Las joyas son parte de la historia de un país, de una familia y de quien diseñó piezas que resisten el paso del tiempo, que pasan de generación en generación o a manos de coleccionistas cuando la familia decide ponerlas a la venta.

Ese es el caso de piezas de cuantioso valor, pendientes, gargantillas o pulseras que la casa de subastas Sotheby’s reunirá para su venta el día 13 de noviembre en Ginebra (Suiza). Piezas que cuentan la historia del diseño de joyas del siglo XX, diseños únicos que pasan los cuatro millones de dólares. Es el caso de un “impresionante diamante Fancy Vivid Blue”, de 3.03 quilates, la pieza más cara de la colección, que sale a subasta y se estima que tiene un valor aproximado de 4.7 millones de dólares (4.2 millones de euros), pero de cerca le sigue un diamante Fancy Intense Purple-Pink, de 6.03 quilates, cuyo precio ronda los tres millones y medio de dólares (3.1 millones de euros). La colección, según explica la casa de subastas, incluye ejemplares emblemáticos de los años 20 y 30 así como piezas más contemporáneas. David Bennett, presidente del departamento internacional de Joyas de Sotheby’s señala en un comunicado, que “la subasta ofrece un recorrido por los estilos más relevantes de la joyería del siglo XX”. Y reseña que en el listado hay importantes piezas de Cartier de “la época Art Déco, un período que siempre atrae especialmente a los coleccionistas”. Un impresionante brazalete con un zafiro cabujón birmano de los años 20 es una de las piezas más significativas. La subasta también ofrece creaciones de Harry Winston, Bulgari y JAR, de “épocas clave en la historia del diseño de joyas”, añade Bennett. Algunas de las joyas más importantes, por las que se podrán pujar en la subasta, tienen una gran historia familiar, porque pertenecen al legado de María Rafaela Fernández de Henestrosa, Grande de España, duquesa de Mandas y Villanueva, Marquesa de Parga. A su joyero personal pertenecen un brazalete de rubíes y diamantes y unos pendientes también de diamantes, creados por Cartier en los años 30, un período considerado como “la cúspide en la creatividad de esta joyería”.

Los pendientes tienen un valor aproximado de entre 150.000 y 250,000 dólares (de 134,000 a 224,000 euros), mientras que el precio estimado del brazalete de rubíes y diamantes es de 350,000 dólares (313,000 euros). Entre las piezas más valiosas de la subasta se encuentran algunos tesoros del Art Déco, “de época muy codiciada y conocida como Era Dorada”, algunas de ellas valoradas en dos y tres millones de dólares (de 1.7 a 2.6 millones de euros). “Destacamos un impresionante brazalete Art Déco firmado por Cartier, de 1927, engastado con un sensacional zafiro birmano cabujón que pesa 46.07 quilates, flanqueado por dos diamantes en forma de pera que pesan 8.60 y 9.27 quilates respectivamente”, explica Bennett. Los años 20 y 30 del siglo pasado son conocidos por su diseños emblemáticos y sus materiales de vanguardia, un grupo en el que destaca un “sautoir” de diamantes y cristal, firmado por Chaumet, den 1929, que se mostró por primera vez en la exposición “Chaumet in Majesty” en el Grimaldi Forum de Mónaco y que tiene un valor aproximado de 300,000 dólares (268,000 euros). La belleza de las joyas diseñadas en los 70 tienen un gran representante en el juego de pendientes de diamantes y esmeraldas colombianas realizado por Harry Winston, que en su día formó parte de la colección de Su Alteza la Princesa Salimah Aga Khan. Los pendientes están engastados con esmeraldas cabujón con un peso de 11.33 y 11.94 quilates respectivamente y unas gotas de esmeraldas que llegan hasta los 21.64 y 22.29 quilates cada una, y su precio de salida es un millón y medio de dólares (1.3 millones de euros). Joyas para admirar, que muy pocos pueden comprar. Reportaje/Imágenes: Efe

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