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Joven sonriente con crema facial en los dedos y el rostro. Foto: Freepik.

Aplicarse una crema en la cara o el cuerpo no parece un gesto que plantee muchas dudas ni encierre muchos secretos, pero sus buenos resultados dependen de tener en cuenta una serie de factores que responden a las preguntas ¿cómo y cuándo?. Tres especialistas en cosmética ofrecen todas las claves.

— La piel de cuello y hombros; manos y pies; piernas y brazos; y codos y rodillas, tiene características diferentes, que hay que tener en cuenta al aplicar la crema, prestando especial atención al movimiento (ascendente, descendente o circular) y la forma de esparcirla (extender, masajear, presionar), según Sáenz.

— “Al aplicamos una crema en la cara esperamos que haga maravillas, nutriendo, hidratando o rejuveneciendo. Para que esa fascinante interacción entre la química del producto y la biología de nuestra piel, ofrezca los mejores resultados debemos optimizar la absorción de la crema”, señala Esperanza Sáenz, de Nezeni.

— Para que un cosmético sea mejor absorbido por el cutis facial, Saénz recomienda masajear suavemente con movimientos circulares; eliminar la suciedad, grasa y restos de maquillaje mediante una limpieza profunda; y aplicarlo con la cara húmeda, por ejemplo después de la ducha o de lavarse la cara.

¿Podemos poner una crema sobre otra sin anular sus efectos? ¿Es mejor extender la crema con los dedos o utilizando un disco de algodón? ¿Cuánto tarda la piel en absorber este tipo de cosmético y cómo se puede mejorar su absorción?.

Son algunas de dudas habituales que nos surgen cuando nos disponemos a aplicarnos una crema cosmética. Tres especialistas describen todos los aspectos que hay que tener en cuenta para obtener los mejores resultados y beneficios para nuestra piel.

Masajear con suavidad para facilitar la absorción. Foto facilitada por Leclan.

Aplicación de dos cremas diferentes.

“En principio, no hay ningún problema en aplicar una crema sobre otra, pero es importante tener en cuenta la forma cosmética de cada producto, ya que debemos aplicar primero el producto más ligero”, explica María Ángeles Girón, de Nezeni Cosmetics, NC, (https://nezeni.com).

“Por otro lado, es recomendable que las cremas tengan diferente función y asegurarnos de que no incluyen principios activos que al mezclarse, pudiesen provocar una reacción adversa como irritación”, señala Girón, que aconseja dejar que se absorba la primera crema por completo antes de aplicar otra encima.

Por ejemplo, “principios activos como el alfa hidroxiácidos o el retinol, no deben ser mezclados con otros activos como la vitamina C en el mismo punto de la rutina de aplicación. Además, debemos tener en cuenta los diferentes pH (grado de acidez o alcalinidad) de nuestra piel”, según advierte.

Respecto de la forma de aplicación, Girón recomienda aplicar primero aquellos productos que sean más ligeros o líquidos y posteriormente, los de mayor viscosidad.

“Sin embargo, cuando aplicamos en primer lugar una crema con ácido hialurónico, aunque sea en forma de serum, esto podría reducir la eficacia del producto aplicado después, sobre todo si está indicado para pieles acneicas, según la experta de NC.

“También es cierto que la aplicación inicial de este tipo de productos podría ser beneficiosa, al disminuir posibles efectos adversos o irritaciones de los activos que se apliquen con posterioridad, en lo que en el mundo de la cosmética se conoce como ‘efecto sándwich’”, explica Girón.

Por eso siempre es conveniente asesorarse con un profesional, si surja la necesidad de aplicarse dos cremas con diferentes usos y composiciones, según recalca.

Modelo femenina aplicándose crema en la espalda. Foto facilitada por Leclan.

Utilizar las herramientas adecuadas.

Por su parte, Briyi Pérez, maquilladora de la firma Gentleman Cosmetic, GC,  recomienda rotundamente utilizar los dedos para extender la crema.

Pérez desaconseja extraer la crema del tarro directamente con los dedos, pero considera que es correcto utilizarlos para aplicar el producto y masajear la piel en la zona de aplicación, teniendo siempre la precaución de mantener una higiene adecuada y lavarse bien las manos.

De todo modos, “hay determinados productos como las mascarillas faciales, que por su textura, es más aconsejable aplicarlos con alguna herramienta tipo espátula”, señala.

Para aplicar crema en el rostro, pueden utilizarse otras herramientas de belleza como rodillos faciales fríos o masajeadores, o incluso enfriar los cosméticos en el refrigerador, ya que ayuda a calmar la irritación y reducir la inflamación, facilitando la absorción de los ingredientes activos, según NC.

“El momento ideal para aplicar la crema es por la noche, si bien existen algunas específicas para cada tramo del día”, según esta maquilladora.

Adelantarse a una posible alergia.

Explica Pérez que en el caso de que tengamos alergia a alguno de los ingredientes de una crema, seguramente aparecerán en nuestra piel signos que la evidencien, como rojez, irritación, quemazón, descamación o prurito.

Por eso, María Ángeles Girón recomienda que al utilizar una crema por primera vez, leamos atentamente su modo de empleo y aplicación, indicadas por el fabricante, y apliquemos el producto en una zona pequeña del rostro o en el antebrazo, dejándolo actuar unos 10 a 15 minutos, para observar si hubiera alguna posible reacción cutánea”.

Hombre joven con barba aplicándose crema sobre el pómulo. Foto: Freepik.

Mejorar la absorción de un producto facial.

“La manera en que la piel absorbe un cosmético es un proceso que involucra una interacción entre la química del producto y la biología única de nuestra piel, y que está influenciado por varios factores como el tipo de cutis, la formulación y los ingredientes activos que contiene”, explica por su parte Esperanza Sáenz, responsable de imagen de Nezeni Cosmetics.

Señala que estas interacciones y factores “determinan la rapidez y eficacia con la que un producto penetra en el rostro”.

Para mejorar la absorción del producto, Sáenz recomienda “masajear suavemente la crema sobre la cara con movimientos circulares” y añade que “también se pueden dar golpecitos con la yema de los dedos, especialmente alrededor de los ojos”.

Otro paso clave consiste en efectuar una limpieza profunda del rostro, tanto diurna como nocturna, para eliminar la suciedad, grasa y restos de maquillaje, utilizando un limpiador suave, que respete el pH natural de la piel y ayude a mantener intacta su barrera protectora, según esta experta.

Sáenz añade que la exfoliación regular (una o dos veces a la semana) y moderada (para evitar irritaciones) con productos químicos (ácidos suaves) o físicos (exfoliantes suaves con partículas), dependiendo del tipo de cutis, ayuda a eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel, facilitando una mejor absorción de las lociones.

Esta especialista también sugiere aplicarse la crema con la cara húmeda, por ejemplo después de ducharse o al lavarse la cara, ya que los poros están abiertos y la tez es más receptiva, siguiendo un orden específico: primero los productos más livianos como los ‘sérums’ y luego las cremas más pesadas.

Por último, Sáenz aconseja evitar la saturación, ya que “aplicar demasiada cantidad de cremas satura la piel, impidiendo una absorción adecuada y dejando un residuo graso que impide que el maquillaje se asiente”.

Aplicar el sérum facial, antes que la crema. Foto: Goji Mediterránea.

Primero el sérum, después la crema.

Un sérum facial está libre de la composición oleosa de las cremas y tiene naturaleza líquida, por lo que sus nutrientes activos pueden entrar en contacto con la piel de forma más directa, cubrir más terreno y penetrar en las capas más profundas del tejido cutáneo, según explica Elena García Garrido, directora ejecutiva de Goji Mediterránea.

“Debemos aplicarlo después de haber limpiado el rostro, en pequeña cantidad, sobre la piel limpia y seca, masajeando después en la zona, y siempre antes de ponernos cualquier crema hidratante. Nunca hay que aplicar un sérum encima de una crema”, recalca García Garrido.

Aplicación en distintas partes del cuerpo.

“En el caso del cuello, la crema debería aplicarse de forma descendente; en los hombros, por medio de masajes circulares y suaves; en la zona del escote, de manera ascendente desde el centro del pecho hacia los lados”, explica Sáenz.

“Debido a la forma de las manos y los pies, en estas extremidades es importante que la crema llegue a todos sus rincones, extendiéndola bien y ejerciendo un poco de presión a modo de masaje, en el caso de los pies”, según esta experta.

Por otra parte, la aplicación de crema en piernas y brazos, “siempre debe efectuarse de arriba hacia abajo y extendiendo bien el producto, para después masajear la zona, sin dejar ninguna parte de la pierna o el brazo sin aplicarlo”, añade.

Por último, los codos y las rodillas son zonas que tienden a la sequedad, y su piel es más áspera y dura, por lo que conviene ser muy riguros@ al aplicar la crema, utilizando masajes circulares y aportando una mayor hidratación en algunos casos”, concluye Saénz.

REPORTAJE: EFE

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