Material innovador, el Cobre Antimicrobiano (CAm) es capaz de eliminar por contacto las bacterias, virus y otros microorganismos patógenos y podría convertirse en un elemento clave para evitar  infecciones adquiridas por pacientes ingresados en hospitales y centros médicos.

Las infecciones nosocomiales, adquiridas por el paciente durante su estancia en un recinto de atención sanitaria y que ocurren más de 48 horas después de su ingreso en ese centro,  afectan a millones de personas cada año, provocando miles de muertes.

Para abordar este problema de salud pública, algunos hospitales y centros de salud están incorporando a sus instalaciones, el cobre antimicrobiano (CAm), basado en un metal cuya capacidad de eliminar microorganismos nocivos se conoce desde hace miles de años.

El CAm, aprobado por la EPA (Agencia de Protección Ambiental estadounidense) puede evitar hasta el 58  %  de las infecciones nosocomiales, según un estudio realizado en tres hospitales de EE UU por el doctor Bill Keevil y su equipo, de la Universidad de Southampton (Reino Unido.), que mostró que este material elimina en minutos las ‘superbacterias’ MRSA –estafilococo aureus, una bacteria resistente a varios antibióticos comunes- .

“Se ha demostrado que el CAm es eficaz contra virus, hongos y la inmensa mayoría de las bacterias que entran en contacto con este material, a diferencia de lo que ocurre con otras superficies con terminaciones en acero inoxidable, plásticos o plata”, de acuerdo a Alcora, compañía especialista en cobre antimicrobiano.

“Este material no solo carece de productos químicos que puedan ser tóxicos, sino que además mantiene su acción antimicrobiana después de una continua exposición a los productos de limpieza y a los factores ambientales”, informa a Efe Miguel Ángel Sánchez, director general de esta firma (https://alcora.es) .

También explica que las bacterias, las levaduras y los virus mueren rápidamente al entrar en contacto con las superficies de cobre, al producirse una serie de cambios bioquímicos entre la superficie metálica y los microorganismos,  que les induce a su muerte y que esta propiedad antimicrobiana es intrínseca en este material.

“Su utilización en elementos que facilitan la contaminación con microorganismos en recintos con pacientes sensibles, ha sido introducida con éxito, en numerosos hospitales y centros sanitarios alrededor del mundo”, añade.

“La aplicación masiva  del CAm en los hospitales y centros médicos altamente tecnificados del futuro sería un escenario ideal”, según Sánchez.

“La acción biocida del cobre está ampliamente reconocida en numerosos estudios científicos, que demuestran como este material actúa de forma continua, eficaz y rápida contra bacterias, virus y cualquier tipo de microorganismos”, recalca.

CONTRA DOLENCIAS RELACIONADAS CON ASISTENCIA SANITARIA.

“El CAm puede ejercer un papel clave para prevenir dolencias  relacionadas con la asistencia sanitaria, especialmente en áreas hospitalarias sensibles, como son las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs), donde hay pacientes en situación delicada, muchos de ellos, con el sistema inmunitario debilitado”, señala.

Según Sánchez: “basta con aplicar unas finas láminas de este material sobre las superficies críticas para asegurar su acción antimicrobiana. Estas láminas tienen 0,05 mm de espesor y un film autoadhesivo por la cara opuesta a la de su exposición. Su instalación y mantenimiento son  muy sencillos y económicos”.

“Si tenemos en cuenta el número de pacientes que alargan su estancia en los hospitales debido a una enfermedad intahospitalaria o nosocomial, la inversión realizada en instalar el CAm es ínfima comparada con el gasto diario por hospitalización  que implica la prolongación de su estancia”, señala.

Este material se está probando con éxito en  Chile, en la UCI del Hospital Doctor Sotero del Río de Santiago; en  Reino Unido, en algunos hospitales donde habían aumentado las enfermedades nosocomiales y en  EEUU, en centros hospitalarios en Carolina del Sur, entre otros locales, informa Sánchez.

“Dos de los proyectos piloto con CAm en España se efectuaron en el área de Fibrosis Quística del Hospital Universitario Vall d´Hebrón de Barcelona, y en la Clínica Universidad de Navarra, comprobándose como su instalación reducía  la contaminación microbiana y el riesgo de contraer una infección nosocomial”, indica Sánchez.

LÁMINAS ULTRAFINAS LETAES PARA MICROBIOS.

“En los distintos proyectos piloto colocamos láminas de ACm en las UCIs, en especial en las barandas de las camas, los portasondas, los tiradores de mesitas y armarios, los pomos de las puertas, los teclados de ordenadores y en los botones de llamada”, explica Sánchez a EFE.

“También se aplican láminas de cobre autoadhesivo en la protección de asideros, toalleros, portarrollos, griferías e interruptores eléctricos en el baño, un foco especialmente sensible para las bacterias. Con ello se desinfectan las superficies de forma continua y se impide que proliferen las bacterias”, puntualiza .

“Asimismo es recomendable proteger los elementos de uso habitual del personal sanitario, tales como el fonendoscopio e incluso sus propios teléfonos móviles, son susceptibles de este tipo de protección”, asegura.

“El cobre consigue mantener la limpieza y eliminar los microorganismos que se depositen sobre su superficie, al contrario de otros materiales como el acero inoxidable y el plástico, que han mostrado ser reservorios naturales, sirviendo como nexos en las contaminaciones”, según este experto.

Aclara que este metal no recibe ningún tipo de tratamiento para aumentar su capacidad natural de eliminar microorganismos, ya que es por sí mismo es un material antimicrobiano muy potente, capaz de destruir a las bacterias presentes en su superficie en unos pocos minutos.

“Es algo que ya sabían nuestros antepasados, por ejemplo, las madres, que hace miles de años ponían el agua que les daban a sus niños en recipientes de cobre, porque habían comprobado que de esa manera los pequeños no enfermaban”, señala.

Según Sánchez, se ha demostrado que la bacteria escherichia coli, puede sobrevivir hasta 20 días sobre una superficie de acero inoxidable, mientras que este agente patógeno queda anulado en apenas 10 minutos, en contacto con una superficie de cobre. Reportaje e imágenes: Efe

Por: Ricardo Segura.

Cama de hospital con los lugares de contacto habituales revestidos con el cobre especial
Camillas con revestimiento de Cobre Antibacteriano
Elemento metálico que soporta los sueros también revestido con el cobre especial
Estestocopio con Cobre Antibacteriano
Interruptores de la luz revestidos con Cobre Antibacteriano
Lámparas de hospital con Cobre Antibacteriano
Un doctor manipula la camilla que tiene el cobre
Un retrete hospitalario con agarradero y tapa revestido de Cobre Antibacteriano
Una camilla con el cobre especial
Una lámpara de quirófano con las partes metálicas de Cobre antibacteriano
Carrito de servicio hospitalario con el cobre

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