El cantante líbano-británico actúa durante el Festival de la Canción Italiana de Sanremo

El cantante británicolibanés lanzó este año su álbum “My name is Michael Holbrook”. Allí, habla de temas de los que nunca se animó a hablar. En una entrevista, describe de qué trata su nuevo material y explica por qué dio un giro inesperado en su carrera.

Mika sabe que ya no es el mismo. A sus 36 años, el cantante nacido en Beirut (El Líbano), asegura en una entrevista con Efe que vuelve a la escena musical con un estilo completamente diferente. En su nuevo álbum My Name is Michael Holbrook, el artista, ganador de tres World Music Awards y nominado a un premio Grammy, se anima a contar parte de su historia.

Hace cinco años que Mika no lanzaba un disco. Sin embargo, la audiencia todavía lo recuerda por algunos de sus éxitos como “Grace Kelly”, “Happy Ending”, “Love Today” o “Relax, Take it Easy”.

 

UN ACCIDENTE QUE LE MARCÓ LA VIDA

En este nuevo lanzamiento, el cantautor británicolibanés se atreve a referirse al accidente que sufrió su hermana Paloma al caer de un cuarto piso y estrellarse sobre unas rejas, y hasta lanza una crítica a la porción de la sociedad que condena a los homosexuales.

Mika le otorgó una entrevista a Efe previo al festival “Por ellas”, un evento contra el cáncer de mama.

Estás aquí, en un festival por solidaridad, ¿te gusta cantar por ciertas causas?

“Sí, me gusta. Pero no por cualquier causa. Es muy importante razonar sobre eso. Creo que lo asombroso del cáncer es que toca a todos. Todas las personas del planeta están afectadas directa o indirectamente por la enfermedad. Y el cáncer de mama todavía requiere de investigación. Tengo amigos a los que les dijeron que se morirían en un mes pero pudieron recibir tratamientos experimentales y, en muchos casos, se curaron. La investigación nunca hubiese sido posible sin la concienciación de los últimos 10 años y sin la recaudación de fondos”.

Formarás parte del Lollapalooza 2020 en Argentina, Brasil y Chile. Aunque no es la primera vez que se presenta en esos países, ¿qué espera de la audiencia?

“Me estoy reposicionando de una forma muy importante. Soy muy consciente de que tengo 36 años en un panorama en el que el pop ha evolucionado completamente desde que empecé. Lo bueno es que mi música está hecha en casa, con colaboradores. No nace de una oficina con gente que decide sobre quién va a escribir mi próxima canción.

¿Y eso dónde le conduce?

“Me llevó a pensar: “Qué demonios voy a hacer compitiendo con un trapero de 22 años”. Simplemente no puedo hacer eso y tampoco lo quiero. Entonces, en lugar de presentarme en esos países con mis propios shows, me uní al Lollapalooza, que me posiciona como un artista de pop alternativo y abre las puertas de la próxima sección de mi carrera”.

“¿Qué espero de esas audiencias? No lo sé. Pero, sin duda, voy a defenderme como pueda. Creo que uno debe sentirse provocado siempre, especialmente cuando cambia de capítulo en su carrera. Soy un verdadero luchador, así que voy a luchar, reposicionarme y reinventarme en una escena en la que, a menudo, si haces música pop y melódica, pierdes relevancia cuando llegas a los 33. Pero eso es una tontería y lo voy a demostrar”.

Esto puede estar relacionado con tu nuevo álbum My Name is Michael Holbrook, que habla de su vida personal…

“Tiene una enorme relación conmigo, con mi familia, con la gente que amo y también con la gente que odio. Al final del día, nada en la vida tiene real importancia. Todo desaparece. Lo único que tiene valor es la gente que amas y las historias que cuentas sobre ellos. Por eso quise hacer un álbum para reclamar mis colores, mi sentido de la melodía y mi propósito como autor”.

 

“UNO TIENE QUE EVOLUCIONAR”

¿Cómo se logra?

“En primer lugar, escribiendo canciones con un propósito. Y ese propósito funcionó como una medicina. Escribí un álbum como respuesta a los dos años difíciles por los que habíamos pasado en mi familia. Escribí sobre cosas que pensé que nunca escribiría. Como cuando vi caer a mi hermana de una ventana a las 4 de la mañana sobre unas rejas. Se estaba muriendo. Y nunca escribí ni hablé sobre ello, pero lo puse en este álbum”.

¿Cómo te sentiste al escribir sobre eso?

“¡Libertad!”

¿Y cómo lo recibió tu hermana?

“Lo odió. Fue muy doloroso para ella. Muy difícil. Pero ahora lo entiende. Incluso con mi madre, que está pasando ahora mismo por un cáncer muy agresivo y doloroso, no quise pretender que no estaba sucediendo. Mi madre me entrenó desde los ocho años, cuatro horas al día. Me conseguía trabajos y me hacía dormir afuera de los locales. Y, desde entonces, podría cantar. Por lo tanto, cuando ella se enfermó, decidí reaccionar a través de mis canciones”.

¿Cómo fue?

“Le hice cantar tres semanas después de la operación. Estaba débil y apenas podía sacar su voz. Todos en mi familia pensaron que estaba siendo cruel, pero ella sabía por qué lo estaba haciendo. Y siguió adelante”.

“Se siente liberador, catártico. Y, al mismo tiempo, significa que no estás teniendo una doble personalidad, algo que peligra en la música pop. Yo no quería tener doble cara. No quería estar cantando cualquier cosa en el escenario para volver a casa y lidiar con mi realidad. Yo quería que la realidad contaminase el escenario”.

¿De qué trata el tema “Tiny Love”?

“La canción “Tiny Love” trata de poner valor sobre ti mismo, lo opuesto a sentirse inútil. Lo llamo “La filosofía del tiny love”. Tu relación con un familiar, un amigo o una pareja es lo más importante que tienes en el mundo, pero a nadie más le interesa. ¿A quién le importa? ¿No es genial? Porque significa que solo te pertenece a ti. ¿No debería eso ser una fuente de poder? El hecho de que nadie sepa que está ahí. Es tan pequeño que nadie puede verlo, pero tan grande como para cambiar tu vida entera”.

En San Remo hiciste una fuerte crítica a la sociedad de otra época en la que se condenaba a los homosexuales. ¿Crees que esto ha cambiado?

“Creo que las cosas han cambiado enormemente y para mejor. Pero eso no significa que no tengamos que contar esas historias, porque son tan cercanas a estos tiempos. Estoy hablando de 1967. Al criticar el pasado también criticas el presente. Porque, por supuesto que ha cambiado, pero todavía hay 60 países en los que es ilegal la homosexualidad”.

¿Es un ataque a la intransigencia?

“Ahora, en Europa, si eres un inmigrante de 17 años, de un país que está en guerra, no estás siendo educado y vienes de forma ilegal, te conviertes en persona no grata y todos empiezan a pretender que no existes. Redefine esta idea de las intolerancias de la sociedad. Creo que todavía nos falta”.

¿Crees que su historia le permite empatizar con las intolerancias?

“Creo que me hace sentir más curiosidad por las historias de la gente. Y esa es una fuente narrativa muy rica. Para mí, contar las historias de quienes son marginados es algo urgente. Especialmente, con la actual crisis de refugiados”.

Nunca voy a olvidar una de las emociones más fuertes que sentí como adulto, sentado hace unos años en una comunidad secreta de refugiados LGBTQ, en Beirut. Con personas que, por ley, no tenían permitida la existencia. Condenadas por la sociedad y abiertamente discriminadas. Perseguidas por sus familias, sus gobiernos y sus países. Tenían entre 16 y 70 años y nunca vi tanta vida junta. Me sentí tan agradecido por la cruel y difícil belleza que habían elegido compartir conmigo. Nunca había visto algo tan fuerte como eso”.

Es curioso porque, una vez, en una entrevista dijiste que no buscabas enviar mensajes a través de su música…

“He cambiado completamente. Por eso, usar mi nombre legal como el título de un álbum es una provocación para impulsarme a mí mismo a hacer lo que un artista adulto debe hacer. Ya no soy más un adolescente. Lo fui, y es normal. Fui un artista que no asumía su homosexualidad y que tenía miedo de comprometerse políticamente. Pero uno tiene que evolucionar”. Por Lucía Fortin. Reportaje/Imágenes: Agencia EFE

El cantante libanés Mika posa junto a los niños del Coro de Antoniano
Mika lanzó el álbum My Name is Michael Holbrook, en el que habla sobre su vida personal
Mika ganó tres World Music Awards y fue nominado a un premio Grammy
Mika busca reinventarse como artista. A sus 36 años, dice que se siente un adulto

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