P+W), autores del proyecto.
Aprovechando los comentarios de los padres de niños con el trastorno del espectro autista, se prestó especial atención para eliminar posibles desencadenantes sensoriales que pudieran crear un entorno abrumador para los niños, estresándolos.
El diseño prioriza la calma de los sentidos y la previsibilidad de los movimientos, evitando el desorden visual e incorporando rutas de viaje cuidadosamente pensadas, según P+W.
“Además tiene unas características especiales en cuanto a iluminación, ya que enfatizamos en la luz natural; en la acústica, eliminando descargadores automáticos de los sanitarios y secadores de manos en los baños; y en los colores, dando predominio a las tonalidades sutiles”, afirman desde P+W .
“Este entorno tranquilo y acogedor también es apropiado para las mujeres que experimentan embarazos de alto riesgo,” añade la misma fuente.
Los interiores crean una sensación de familiaridad, reflejando el paisaje circundante de la ciudad y la comunidad, según esta firma (https://perkinswill.com) con sede central en Chicago (Illinois, Estados Unidos).

El fotógrafo John Duckworth capturó la esencia del pantano, en una obra artística reproducida en una capa de película entre vidrios, para recibir a los visitantes del hospital.

Los tonos y texturas de las habitaciones del hospital recuerdan a las casas de playa de Charleston, la ciudad de Carolina del Sur , y crean una atmósfera relajante para la recuperación y el respiro, según P+W, que diseñó el hospital con McMillan Pazdan Smith (www.mcmillanpazdansmith.com), un estudio de arquitectura con oficinas en Carolina del Sur.
UN AMBIENTE ACOGEDOR Y RELAJANTE.
Destacan que, en el vestíbulo principal, a los visitantes los recibe una instalación artística del fotógrafo local John Duckworth, quien capturó la esencia del pantano de Carolina del Sur y la reprodujo en una capa de película entre dos cristales; mientras que la capilla aloja la obra artística en vidrio fundido ‘Angel Oak’ inspirada en un roble cercano de unos 400-500 años.
El edificio, con una forma y diseño que maximiza las vistas de la ciudad y el paseo marítimo, aloja en su azotea un jardín-área de juegos que permite que niños y familias tengan un respiro y conecten con la naturaleza, e incluye doce salas pareadas para cuidados dedicados donde la madre y el recién nacido son tratados por el mismo equipo de enfermería especializado.

Terraza del comedor familiar al aire libre y cerca de la cafetería, las salas de conferencias, la capilla de meditación, la terraza en la azotea con juegos infantiles y un espacio en el atrio.

Su diseño, “que busca relacionarse de manera auténtica y significativa con los niños en lugar de proyectar la visión de un adulto, conecta los interiores con el exterior, para aumentar el bienestar del cuidador y hacer posible el acceso al aire fresco y la luz diurna cerca de las unidades para los pacientes”, indican los arquitectos.
“La instalación, de 58.000 metros cuadrados, brinda atención médica integrada para niños y servicios obstétricos para mujeres y abrió sus puertas a los pacientes en 2020 tras un intenso proceso de colaboración, que incluyó a la dirección clínica y administrativa, la asociación pediátrica Child Life, y los Consejos Asesores de pacientes, familias y jóvenes de la MUSC”, indica el estudio de arquitectura.
“Tanto por fuera como por adentro, la instalación está diseñada para ser inclusiva y alegre, anclada por una acogedora e icónica fachada sur con el característico aspecto de una gigantesca ‘vela náutica de vidrio’, orientada hacia las aguas de la Bahía de Charleston, donde se fusionan los ríos Ashley y Cooper”, añaden desdeP+W .
UN DISEÑO “SECUESTRADO” POR LOS USUARIOS.
“Cada decisión de diseño, desde la forma arquitectónica hasta el arte en las paredes, está en conexión auténtica con la comunidad de Charleston y su vibrante cultura”, señala Manuel Cadrecha, director de diseño arquitectónico de P+W.
“Este centro renuncia a las nociones tradicionales de un hospital infantil para adaptarse a las necesidades y desafíos de quienes usan ese espacio: las familias y cuidadores, a quienes escuchamos y con los que colaboramos para diseñarlo inspirándonos en su honestidad y aspiraciones”, agrega Carolyn BaRoss, directora de diseño interior de atención médica de P+W.

Cada piso cuenta con una representación artística gráfica y un color distintivo que identifica el tema de ese piso, mejoran la sensación del lugar y ayudando a encontrar el camino. 

“Secuestramos el proceso de diseño del hospital sin pedir disculpas”, describó con humor el doctor Mark Scheurer, cardiólogo pediátrico y director médico del nuevo centro.
El resultado ha sido este hospital (https://musckids.org) que consta de una torre principal para pacientes de diez plantas y con 250 camas y una edificación adyacente de cuatro plantas para diagnóstico y tratamiento, el denominado D&T podium.
En este edificio, además de tratar a niños con el trastorno del espectro autista, se proporciona ventilación mecánica a los bebés prematuros en la unidad de cuidados intensivos y se administra tratamiento a los pequeños con cáncer, entre otros servicios médicos para niños y adolescentes.
Los arquitectos trabajaron con decenas de familias que tuvieron pacientes ingresados o tratados durante mucho tiempo en el centro médico previo, quienes participaron en el diseño de los espacios clínicos y los detalles, tanto grandes como pequeños, en una retroalimentación de ideas que fue fundamental para el diseño definitivo, según los arquitectos.
Por Pablo Gutman.
EFE/REPORTAJES

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