Creación de la firma Dolores Cortés

Tras seis días de desfiles y tres jornadas de “off”, la pasarela madrileña Mercedes-Benz Fashion Week ha cerrado la 70 edición en las que se han visto las tendencias para la próxima primavera-verano 2020.

A lo largo de una semana, en las bambalinas de la pasarela, los diseñadores reflexionan, explican el por qué de sus colecciones y suben a la pasarela sus nuevas prendas. El ecuatoriano Fabrizio Célleri debutó en esta pasarela con una colección en la que las flores, el animal print y los rasgos tribales fueron el eje central de las creaciones de una firma que pretende abrirse un hueco en el mercado europeo. En la firma Lexdeux brilla el vestido con la cintura en su sitio y largo por encima de la rodilla, la prenda estrella de la colección. Piezas que enriquecen con frunces que recuerdan a bucólicos vestidos infantiles. Moisés Nieto ha utilizado manteles bordados para crear vestidos y faldas blancos. “He apostado por una gama cromática ligera y veraniega, donde el color no tiene peso salvo algún verde muy lavado”, dice el diseñador Andrés Sarda sitúa su colección en un “resort” americano con cabañas de madera y un bonito lago para bañarse. Una historia que viste con una colección de lencería y piezas de baño llenas de fantasía, en la que también aparecen prendas exteriores que actúan pero no eclipsan. Dolores Cortés toma como referente la obra de Matisse, colores y dibujo que traduce en una línea de baño en la que bikinis y bañadores aparecen con estampados florales, geométricos y de rayas, coloreados en tonos vivos pero no estridentes, la mayoría de ellos adornados nudos, flecos, borlas, volantes y frunces. Con un respeto absoluto a la cultura de Costa Rica, Duyos ha trasladado la riqueza artística de este país a las prendas. Ha incorporado complementos elaborados por artesanos locales como los pendientes que han lucido las modelos: hojas de palmera, creados a partir de “residuos de plástico reciclados” o las coronas de cristal y metal que representan las hojas de las plantas del café.  Más de 30 años lleva Hannibal Laguna cosiendo vestidos, una prenda en que refleja su ADN, identidad, estilo y creatividad como se ha visto en la pasarela madrileña. El venezolano, en esta nueva colección, continúa la línea anterior y apuesta por una explosión de color. Destacan los vestidos de noche con bordados tridimensionales, llenos de volúmenes y con contenidas transparencias que dejan al descubierto escotes y espaldas. Agatha Ruiz de la Prada vuelve a apostar por prendas prácticas en una colección en la priman tops y pantalones ajustados de estilo deportivo, con estampados que tienen los palos de golf como protagonistas, faldas acolchadas, sin dejar de lado sus icónicos corazones. El argentino Roberto Torretta  continúa en la línea de la colección anterior con una “sastrería masculina”, en las que abunda la superposición, ha explicado el diseñador.  “Cruzamos una fina línea hacia la estética de los años setenta teniendo a Marissa Berenson como referente”, dice el diseñador que se decanta por  trajes de chaqueta con bermudas y siluetas midi, encajan a la perfección en un estilo “práctico, pero no exento de glamur”.

LAZOS, VOLANTES Y ESTAMPADOS: Lazos son el ornamento estrella de esta edición, por el que las firmas han apostado en sus distintas vertientes: desde grandes tamaños y cobrando protagonismo en los escotes, como en The 2nd Skin o la firma de baño Dolores Cortés, hasta para marcar la cintura en una apariencia más desestructurada, como en los diseños de Juan Vidal.

— Tul vive su momento de gloria en la colección de Teresa Helbig y está presente en faldas y mangas de grandes dimensiones y colores, una apuesta que han compartido tanto los jóvenes creadores de la pasarela, como el ganador de esta edición de Samsung EGO, Dominnico, diseñador que viste a Rosalía.

— Volantes por doquier. En tamaño XXL sobre los hombros en el desfile de Ana Locking, hasta en apariencia más plisada, opción por la que se ha decantado el diseñador Roberto Torretta.– Cintura marcada en las creaciones de Juanjo Oliva, Miguel Marinero que acentúan con cinturones anchos que emulan corsés sobre vestidos de diferentes larguras.

— Las tonalidades neón se cuelan de forma tímida en el panorama de tendencias. Ahora, se adueñan de la pasarela, y así se ha visto en la colección de Custo Barcelona o en el desfile de Roberto Diz.– El tejido de red se ha colado también en esta edición, y por el han apostado desde diseñadores con propuestas clásicas como Lexdeux,  Ailanto en algunos de sus vestidos, hasta las más trasgresoras como María Ke Fisherman, que los presenta realizados en croché.  — Siluetas fluidas son protagonistas, en las creaciones de  Devota y Lomba o Marcos Luengo, con prendas livianas que demuestran que en cuanto a sofisticación y elegancia se refiere, menos es más.– Estampados, tanto mediante dibujos de formas geométricas como recreando motivos orgánicos o de animales. Reportaje e Imágenes: Efe

Por: Carmen Martín

El diseñador Roberto Diz propone volantes en versión XXL
Diseño en croché de María Ke Fisherman labe

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