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Una losa ornamentada, encontrada en 1900 en la Bretaña francesa, al noroeste del país, acaba de convertirse en una nueva fuente de conocimiento cartográfico al descubrirse en ella el mapa en relieve más antiguo de Europa, que data de principios de la Edad del Bronce (2150-1600 a.C). EFE/ Inrap./Denis Gliksman

na losa ornamentada, encontrada en 1900 en la Bretaña francesa, al noroeste del país, acaba de convertirse en una nueva fuente de conocimiento cartográfico al descubrirse en ella el mapa en relieve más antiguo de Europa, que data de principios de la Edad del Bronce (2150-1600 a.C).

El estudio publicado este martes en el Boletín de la Sociedad Prehistórica Francesa confirma que la losa de Saint-Bélec, hallada en la localidad de Leuhan por el prehistoriador Paul du Chatellier (1833-1911), posee una composición gráfica en cuatro cuadrantes.
La losa formó parte de una tumba, hasta que en 1900 fue trasladada al castillo de Kernuz, casa y museo privado de Du Chatellier, donde fue guardada en el foso y finalmente en 2014 se encontró en un sótano del mismo.

A partir de 2017, los autores de la investigación registraron la topografía de su superficie y analizaron la morfología, la tecnología y la cronología de los grabados mediante técnicas fotográficas y herramientas 3D de alta resolución.

Para los científicos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas (Inrap), el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) y las Universidades de Bournemouth y la Bretaña Occidental, la presencia de motivos unidos por líneas daría a la composición la apariencia de trazado cartográfico.

Esta losa presenta los tres elementos más probatorios de la representación cartográfica prehistórica, es decir, composición homogénea con grabados idénticos en técnica y estilo, repetición de motivos (líneas rectas o curvas, cuadrados, círculos, óvalos y motivos en forma de pera) y relación espacial entre los signos.

Para comprobar su hipótesis, los expertos compararon otras representaciones similares extraídas de la prehistoria europea y de la etnografía tuareg o de los aborígenes australianos, entre otros.

El bloque descubierto, de esquisto, posee un color gris azulado y tiene unas dimensiones de 2,20 metros de largo, 1,53 de ancho y 0,16 de espesor.

Los científicos franceses examinaron la superficie grabada y concluyeron que la topografía de la losa fue modelada para representar en tres dimensiones el valle del río Odet, que atraviesa la región de Bretaña hasta desembocar en el Océano Atlántico.

Asimismo, para comprobar la similitud entre los grabados y los elementos del paisaje, se realizaron análisis estadísticos de redes y formas, cuyo resultado muestra que el territorio representado sería una zona de unos 30 por 21 kilómetros, orientada en sentido Este-Oeste a lo largo del curso de ese río.

Al tratarse probablemente de un mapa reconstruido mentalmente, algunos elementos representados pueden estar sobredimensionados, mientras que sus posiciones no son necesariamente proporcionales a la distancia que los separa, advierte el estudio.
Los investigadores dedujeron que la losa de Saint-Bélec representa el territorio de una entidad política fuertemente jerarquizada que controlaba estrechamente un territorio a principios de la Edad del Bronce.

Reportaje e imágenes: Efe

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