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Fresco del siglo XVI de San Pablo, descubierto enSan Genaro, en Nápoles, Italia

A veces hay que ver más allá de donde alcanza la vista para encontrar tesoros. Es el caso de estos destinos que se encuentran bajo el asfalto de ciudades muy turísticas.

Bajo el suelo que pisa puede haber un mundo desconocido aún por explorar. Maravillas, tesoros, curiosidades y leyendas se encuentran bajo el asfalto de muchas ciudades del mundo. Desde antiguas estructuras para dotar a las ciudades de agua, refugios antiaéreos o viejas ciudades de civilizaciones antiguas, a lugares de descanso eterno para los huesos que sobran en la superficie. Las historias de muchas urbes también guardan un capítulo para el subterráneo.

LA CISTERNA DE ESTAMBUL

La Cisterna de Yerebatan, Cisterna Basílica o Palacio Sumergido es uno de los lugares más visitados de la ciudad turca de Estambul. Esta cisterna, o embalse subterráneo, fue construida por el emperador Justiniano en el siglo VI después de Cristo. En su época fue una estructura capaz de almacenar 65 millones de litros de agua, que llegaban a la superficie a través de acueductos. Las columnas de mármol son imponentes y las dos cabezas de medusa que se encuentra en las bases de dos columnas, una boca abajo y otra de lado, son uno de los principales focos de atracción para los turistas. En la actualidad el nivel de agua es bajo, por lo que los visitantes pueden recorrer su estructura sobre unos pasos elevados. La iluminación y la acústica acaban por dotar al espacio de un encanto único.

CATACUMBAS

Probablemente un poco menos famosas que las de Roma, las catacumbas de París son un lugar en el que la muerte y lo fascinante se unen de manera inesperada.  Bajo las calles de la Ciudad de la Luz hay un lugar un poco más lúgubre: pasadizos cubiertos de calaveras y otros huesos que recuerdan un pasado más oscuro de la capital francesa. Las catacumbas tienen una extensión de 11,000 metros cuadrados, 2 kilómetros de longitud y se encuentran a 20 metros bajo el suelo. Para llegar hasta ellas es necesario bajar 131 peldaños. Para salir, han de subirse 112. En el siglo XVIII, tras varias crisis de salubridad con los cementerios de la ciudad como foco, las autoridades parisinas decidieron trasladar los restos mortuorios de algunos de ellos al subsuelo. El lugar elegido fueron las canteras Tombe-Issoire, ya inactivas en aquel momento. Los restos provenían en su mayoría del Cementerio de los Santos Inocentes. Las catacumbas están abiertas al público desde 1809.

 

EN LAS TRIPAS DE NÁPOLES

Nápoles es una de las ciudades más sorprendentes de Italia. Está a los pies del volcán Vesubio, tiene una historia reciente basada en la crónica negra, con calles estrechas y leyendas de la Mafia… pero la ciudad y tiene otra razón más por la que no dejar de visitarla: su ciudad subterránea. Bajo los Quartieri Spagnoli, galerías y pasadizos recorren el subsuelo. Tiene su origen en el año 470 a.C., mientras la ciudad estaba bajo el control griego, que comenzaron a construir estructuras para el almacenaje y distribución de agua. Los romanos heredaron y ampliaron la red. A finales del siglo XIX, debido a una epidemia de cólera, se dejó de usar como cisterna. Pero los napolitanos no se olvidaron de esta ciudad subterránea y durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como refugio para la población civil: se habilitaron allí más de 400 refugios con una capacidad de albergar hasta 200,000 personas. Finalmente, en las últimas décadas se llevaron a cabo trabajos de recuperación para posibilitar las visitas.

PASADIZOS CON SABOR A CERVEZA

Hay algo casi tan famoso en la ciudad de Pilsen como la variedad de cerveza del que toma el nombre: el laberinto de pasadizos subterráneos en los que se comenzó a destilarla. Pilsen está a menos de 100 kilómetros de la capital de la república checa, Praga, y muchos visitantes se acercan para conocer el origen de la cerveza. Allí, bajo el suelo, hay bodegas y pozos construidos desde el siglo XIV que se utilizaron para finalidades diversas en diferentes etapas de la historia de la ciudad. El recorrido comienza en la cueva del hielo, en la que, como su propio nombre indica, se almacenaba hielo que se utilizaba en el proceso de elaboración de la cerveza. Luego pasa por los pozos, por el sistema de pasadizos que sirvió de fortificación de la ciudad y acaba en la torre del agua. Después de esta última etapa, se puede disfrutar de una cata del líquido espumoso.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD EN ISRAEL

En Israel existe un sitio arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, cerca de la ciudad de Haifa: Beit She’arim, también conocido como Besara que significa:”La Casa de las puertas”. En él existe un buen número de antiguas tumbas excavadas en la roca y fue lugar de enterramiento de judíos en la época romana. Concretamente fue construido en la época de Herodes. El lugar, ubicado al sur de Galilea, forma parte del Parque Nacional que tiene el mismo nombre y llegar hasta él está muy bien indicado. Además se pueden solicitar visitas guiadas. Se trata de unas cavernas grandes, con fachadas de piedra muy decoradas. En la entrada se bajan unos escalones que conducen a la caverna sepulcral, un salón central con una red de salas contiguas. Los sarcófagos están realizados en piedra caliza o mármol la mayor parte, aunque también existen algunos de arcilla y plomo. En las salas existen inscripciones nombran las comunidades judías de Siria, Babilonia o Egipto, entre otras. Reportaje/Imágenes: Efe

Por: Manuel Noriega

Cisterna Basílica Yerebatan en Estambul
Visitantes en la necrópolis de Bet She’arim, cerca de Kiryat Tiv’on en Israel
Unos turistas admirando las catacumbas de Nápoles
Necrópolis de Bet She’arim
Las catacumbas en la necrópolis de Bet She’arim, cerca de Kiryat Tiv’on en Israel
La cisterna de Estambul, aljibe romano, fue construida en el siglo VI
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