Las oficinas Powerhouse Brattørkaia de la ciudad de Trondheim, en Noruega, es el edificio positivo en energía más septentrional del mundo. Envueltas en 3,000 metros cuadrados de paneles solares, generan energía verde para su consumo, para varias construcciones vecinas y para el transporte urbano de la zona.

Es el exponente más avanzado del concepto arquitectónico “power houses” (casas de energía) o “edificios de energía positiva”. Ubicadas en el puerto de Trondheim, a 500 kilómetros al norte de la capital de Noruega, Oslo, las oficinas Powerhouse Brattørkaia están situadas con vistas al fiordo. Son construcciones que producen más energía de la que consumen a lo largo de su vida útil (calculada en sesenta años como mínimo) incluida la empleada en su construcción, en los materiales utilizados para construirla y en su demolición. La geometría de estas construcciones, denominadas “los edificios del mañana”, está diseñada para aprovechar al máximo la energía solar. Este diseño permite que en verano, cuando abunda la luz diurna, estos edificios vendan a la red eléctrica el exceso de electricidad producida por sus paneles solares y en invierno, adquieran de la red la corriente, siendo la diferencia siempre positiva entre lo que consumen y venden. El Powerhouse Brattørkaia es el edificio de energía positiva más nórdico del mundo y aspira a establecer un nuevo estándar para reducir las emisiones de gases que fomentan el calentamiento global del planeta, según el estudio Snøhetta, autor de este proyecto. Este edificio tiene 18,000 metros cuadrados, 39.3 metros de altura y un techo inclinado en 19 grados. “Está en una latitud donde la luz solar varía mucho entre las estaciones, lo que posibilita explorar cómo cosechar y almacenar energía solar en condiciones difíciles”, informa Ingrid Sårheim, responsable de comunicación de Snøhetta.

EDIFICIOS DEL MAÑANA

Además de oficinas, el Brattørkaia alberga en su planta baja una cafetería y un centro de visitantes y su parte trasera se conecta a la estación central de Trondheim a través de un puente peatonal. El edificio tiene la fachada frente al mar y está revestida con aluminio negro. Produce en promedio de más del doble de la electricidad que consume diariamente, y se abastece de energía a algunos edificios vecinos, autobuses eléctricos, automóviles y barcos, a través de una pequeña red eléctrica local. “Los edificios energéticamente positivos son los edificios del futuro”, señala el arquitecto Kjetil Trædal Thorsen, fundador de Snøhetta. El Brattørkaia tiene un triple objetivo: aumentar al máximo la cantidad de energía limpia producida por el edificio, reducir al mínimo la energía que utiliza para funcionar y ser un espacio agradable para sus inquilinos y el público, según sus diseñadores. La ubicación del edificio ha sido cuidadosamente elegida para garantizar la máxima exposición al sol durante todo el día y todas las estaciones.  Su techo torcido pentagonal y la parte superior de la fachada están revestidos con casi 3,000 metros cuadrados de paneles solares, ubicados estratégicamente para aprovechar la mayor cantidad posible de energía solar, destacan. “Este edificio funciona como oficinas y como una pequeña planta fotovoltaica capaz de generar el equivalente a unos 460,000 kilovatios hora (kWh) de energía limpia y renovable al año”, informa Sårheim. “Además se ha incorporado al Brattørkaia un gran espacio para  almacenar la energía generada y no consumida en los meses de verano”, señala Snøhetta.

MÁXIMA EFICIENCIA ENERGÉTICA

El edificio incorpora  una serie de tecnologías y materiales que le permiten reducir radicalmente y volver extremadamente eficiente el uso de energía en sus operaciones cotidianas. Esto incluye la instalación de aislamientos de máxima eficiencia, sistemas inteligentes de flujo de aire que reducen la necesidad de calefacción, soluciones de recuperación de calor al ventilar el aire y tratar aguas las residuales de todas las fuentes excepto los inodoros, el uso de agua de mar para calefacción y refrigeración y el empleo exclusivo de electrodomésticos de bajo consumo. Además, su estructura es de concreto de baja emisión térmica, el cual se expone a través de recortes estratégicos en el techo, conformando una masa que absorbe y retiene el calor y el frío y ayuda a regular la temperatura del edificio sin usar electricidad. Su techo revela en el centro un recorte o “pozo de luz” sesgado que permite que la luminosidad diurna ingrese a cada planta a través de grandes ventanas, fluya hacia los espacios de la oficina y brinde una gran vista de la ciudad a quienes trabajan dentro. El diseño y tecnologías utilizadas en estas oficinas abiertas en agosto de 2019 posibilitan que consuman en iluminación la mitad de la energía que gasta un edificio de oficinas comerciales convencional, de un tamaño comparable. Reportaje/Imágenes: Efe

Por: Omar Goncebat

Dos trabajadores en el edificio. Al fondo el mar
Edificios de los alrededores de las oficinas que consumen electricidad que generan
El acristalamiento exterior del edificio
El edificio con su especial acristalamiento
El edificio desde el puerto de la ciudad noruega
El edificio Powerhouse Brattørkaia de la ciudad de Trondheim, en Noruega
El Powerhouse Brattørkaia, visto desde el pozo central
Escaleras de caracol en el interior del edificio
Exterior del lateral de las oficinas
Interior del edificio
Otra vista del Powerhouse Brattørkaia
Parte central de las oficinas Powerhouse Brattørkaia de la ciudad de Trondheim, en Noruega
Plano cenital del pozo central del edificio

Comentarios

Comentarios