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Rufino Tamayo nació el 26 de agosto de 1899 en Oaxaca, en medio de la cultura zapoteca

Un embajador del arte mexicano.

A la fecha Rufino Tamayo quien es orgullosamente mexicano es considerado uno de los pintores más célebres de todo el mundo, gracias a su herencia del arte desbordado en icónicas piezas de luminosos colores e increíbles texturas que han enamorado a miles de personas.

Originario de Oaxaca, Rufino del Carmen Arellanes Tamayo (26 de agosto de 1899) pintó durante toda su vida más de 465 obras gráficas, 350 dibujos, 20 murales y 300 óleos, incluyendo retratos de su esposa Olga, a quien admiró y amó hasta la muerte.

Algunos de sus murales más conocidos se encuentran en el Palacio de Bellas Artes, el Museo Nacional de Antropología y el Conservatorio Nacional de Música de México. Sus trabajos más memorables le han dado la vuelta al mundo en exposiciones artísticas de París, Nueva York y Washington.

Tamayo siempre se consideró como un apasionado nacionalista y lo plasmó en cada una de sus pinturas.

“Mi sentimiento es mexicano, mi color es mexicano, mis formas son mexicanas, pero mi concepto es una mezcla… Ser mexicano, nutrirme en la tradición de mi tierra, pero al mismo tiempo recibir del mundo y dar al mundo cuanto pueda: este es mi credo de mexicano internacional”, proclamó en una entrevista el pintor del movimiento modernista.

                                               “un goce para la vista”

Su estilo fascinó a los críticos y especialistas, quienes encuentran en Tamayo un artista de calidad y primer nivel que supo plasmar sus mensajes cifrados en sus pinturas. Destacan también los colores que utiliza, “un goce para la vista” del espectador difícil de ignorar

Sandías 1969 Rufino Tamayo se inspiraba en las frutas desde los 12 años.

El gusto de Rufino Tamayo por los colores y las frutas nace en su traslado a la Ciudad de México siendo muy niño a la casa de sus tíos, después de que falleciera su madre.

Cuando tenía 12 años se pasaba la tarde en las bodegas de sus tíos, donde almacenaban frutas, esos colores especiales de la sandía le llamaron la atención y así también comenzó su gusto por la pintura.

Considerado como un pintor que revolucionó el arte mexicano, el legado de Tamayo ha aportado mucho a los artistas contemporáneos, y es un embajador del folclore hispano.

Sus pinturas a menudo suelen encontrarse al lado de otros grandes como Picasso, Matisse y Miró. En 1981 se inauguró el Museo Tamayo Arte Contemporáneo en la Ciudad de México, donde yacen sus trabajos.

Imágenes: Especiales

Cara de luna año 1964 Rufino Tamayo
Perro 1973 Rufino Tamayo
Cabeza con nariz cónica 1954 Rufino Tamayo
Retrato de Olga, 1964 Rufino Tamayo,  en 1989 fundó junto con su esposa la A.C. “Fundación Olga y Rufino Tamayo”
Sandías, 1990 Rufino Tamayo
Frutero con manzanas 1981 Rufino Tamayo
Medio pescado 1968 Tamayo
Hombre Radiante de Alegría, 1968
Mujer con mallas negras 1969 Rufino Tamayo
Dos caras 1973 Rufino Tamayo
Éxtasis Cósmico, 1974 Rufino Tamayo
Mujer azul 1976 Rufino Tamayo
Cabeza 1964 Tamayo
Quetzalcóalt, 1978 Rufino Tamayo
El brindis 1957 Rufino Tamayo
Perro Luna, 1973 Rufino Tamayo
Perro aullando 1960 Rufino Tamayo
La negra 1969 Rufino Tamayo
Máscara 1984 Rufino Tamayo
Coyote 1950 Rufino Tamayo
Perro herido 1989 Rufino Tamayo
Hombre en negro 1960 Rufino Tamayo
Pájaro liberado 1986 Rufino Tamayo
Torso 1975 Rufino Tamayo Siempre buscó impulsar el arte
Hombre en rojo 1976 Rufino Tamayo
Mano negra 1977 Rufino Tamayo
Hombre 1950 Rufino Tamayo
Personaje de perfil 1980  Rufino Tamayo
El perro mueve la cola 1974 Rufino Tamayo
Protesta, 1983 Rufino Tamayo
Sandías 1969 Rufino Tamayo se inspiraba en las frutas desde los 12 años
Personaje en gris 1976  Rufino Tamayo
Pareja, 1989 Rufino Tamayo
Venus Negra, 1969
Chacal 1973 Rufino Tamayo
Hombre con bastón 1980 Rufino Tamayo
Cara de luna año 1964 Rufino Tamayo

 

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