Tamaño de texto-+=
Compartir:
Parte del reconocimiento de Sweeney radica en su capacidad para transformarse. EFE/EPA/ALLISON DINNER

Con apenas una década de carrera, Sydney Sweeney ha pasado de encadenar papeles secundarios en televisión a convertirse en una de las actrices más observadas de Hollywood. Su trabajo en series clave, su apuesta por personajes incómodos y su salto a la producción la han situado en el centro de la conversación cultural.

Entre el éxito comercial, el reconocimiento crítico y la exposición mediática, Sweeney construye una trayectoria que define el pulso de su generación, convirtiéndose en una de las figuras más discutidas y versátiles de su generación. Su trayectoria refleja una evolución desde la televisión adolescente al cine adulto, con incursiones como productora y una presencia cultural que va más allá de la pantalla.

Nacida en una familia de clase media en Spokane, Sydney Bernice Sweeney mostró desde niña una inclinación por las artes escénicas. Participó en actividades deportivas y artísticas durante su infancia, y con apenas trece años convenció a su familia para mudarse a Los Ángeles con el objetivo de dedicarse a la actuación.

Fue en la costa oeste donde empezó a lograr pequeños papeles en series como ‘Pretty Little Liars’ y ‘Anatomía de Gray’, abriendo las puertas de un futuro prometedor.

La carrera de Sweeney no ha estado exenta de debate. EFE/EPA/NEIL HALL

 

Su ascenso se consolidó con roles en series como ‘The Handmaid’s Tale’ (2018), donde su talento empezó a llamar la atención de la crítica. Pero su salto a la fama global llegó con ‘Euphoria’ (2019), en la que interpreta a Cassie Howard, un personaje complejo que le valió una nominación al Premio Emmy y una enorme visibilidad internacional.
Una imagen multifacética: de televisión al cine.

Tras el éxito de ‘Euphoria’, Sweeney no tardó en diversificar sus papeles. En 2021 protagonizó ‘The White Lotus’, otra serie aclamada de HBO que le valió una segunda nominación al Emmy por su actuación.

 

 

Además, participó en proyectos cinematográficos variados, desde el thriller psicológico ‘The Voyeurs’ (2021) hasta el drama histórico ‘Erase una vez… in Hollywood’ (2019), dirigido por Quentin Tarantino.

El 2025 ha sido un año particularmente relevante para Sweeney. EFE/EPA/CAROLINE BREHMAN

 

En los años siguientes, la actriz reforzó su presencia en la gran pantalla con papeles en películas como ‘Reality’ (2023), un intenso drama basado en la figura real de la soplona del FBI Reality Winner, que fue bien recibido en festivales internacionales.

El 2025 ha sido un año particularmente relevante para Sweeney. Protagonizó ‘The Housemaid’, un thriller psicológico dirigido por Paul Feig que se ha convertido en una sorpresa de taquilla, recaudando más de 240 millones de dólares a nivel mundial —cifra que supera con creces su presupuesto— y dando pie a una secuela confirmada para producción en 2026.

Este éxito cinematográfico consolida su recorrido en una industria en la que a menudo se la ha debatido tanto por sus apariciones televisivas como por la recepción crítica de algunos de sus filmes, pero ahora añade a su trayectoria un gran acierto comercial y creativo.
Transformaciones físicas y compromiso con los personajes.

Parte del reconocimiento de Sweeney radica en su capacidad para transformarse. Un ejemplo notable fue su preparación para Christy, una biografía en la que interpreta a la legendaria boxeadora Christy Martin.

Con el regreso de ‘Euphoria’ previsto en 2026 y nuevos papeles en proyectos como una adaptación de ‘Custom of the Country’ de Edith Wharton, Sydney Sweeney continúa ampliando su repertorio. EFE/EPA/CAROLINE BREHMAN

 

La actriz cambió radicalmente su físico para encarnar el papel —sumando peso y entrenando intensamente— y se sometió a un exigente proceso de acondicionamiento físico para capturar la esencia de la protagonista.

Más allá de las exigencias físicas, Sweeney ha demostrado interés en roles que exploran experiencias humanas complejas y transformadoras, consolidando una imagen de actriz dispuesta a asumir riesgos dramáticos.

Empresa propia y proyectos más allá de la actuación.

En 2020, Sweeney fundó Fifty-Fifty Films, su propia productora con la intención de abrir espacios creativos para guionistas, directoras y productoras femeninas. La compañía ha sido una plataforma para sus propios proyectos y ambiciones detrás de las cámaras, un movimiento que la posiciona como creadora de contenidos con voz propia.

También ha mostrado interés por ampliar su influencia en otros terrenos comerciales, incursionando en campañas publicitarias y colaboraciones con marcas internacionales en sectores como automoción y moda, consolidando su imagen como un rostro marketinero con repercusión global.

La carrera de Sweeney no ha estado exenta de debate. Algunas de sus campañas publicitarias, como una para American Eagle, generaron controversia al ser interpretadas por ciertos sectores como alusiones problemáticas a la herencia genética y estándares de belleza occidentales, aunque también impulsaron las ventas de la marca.

Estas situaciones reflejan la complejidad de su carrera: un equilibrio entre el reconocimiento global y la inevitable exposición mediática que acompaña a figuras populares. Su presencia en redes sociales y la atención a su vida personal —incluida la ruptura con su expareja y colaborador creativo, el productor Jonathan Davino— también alimentan la conversación pública en torno a su figura.

Un futuro en expansión.

Con el regreso de ‘Euphoria’ previsto en 2026 y nuevos papeles en proyectos como una adaptación de ‘Custom of the Country’ de Edith Wharton, Sydney Sweeney continúa ampliando su repertorio.

Esta combinación de televisión, cine y producción sugiere una trayectoria en evolución constante, en la que la actriz busca consolidarse como una presencia indispensable en la narrativa contemporánea de Hollywood.
María Muñoz Rivera.
EFE REPORTAJES

Compartir: