El museo “Kunstsammlung” de Düsseldorf, oeste de Alemania, abre una exposición que recoge cuatro décadas de la obra de Ai Weiwei, la mayor retrospectiva exhibida hasta ahora en Europa sobre el artista y activista chino.

La muestra lleva por título “Everything is art. Everything is politics” -“Todo es arte, todo es política”-, una frase que resume la vocación artística y de denuncia de Ai, afincado desde hace unos años en Berlín. “Es muy emocionante ver toda esta obra junta”, declaró el artista, en la presentación a los medios, previa a la inauguración de la exposición, que estará abierta al público hasta el principio de septiembre. La retrospectiva está integrada por instalaciones de gran formato, fotografías, esculturas y filmes y se reparte entre dos grandes espacios del museo, el K20 y el K21. En ellos se recorre algunos de los ejes temáticos del artista, como la persecución política, la situación de los refugiados y las violaciones de los derechos humanos en China.
Se alude asimismo, a la represión sufrida por Ai en su país, donde estuvo recluido durante 81 días por sus críticas a la cúpula política china y a la corrupción entre sus estamentos del poder.
Entre las obras exhibidas está una instalación de 164 toneladas llamada “Straight”, alusiva a los niños muertos al derrumbarse sus escuelas precariamente construidas, como consecuencia del terremoto de 2008 en la provincia de Sichuan. En otra instalación, “Laundromat”, denuncia la situación de los refugiados hacinados en campamentos de acogida de Grecia, tras la crisis migratoria de 2015.
Ai llegó a Alemania en 2015, pocos días después de ser autorizado a dejar China, tras cuatro años sin poder salir de su país.
En Alemania había sido tratado ya unos años antes del derrame cerebral provocado por la paliza que le propinaron las fuerzas de seguridad de su país, tras una de sus denuncias contra la corrupción en china. Ai convirtió, asimismo, esas heridas en experiencia artística, al exponer en Múnich las fotografías de sus lesiones, de modo parecido a cómo ahora plasma en Düsseldorf escenas de la persecución sufrida en su país. El artista chino fue detenido en 2011 cuando trataba de abandonar China en avión y pasó 81 días encarcelado mientras se investigaba un presunto fraude fiscal, a lo que siguió un largo arresto domiciliario hasta que se le autorizó a dejar el país. Reportaje/Imágenes: Efe

El interior de la instalación ”S.A.C.R.E.D”, de Ai Wiwei, durante su actual exposición en Dusseldorf, Alemania
La obra ‘Círculo de animales’, del artista chino Ai Weiwei, durante su exposición por Europa
Obra de arte compuesta por 100 toneladas de pipas de girasol hechas de porcelana, del artista chino Ai Weiwei

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