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El interiorismo consciente de Natalia Zubizarreta se adapta a cada individuo. Foto: Felipe Scheffel, cedida por el estudio.

La decoración del hogar se ha vuelto algo cada vez más trascendental, mientras las redes sociales determinan cuáles son las tendencias a la hora de amueblar y adornar una casa que, más que un sitio donde vivir, se vuelve un reflejo de la personalidad.

La importancia de internet en la decoración del hogar: “Ya no solo buscamos salir bien en la foto, sino que el fondo sea bonito”, dice Natalia Zubizarreta, experta en interiorismo.

Lo “vintage” y “aesthetic”, entre las tendencias de decoración del hogar este año.

El “shelfie”, la tendencia que une “selfie” con las estanterías (shelf), “revaloriza el interiorismo”.

¿Qué significa la palabra “hogar”? Antes, quizá, solo pensábamos en el lugar de residencia… Pero ahora, con el auge del teletrabajo y las tendencias de contenidos en redes sociales, el sitio que habitamos parece ser también el escenario de quiénes somos.

En otras palabras, “la casa es una extensión de nosotros mismos”, dice a Efe Natalia Zubizarreta, experta en interiorismo. Es por ello que en decoración hay una nueva tendencia a tener en cuenta: el interiorismo consciente.

Hogares que trascienden.Bueno, más que una tendencia en decoración es una filosofía de vida. Y es que, según Zubizarreta, el término se refiere “al interiorismo que sabe captar la verdadera esencia, lo que se está buscando; es aquel interiorismo que trasciende”.

Porque el interiorismo consciente, valga la redundancia, “surge de una persona consciente, es decir, conectada consigo misma, que deja al margen sus egos y que es capaz de conectar con el otro desde la empatía y la humildad”, dice la experta en entrevista con Efe.

Para Natalia, como interiorista, esta “es una manera generosa y realmente profesional de hacer interiorismo, porque está conectado para uno mismo y para el otro”. Y es que “muchas veces, detrás de un cliente que busca una casa bonita hay una persona que busca una sensación de empezar de nuevo”.

Y pone ejemplos como “un hogar nuevo para unos padres cuyos hijos ya no viven en casa y buscan llenar el nido vacío; una persona que se ha divorciado y desea empezar una nueva etapa en su vida, madres y padres que van a crear un nido, personas que empiezan desde cero o reforman su casa cuando hay un duelo”.

El bienestar es parte de las tendencias en interiorismo consciente, haciendo que por ejemplo un baño sea un spa. Foto: Felipe Scheffel, cedida por Natalia Zubizarreta.

Pero, ¿en qué repercute un hogar decorado de forma consciente? “Si tú estás feliz en casa, sales más feliz a trabajar y vas a estar más contento con tu compañero de trabajo, y ese compañero va a estar más contento cuando llegue a casa, etc.”.

Y es que, “poder disfrutar del bienestar en el hogar tiene mucho que ver con el hecho de que éste responda a tus necesidades en cuanto a logística, practicidad y estética, para que te produzca las emociones que necesitas y con las que te sientas cómodo… Sin duda, va a generar una mejor calidad de vida”.

Porque, para Zubizarreta, “Nuestros hogares son una extensión de nosotros mismos, por lo que, si nosotros estamos bien, necesitamos que nuestro hogar también lo esté. Una vida ordenada también es un hogar ordenado y es una necesidad muy habitual”.

“De una forma u otra, nuestro hogar es nuestra extensión y, por supuesto, el estar más contentos en casa nos permite crear”, remarca Natalia, y añade que, además, “la era digital nos empuja, cada vez más, a tener un lugar en el que parar y sentirnos a gusto”.

Hogares que nos recogen.

Así es, una vez más, vemos el papel de las redes sociales en otros aspectos de la vida: “Sin duda internet (y el confinamiento también) ha hecho que no solo tengamos que salir guapos en la foto, sino que el fondo también sea bonito”.

Es por esto, que el interiorismo consciente tiene mucho que ver con el nuevo concepto que las personas tenemos en el hogar, desde que cambios como el confinamiento o el teletrabajo nos hicieran pasar más tiempo en casa.

Para Zubizarreta, “el confinamiento fue un antes y un después y las redes sociales también han marcado un punto de inflexión”. Porque “internet ha influido en el gusto por lo bello”. Y es que no son pocas las personas que encuentran inspiración para su hogar en estas plataformas.

La experta en interiorismo explica que “las redes sociales como Instagram han creado nuevas tendencias sobre el concepto de belleza. Por ello, es evidente que esa viralización que a veces se produce de espacios bonitos hace que la gente lo conciba como una necesidad”.

Natalia relata, de hecho, su ejemplo personal: “El otro día hice una videollamada de trabajo y todos los asistentes tenían su fondo falso detrás y me decían: ‘qué bonita es tu casa que no tienes que poner un fondo falso’ ¡Lo envidiaban! Esta idea es cada vez más importante para las personas”.

Aunque no se trata solo de lo visual o aparente, sino de una cuestión identitaria: “nuestras casas hablan de nosotros, así como nuestra forma de vida, nuestro aspecto, nuestra alimentación, etc. Cada vez estamos más expuestos y nuestros hogares también”, dice la interiorista.

Algo que va más allá de la decoración: “Cada vez somos más conscientes que necesitamos cuidados que trascienden más allá de la alimentación o la actividad física, como el bienestar emocional, el crecimiento personal, las terapias alternativas como el yoga, la meditación”.

Cuando hay que aprovechar el espacio, el minimalismo clave es un aliado infalible a la hora de vestir un hogar. Foto: Felipe Scheffel, cedida por Natalia Zubizarreta.

Pero, “buscamos espacios que nos recojan”. Y es que “la casa nos acompaña en este crecimiento personal y la nueva era de la espiritualidad, de consciencia y despertar que vivimos, sin duda está muy alineada con el interiorismo”.

Hogares que nos abrazan.

En definitiva, “ahora los hogares ya no son lugares de paso, espacios en los que dormir y que no valoramos, sino que son espacios donde conectarnos, donde sentir paz y, sobre todo, donde contrarrestamos esa tremenda velocidad a golpe de clic que tanto marca nuestro ritmo de vida”, explica Natalia.

Y esto se refleja en los estilos de decoración que más se ven últimamente: “se llevan las casas que abrazan, espacios con formas más curvas y materiales muy orgánicos, artesanales y naturales”, dice Zubizarreta y añade que “son tendencia aquellas casas que son como pequeñas cuevas acogedoras, que nos invitan a parar y respirar”.

Además, “también aflora otra tendencia un poco más vintage que sigue el estilo de los años setenta, pero en realidad, ahora se buscan espacios muy amables, muy atemporales, un minimalismo cálido, que para mí es una gran tendencia”.

Pero de nuevo, la identidad personal es clave, porque “también se llevan casas con un estilo ‘aesthetic’; que no siguen ningún estilo concreto, sino que hablan de nosotros mismos a través de cuadros, esculturas y piezas que hablan de nuestra personalidad y que cuentan quiénes somos”.

Además, la experta también se detiene a hablar sobre el “shelfie” una tendencia viral que se centra en las estanterías: “Muchas veces podemos ver objetos muy variados: desde souvenirs de viajes, hasta fotografías o figuras aleatorias”.

Los tonos terracota, con aires rústicos y naturales, están entre las tendencias de decoración. Foto: Felipe Scheffel, cedida por Natalia Zubizarreta.

Porque, “¡cuánto cuentan de nosotros las librerías de nuestras casas! A veces, es una de las cosas más complicadas de decorar en cuanto a estilismo”, confiesa. ya que “es realmente difícil ver una librería que funcione, y ahí está el reto”.

Así, para la interiorista, “el ‘shelfie’ es una idea que, además, revaloriza el interiorismo y realza el concepto de que nuestra casa es una extensión de nuestra personalidad y, por supuesto, habla de nosotros mismos ya sea con vergüenza o con estilazo”.

Pero al final, con o sin tendencias, lo importante es que “el único lugar donde podemos sentirnos bien es seguramente estando de vacaciones permanentes, hecho que no es sostenible, o en nuestros hogares”.

EFE REPORTAJE

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