El K-Pop, el pop más famoso que exporta Corea del Sur, es un resorte en el proceso de deserción de los más jóvenes en Corea del Norte. El régimen comunista liderado por Kim Jong-un prohíbe cualquier injerencia de la cultura extranjera.

El abril de 2018 el líder supremo norcoreano, Kim Jong-un acudió a un concierto en la capital de la República Democrática de Corea, más conocida como Corea del Norte, con la particularidad de que era el primero de K-Pop, un género relacionado con Corea del Sur, en el territorio. Aunque fuese un gesto de reciprocidad y acercamiento hacia el pueblo y presidente de Corea del Sur, el género musical y el régimen quedaron irremediablemente ligados a ojos del mundo.  El K-Pop se ha revelado como un resorte para los jóvenes norcoreanos que fantasean desertar, según un reportaje reciente del Washingtong Post. Los adolescentes que en el norte crecen cantando canciones patrióticas sueñan con convertirse en ídolos del K-Pop en el sur. “Cuando escuchas música de Corea del Norte no tienes emociones, pero cuando escuchas música surcoreana o estadounidense literalmente te da escalofríos”, dijo al medio una aspirante a diva del género.

CULTURA COMO Y CONTRA PROPAGANDA

El bloqueo norcoreano no es tan impermeable como una vez fue, a pesar de los esfuerzos del régimen para aplastar cualquier influencia externa. El Grupo de Medios de Unificación de Corea del Sur entrevistó a 200 desertores del norte y el 91% de ellos declaró haber visto videos extranjeros antes de escapar. “Realmente quería ver cómo era el mundo exterior. Los jóvenes quieren ver películas e imitar los bailes del K-Pop que ve. También ven béisbol y partidos de futbol”, dijo un desertor en la encuesta, según publicó el diario Daily NK. Tres cuartos de los entrevistados, además, aseguraron que acceder a estos contenidos se había vuelto más peligroso desde el ascenso de Kim Jong-un en 2011. En la frontera entre ambas Coreas la guerra también era cultural. Desde el norte se lanzaban consignas sobre los beneficios del comunismo. Desde el Sur, por los altavoces salían melodías tradicionales y K-Pop a toda pastilla. Los norcoreanos crecen en un mundo hermético en el que los estadounidenses son la encarnación del mal y los surcoreanos sus marionetas. Para mantener el nivel de adoctrinamiento intacto, las filtraciones del exterior están prohibidas y son severamente castigadas. Sólo el contrabando consigue abrir una ventana en Corea del Norte al resto del mundo.

Flash Drives for Freedom es una de las iniciativas que intenta romper este muro. A través de su página web reciben donaciones de dispositivos USB y de dinero para comprar estos sistemas de almacenaje para colar información en el país. “Lo creas o no, los USB son una forma importante de compartir información en Corea del Norte. Muchos ciudadanos tienen aparatos con puertos USB. Durante años, los desertores norcoreanos se han esforzado para pasar de contrabando información externa en USB para contrarrestar la constante propaganda de Kim Jong-un”, se lee en su página web. Según la información que se ofrece en ella, ya han recibido sobre 125,000 unidades en las que han insertado 50 millones de material de lectura y 2.1 millones de metraje, que habían alcanzado a 1.3 millones de norcoreanos.

EL POP PATRIÓTICO

Corea del Norte no es el único país que sucumbe al efecto del pop. En India, canciones de pop patriótico llaman a los hindúes a “conquistar” Kashmir. Según informaba una agencia de prensa estadounidense, las melodías que incitan a comprar tierras y a contraer matrimonio con mujeres de la región acumulan millones de visitas en India. Después de que el Gobierno indio, de marcado corte nacionalista, revocase la categoría de estado a la región, los vídeos musicales comenzaron a aparecer en las redes sociales. Es un ejemplo más de la expansión de la propaganda india a través de la música. Al principio las canciones alababan las bondades de India frente a las características de su vecino Pakistán, de mayoría musulmana, y llamaban a hacer gala del sentimiento indio en público. Con el cambio de estatus de Kashmir, las canciones tomaron otro cariz y comenzaron a correr como la pólvora en redes sociales.  Reportaje/Imágenes: Efe

Por: Manuel Noriega

El concierto del grupo de rock esloveno Laibach en Pyongyang, Corea del Norte
El grupo Kpop Exo en la Clausura de los Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018
El grupo musical surcoreano BESTie se presentan en Seúl, Corea del Sur
El grupo musical surcoreano Rose Motel se presentan en Seúl
La cantante K-Pop CL en la Clausura de los Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018
Las integrantes del grupo femenino Twice
Los miembros del grupo de danza surcoreano’MONSTA X’ posan en el escenario

Comentarios

Comentarios