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Imagen de archivo, fechada el 8 de agosto de 1998 en Roma, de John-John Kennedy y su esposa Carolyn. Ambos murieron en accidente de aviación el 16 de julio de 1999. AFP PHOTO ANSA/FILIPPO MONTEFORTE/sw/lt-uk

Se cumplen 25 de años de la trágica muerte de John-John Kennedy Jr, su esposa Carolyn Bessette y la hermana de ésta, Lauren, en un accidente de avioneta, una Piper Saratoga II HP que pilotaba el propio Kennedy, que se estrelló a unos once kilómetros de la isla de Martha’s Vineyard, en Massachusetts (EE. UU.), y cuya figura continúa fascinando a los estadounidenses.

Era un 16 de julio de 1999 y se disponían a asistir a la boda de Rory, la prima de John e hija pequeña del asesinado senador Robert Kennedy con la intención primero de dejar a Lauren en Martha`s Vineyard y después seguir camino hacia Hyannisport (en el mismo estado), donde se iba a celebrar el enlace.

Sus cuerpos sin vida se encontraron cinco días después en el fondo del mar y con los cinturones de seguridad abrochados.

Trasladados a tierra firme, tras ser rescatados de las aguas, las cenizas de los tres fueron esparcidas en aguas del Atlántico muy cerca del lugar donde habían sido recuperados sus cadáveres.

Las pesquisas.

Muchos expertos que analizaron las causas del accidente señalaron que fue el resultado de una imprudencia de John-John, entonces de 38 años, ya que no había adquirido los conocimientos suficientes para pilotar de noche y con malas condiciones atmosféricas, lo que renovó la idea de un carácter familiar con gran amor por el riesgo.
John solo había acumulado unas 200 o 300 horas de vuelo desde que obtuvo su licencia como piloto, en mayo de 1998.

El informe final de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de EE. UU. (NTSB, por sus siglas en inglés), publicado un año después del trágico accidente, indicó que posiblemente John-John se desorientó a unos 12 kilómetros de la pista de aterrizaje por lo que no fue capaz de mantener el control del aparato mientras se precipitaba en aguas del océano en medio de la noche.

El análisis de los restos del fuselaje y del instrumental de a bordo no permitieron encontrar fallos mecánicos, por lo que el informe final atribuyó la desgracia al “fallo del piloto para mantener el control del aeroplano”.

Aunque en otros aeropuertos costeros se había comunicado una visibilidad de hasta 10 a 15 kilómetros, algunos pilotos que esa noche volaron a ras del agua manifestaron que apenas podían diferenciar la línea del horizonte, debido a la niebla.

Soltero codiciado.

John-John Kennedy fue en su día el soltero más codiciado de Nueva York y el heredero de uno de los clanes políticos más importantes del país.

Y aunque el que fue considerado como “el hombre más sexy” por la revista “People” decidió no seguir la carrera de su padre y su tío, llevaba la política en la sangre que plasmó en la revista “George” que él mismo fundó en 1995.

En el terreno amoroso, Kennedy tuvo varias relaciones, aunque la más conocida fue la que mantuvo de forma intermitente con la actriz Darryl Hannah hasta 1994.

De acuerdo con el diario “The New York Post”, Kennedy decidió finalmente casarse con Carolyne Bessette, otrora publicista de la firma Calvin Klein, después de que ella le amenazara con romper la relación tras publicar la prensa sensacionalista que había tenido una aventura con la actriz Sharon Stone.

Fueron la pareja de moda, guapa, elegante y glamurosa que coparon las portadas de las revistas más prestigiosas de la época durante su corta vida.

Su boda con Bessette tres años antes de sus muertes, enfundada en un impecable vestido lencero en blanco roto satinado firmado por el diseñador estadounidense Narciso Rodríguez, dio la vuelta al mundo.

Indemnizaciones millonarias.

Tras años de una intensa batalla legal que emprendió la familia Bessette contra los Kennedy tras el accidente éstos acordaron en 2001 y, tras un acuerdo extrajudicial, pagar 15 millones de dólares a los padres de Carolyn y Lauren, de 33 y 34 años respectivamente cuando murieron, por homicidio imprudente, según desveló el diario The New York Post.
El dinero, de acuerdo a dicho periódico, salió de la fortuna de John Fitzgerald Kennedy.
Marga Sánchez Pacheco.

EFE REPORTAJES

 

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