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Los médicos recomiendan realizar actividad física de forma regular frente al sedentarismo. EFE/Manuel Lorenzo

abcada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón desde el año 2000, cuando la Federación Mundial del Corazón junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNESCO designaron este día para concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento.

A esta celebración se suma la Semana del Corazón con actividades desde el 24 al 30 de septiembre de 2022, siendo agosto el Mes del Corazón, con el fin de promover e informar sobre conductas de vida saludables y para la prevención de las enfermedades cardiovasculares ya que unas 50.000 personas fallecen cada día por problemas cardiovasculares, según datos de la OMS.

Bajo el lema elegido este 2022 para conmemorar el Día Mundial del Corazón, “Un Mundo, un Hogar, un Corazón”, se pretende concienciar a la población mundial sobre la importancia de prevenir las enfermedades cardiovasculares y seguir una actitud cardiosaludable como modo de vida y en el propio hogar, como recuerda la Fundación del Corazón (https://fundaciondelcorazon.com/).

En los últimos años otros de los lemas han sido: “Usa el corazón para conectarte” (2021); “Utiliza tu corazón” (2020); o “Mi corazón, tu corazón” (2019).

¿POR QUÉ UN DÍA SOBRE EL CORAZÓN?

Profesionales de la salud piden concienciarnos sobre la importancia de prevenir, estar alerta frente a las enfermedades cardiovasculares, principal causa de defunción en el mundo, que de acuerdo con las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se cobran 18 millones de vidas cada año, unas 50.000 al día, según sus datos de septiembre de 2021.

Advierten que la enfermedad cardiovascular (ECV), que incluye las enfermedades cardíacas y cerebrovasculares, podría suponer para el año 2030 hasta 23 millones de fallecidos.

Médicos y sanitarios recuerdan que un gran porcentaje de las muertes podrían evitarse con cambios en el día a día, con una alimentación saludable, un consumo bajo de sal, azúcar y grasas saturadas, evitando el tabaco y el alcohol y con un estilo de vida más activo.

En ese mismo sentido, la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) (European Society of Cardiology), una organización independiente sin ánimo de lucro, trabaja con el objetivo de avanzar en la prevención, diagnóstico y manejo de enfermedades del corazón.

Cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón . EFE/Cabalar

La ESC difunde, a través de sus trabajos, conocimientos científicos a los profesionales para cuidar mejor a los pacientes y forma parte de la Alianza para la Investigación Biomédica en Europa.

En Estados Unidos, la Asociación Estadounidense del Corazón es un referente científico internacional en materia de cardiología, en los ámbitos de la investigación, la prevención y difusión de conocimiento (https://www.heart.org/).

Asimismo, HEARTS es una iniciativa liderada por la Organización Mundial de la Salud y los Ministerios de Salud de países del continente americano para promover la adopción de las mejores prácticas mundiales en la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares (ECV) (https://www.paho.org/es/hearts-americas).

CUIDEMOS NUESTRAS ARTERIAS

El corazón es el gran motor de nuestro cuerpo, un músculo situado un poco a la izquierda del centro del pecho y es del tamaño aproximado de tu puño.

Imprescindible para vivir, late unas 70 veces por minuto, esto es 100.000 latidos diarios y bombea aproximadamente 5 litros de sangre en un minuto, lo que significa que en un día circulan por él unos 7.500 litros de sangre.

Así, el corazón impulsa la sangre por el sistema circulatorio, integrado por una red de unos 100.000 kilómetros de arterias, venas y capilares.

El tabaco y el alcohol no son buenos compañeros de una buena salud cardiovascular. EFE/Miguel Barreto

Las arterias coronarias se obstruyen con la edad, además de por otros factores de riesgo como fumar, el sedentarismo, la hipertensión, la diabetes o el colesterol.

Para resolver el problema de la obstrucción, en ocasiones es necesario recurrir a la cirugía para reparar la arteria. Las dos opciones más habituales son: la colocación de un stent coronario y el injerto de un baipás.

En la primera el cirujano introduce en la arteria dañada un muelle o pequeña malla metálica. En ocasiones esta malla metálica puede ser sustituida por un dispositivo con un material que se reabsorbe en el organismo y desaparece, y es también conocido como dispositivo coronario reabsorbible.

En el caso de un injerto de baipás en la arteria, el cirujano emplea un vaso sanguíneo de otra parte del cuerpo, lo conectar por debajo y por encima de las arterias obstruidas del corazón, para crear así una nueva vía que permita pasar la sangre al músculo cardíaco.

El doctor Carlos Macaya Miguel, cardiólogo y catedrático emérito de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), advierte que la patología más prevalente dentro de las afecciones cardiovasculares, no es otra que la enfermedad de las arterias coronarias, causa principal de la angina de pecho y el infarto agudo de miocardio.
En unas declaraciones para Efesalud, el doctor Macaya destacó dos tipos de dispositivos imprescindibles para salvar vidas: “El rotablator y el shockwave, para ablandar las placas de ateroma -calcificación- en el interior de las arterias coronarias; y los triclip o mitraclip, que solucionan la incompetencia de las válvulas auriculoventriculares”.

INVESTIGACIÓN, DIETA MEDITERRÁNEA, EJERCICIO FÍSICO, …

Alrededor de esta celebración se incrementa el uso de términos como: investigación, dieta saludable o vida sana, que se repiten para concienciar a la población de la gravedad de las enfermedades cardiovasculares.

Entre otras recomendaciones, organizaciones y sanitarios invitan a:

.- Mantener hábitos saludables, consumir productos frescos, frutas, verduras y alimentos ricos en fibra.

.- Evitar la obesidad. La grasa que se acumula en el abdomen es la que afecta en mayor medida al corazón.

.- Reducir el consumo de sal, a 1 gramo al día, en especial los pacientes hipertensos o con insuficiencia cardíaca.

.- Realizar actividad física de forma regular frente al sedentarismo.

.- Evitar fumar. El tabaquismo puede aumentar los triglicéridos y reducir el colesterol “bueno” (HDL).

.- Hacer un seguimiento de afecciones de riesgo como la hipertensión, el colesterol, la diabetes o la frecuencia cardíaca.

.- Controlar el nivel de estrés y ansiedad.
.- Cuidar la salud dental y periodontal.
Carmen Jiménez EFE REPORTAJES

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