La “villa troglodita” de Mónaco, una lujosa edificación con bajo consumo de energía, tiene forma en su exterior de un gigantesco peñasco e interiores que asemejan a una cueva. Construida a partir de roca natural y con materiales que la imitan, plantea una relación simbiótica entre arquitectura, naturaleza y paisaje.

Tiene una superficie de quinientos metros cuadrados, cuesta más de tres millones de dólares y cuenta con los últimos adelantos en eficiencia energética. Se trata de una lujosa vivienda que está construida en una roca y en un lugar del principado de Mónaco donde no resulta precisamente fácil edificar.

Cuando se observa desde cierta distancia, la “villa troglodita”, diseñada por el arquitecto parisino Jean-Pierre Lott  (http://jplott.fr) puede ser fácilmente confundida con un peñasco o una característica natural de la topografía, ya que su sección inferior está constituida por  la roca original, y su parte superior está hecha de hormigón y revestimiento de roca artificial.

Por ahora está suntuosa casa de ‘The Flintstones’ del siglo XXI, es la única con sus características, aunque quizá no sea siempre así, ya que este sistema de diseño y construcción fusionados con el entorno, podría aplicarse en otras partes del mundo, según admiten desde el entorno del arquitecto Lott.

“Esta edificación en Mónaco es la primera de Jean-Pierre Lott, y le ha permitido incorporar  una serie de conocimientos muy específicos, por lo que no sería sorprendente que en el futuro construyera más villas trogloditas”,  adelanta a Efe Alice Godefroid, asesora de comunicación de Lott.

De alguna manera, esta construcción tan particular expresa la esencia telúrica de este pequeño pero rico principado europeo enclavado en la Costa Azul francesa, frente al mar Mediterráneo.

Se trata de un promontorio de 141 metros de altura conocido como ‘La Roca’ y cuyo relieve rocoso y abrupto está formado por las últimas estribaciones de la cadena montañosa de los Alpes.

“La construcción de este proyecto entregado en 2019 planteó el desafío de cómo se puede forjar una casa para formar una roca, sin alterar el paisaje, respetando sus volúmenes, fracturas y  vegetación”, señala Lott.

HERMANADA CON EL ENTORNO.

Este arquitecto trabajó ‘con’ el entorno  en lugar de ‘en contra’ de éste,  lo cual se tradujo en la creación del espacio al destripar la roca, al vaciar la masa, y no a través de la construcción.

Al diseñar esta villa, Lott ha tenido en mente “la idea de una gruta” y señala que, por eso, “la edificación presenta similitudes con una cueva,  por ejemplo al producir un paso de la luz a la oscuridad; al cortar y horadar  la roca; y al situar la entrada a la casa a través de una fractura en esa misma masa rocosa”.

“Se accede a través de una pasarela a una habitación muy grande con vistas a una piscina, que es una metáfora de un lago subterráneo, mientras que la luz se filtra al interior a través de una gran fractura que atraviesa toda la altura de la casa, siendo otra referencia al mundo subterráneo”, apunta.

Todo el camino a través de la casa se organiza alrededor de la fractura excavada en la roca original, en tanto que todas las áreas de estar y dormitorios cuentan con ventanas, “unas aberturas recortadas de la roca en busca de luz, con marcos específicos dependiendo de su función”, explica Lott.

Las ventanas, al igual que las pinturas “son una parte integral de la roca, crean un diálogo entre lo natural y lo construido”, apunta.

Señala que en la planta baja se ha mantenido la roca natural que ya existía, mientras que en los niveles superiores esta estructura pétrea ha sido recompuesta artificialmente “consiguiendo  una textura idéntica a la de la roca existente”.

“Las formas diseñadas y la vegetación recreada exhiben las características de las rocas naturales con sus fracturas, cavidades y resistencia, sin dar la impresión de ser el revestimiento de las paredes de un edificio”, asegura.

CON UNA GRUTA EN SU INTERIOR.

El interior de la villa cuenta con huecos y placas de vidrio que ofrecen perspectivas de toda la casa. Está organizada en cinco niveles, con la planta baja accesible desde la calle, sala de estar y tres dormitorios situados en los pisos superiores, a los que se accede por una escalera y cuenta con un ascensor acristalado.

Para reducir su impacto ambiental, en la “villa troglodita” se han instalado sistemas de uso doméstico, por ejemplo de climatización e irrigación, que aprovechan las energías renovables naturales disponibles en el sitio, como son las generadas a partir del calor del suelo (geotérmica) y de la luz del sol (fotovoltaica), así como el agua de lluvia recolectada.

El consumo energético de esta edificación es menos del 40 por ciento del consumo de una casa convencional basada en la normativa térmica francesa, mientras que su diseño arquitectónico garantiza que sus ocupantes disfruten de un ambiente interior seco y cómodo, según su creador.

“Estos objetivos se alcanzaron mediante un tipo de arquitectura que tiene en cuenta las condiciones climáticas y saca partido de los recursos naturales disponibles, para reducir el impacto en el ambiente y el gasto de electricidad y combustibles, optimizando el funcionamiento térmico de la ‘piel’ del edificio y buscando la máxima penetración y difusión de la luz natural”, según Lott.

La estructura es de hormigón con bajo contenido de carbono; su revestimiento de corcho proporciona aislamiento natural, saludable y seco además de un efecto de insonorización y sus paredes están revestidas de cal con pigmentos naturales.

“Los pisos de madera incluyen en su estructura pilotes reciclados  utilizados en los sistemas de cultivo de mejillones, y sus puertas y escaleras están hechas de madera maciza de bosques gestionados de manera responsable y sostenible”, concluye Lott.

Por: Omar Goncebat.

Las imágenes son cortesía de

Foto: Loïc Thebaud (Jean-Pierre Lott Architecte), citando al autor, el fotógrafo

Reportaje e imágenes: Efe

Desde las ventanas se ve el mar Mediterráneo al fondo
Entrada de la villa troglodita monegasca
Gráfico del esquema de utilización de materiales en la vivienda y su conformación en la roca
Interior de la villa troglodita con la piscina a modo de lago
Interior de la villa troglodita con la piscina en primer término
Interior de la villa troglodita. .
Interior de la villa troglodita
La cocina de la villa troglodita
La villa troglodita se confunde con el entorno. Al fondo se contempla una ventana
La villa troglodita
Loïc Thebaud (Jean-Pierre Lott Architecte)
Una de las terrazas de la vivienda
Vista de la roca horadada y la piscina de la vivienda desde un plano cenital

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