Una creación de la colección ‘O Jeans dos mineradores’ del diseñador Tito Bessa Jr.

La versatilidad del tejido denim, esa tela vaquera desgastada y relavada, según gustos y tendencias, vuelve con fuerza esta temporada y versionada hasta con piel de borrego.

Todos los años hay una prenda vaquera que llega a nuestro armario y se queda, algunas por un mes y otras por una década, pero al margen de las modas, siempre acaban permaneciendo. Pero ¿desde cuándo ocurre esto? ¿por qué conservamos esos jeans viejos? ¿cómo han sabido perdurar con el paso del tiempo?. Para entender mejor el mundo del denim es fundamental comenzar por el origen y conocer la historia de este tejido.

DE LO ÚTIL A LO ESTÉTICO

En plena fiebre del oro estadounidense, a los mineros les preocupaba más su ropa de trabajo que dormir bajo un techo. La rudeza en la mina y el peso de las pepitas hacían que los bolsillos de sus pantalones se rompieran constantemente y no durasen más que un par de días. El alemán Levi Strauss, que en ese momento vivía en San Francisco, se da cuenta de la necesidad, y con la tela denim de las tiendas de campaña que comercializaba y la ayuda del sastre Jacob Davis, cliente suyo, crea unos pantalones de trabajo reforzados en los bolsillos y las cremalleras, que facilitan, no solo la labor de los buscadores de oro, sino la perdurabilidad de sus prendas. En el año 1873, cuando Strauss y Davis reciben la patente #139.121 de la Oficina de patentes y marcas estadounidenses, nace el “jean” tal y como lo conocemos. Esta prenda de vestir sigue con la misma utilidad de trabajo hasta poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se tiñe de azul índigo y adopta un cierto atractivo que llama la atención a las generaciones más jóvenes de la década y lo incluyen tímidamente en sus estilismos de ocio. Pero no es hasta los años 50 cuando los jeans se imponen como una prenda juvenil para representar moda y no trabajo, algo que ha seguido así durante seis generaciones seguidas hasta nuestros días. En la década de los años  60 del pasado siglo fueron símbolo de rebeldía; en los 70 la única prenda que no hace distinción entre sexo, clase o raza; en los 80 las grandes casas de la moda, como Yves Saint Laurent, Pierre Cardin o Kenzo, innovaron en diseños y texturas y los introdujeron en sus colecciones, y así, década tras década hasta hoy.

Una modelo luce una creación de la firma Two Denim en la Semana de la Moda de Sao Paulo, Brasil

ESTILOSAS TENDENCIAS

Alrededor del mundo denim se desarrolla un estilo de vida que, a través de las tendencias, ha sabido ajustarse a los tiempos y a las necesidades de cada década. En los años 50, los jeans son el “must have” de los chicos malos de Hollywood. James Dean no podía salir a escena sin ellos, de lo contrario no hubiera obtenido esa imagen sensual de peligro que volvía loca a todas las jóvenes de la década. Una prenda que nace puramente masculina, aunque muchas mujeres comienzan a utilizarlos en sus estilismos. El movimiento hippie, a finales de los años 60, permitió mirar el mundo desde otra perspectiva. Los “jeans” campana con inspiraciones étnicas representan el mundo ecológico y romántico de paz y justicia, que los activistas de la época querían transmitir con su revolución juvenil. Durante los 70, con la aparición de la música disco y el punk, las pistas de baile se llenan y los aficionados a la fiesta de la noche buscan, sobretodo, comodidad. Los pantalones vaqueros se ciñen, algunos conservando la campana y otros dando paso a los pitillo. En los 80 desaparece la campana, se conservan los pitillo y aparecen los “baggies”, unos pantalones amplios en la cadera que facilitaban también los pasos de baile de la nueva tendencia en música, el hip hop. Con la moda de los patines y el deporte, los jeans en los 90 aumentan sus dimensiones agitando en proporciones. Nacen lo que hoy conocemos como “mom jeans”. Por último, en el 2.000, la prenda refuerza su identidad estética convirtiéndose en una pieza fundamental en el mundo de la moda, que se dinamiza en textura y diseños convirtiéndose en lo que es ahora, diversidad en estilos y tendencias año tras año.

Pantalones con aplicaciones y abrigo de volantes forrado en piel ,diseño de la colección de JUANA MARTIN
Pantalones con aplicaciones y abrigo de volantes forrado en piel ,diseño de la colección de JUANA MARTIN

TODO AL DENIM

Este año el denim reina en tendencias y se exprime al máximo en todas sus variantes. En los próximos meses, el denim inundará el armario con todo tipo de prendas para lucirlas día a día, como si de un uniforme vaquero se tratase. Pantalones, abrigos, vestidos de noche  e incluso zapatos, son los protagonistas de los estilismos de esta temporada que viene, en los que la experimentación y la diversión no faltan. Entre las prendas más vistas destacan: los pantalones denim joya, unos vaqueros que tienen como sello personal abalorios, perlas o aretes decorándolos de pies a cadera; los campana, que adornados con “patchwork”, llegan para sustituir a los pitillo; los “boyfriend” y cualquier pantalón que habite en tu vestidor; y las chaquetas “oversize” que, si están rotas, tienen pelo o parches de animales y flores, funcionan mucho mejor. En cuanto a la paleta de colores, la mezcla de azul y negro es este año el combo que triunfa. El desfile de Dior dejó ejemplos de combinaciones cien por cien vaquero a los que añadirles un punto de oscuridad con el color más elegante del mundo. El denim viene preparado hasta para las bajas temperaturas, porque se cubre de borrego para convertirse en pelliza, una pieza clásica, ligera y de tacto suave, que tuvo su auge en los 70 y que recuerda a los protagonistas de “La gran evasión” o “Los siete magníficos”. El protagonismo, de pies a cabeza, del denim, se refleja también en “looks” masculinos de camisa y “jeans”, estilo “cowboy”, de Raf Simons para Calvin Klein. Un estilo que se puede feminizar con los accesorios, con boinas y bandoleras cruzadas. Pero no hay que olvidar que lucir prendas básicas combinándolas con denim, como abrigos o camisas, consiguen dar ese “total look” que  lleva a la tendencia a su máximo esplendor y que nunca falla. Todo está permitido en el mundo denim. Reportaje/Imágenes: Efe

Por: Patricia Villasante

Comentarios

Comentarios