Imagen de la capital de Turquía, Estambul

Los viajeros con ganas de descubrir maravillas y cosechar recuerdos inolvidables cumplirán plenamente su objetivo y se embriagarán de belleza al sumergirse en la región de Capadocia, en Turquía, que combina los caprichos de la naturaleza y el arte humano.

+++ “La estancia ideal para disfrutar en un primer viaje de las bellezas de Capadocia es de dos o tres días, y la mejor época para visitarla es primavera”.

Globos navegando sobre las cuevas de Capadocia en Goreme (Turquía).

+++ “Algunos lugares inolvidables son Göreme, con sus iglesias escavadas en rocas decoradas con frescos, los Valles de Avcilar y Güvercinlik, donde están unas singulares formaciones rocosas llamadas “chimeneas de hadas”, el pueblo troglodita de Uçhisar y la antigua ciudad subterránea de Ozkonak”.

+++ En Capadocia la tierra ha sido moldeada por la naturaleza originando fantásticas formas elegantemente adornadas con obras creadas por la mano humana, dando lugar a un museo al aire libre y un patrimonio cultural de la humanidad, informa desde la oficina de Turismo de Turquía.

En Turquía hay una zona creada por la fuerza de la naturaleza y la mano del hombre, que ha dado lugar a un paisaje que hace sentir al viajero que está en otro mundo.
Ese enclave único, diferente, lleno de una belleza impresionante, y que además permite al visitante aprender la historia y la cultura de un país que ha sido un cruce de civilizaciones y se sitúa entre Europa y Asia, se llama Capadocia y está en el centro de la península turca de Anatolia.

“Entre los lugares más destacados de Capadocia está el Valle de Göreme, declarado Patrimonio de la Humanidad, caracterizado por sus valles, monasterios y capillas escavadas en las rocas decoradas con frescos”, señala a Efe Óscar Sanz, director comercial de Mapa Tours, operador turístico con una larga experiencia en la organización de viajes a esa zona.
“Otros lugares inolvidables de esa región son los Valles de Avcilar y Güvercinlik, donde se encuentran las famosas “chimeneas de hadas”, el pueblo troglodita de Uçhisar y la antigua ciudad subterránea de Ozkonak”, señala Sanz.

Para este experto “una de las experiencias imborrables que se pueden vivir en Capadocia, es hacer un viaje en globo al amanecer para contemplar el espectacular paisaje”.
Asimismo, “en esta zona también se puede asistir a un espectáculo de baile folclórico de los derviches o visitar los talleres típicos de tapetes y aquellos donde trabajan piedras semipreciosas como el ónix y preciosas como la turquesa”, señala.

‘CHIMENES DE HADAS’ EN UN PAISAJE ONÍRICO

Estéticamente Capadocia toca el alma con sus singulares formaciones rocosas llamadas ‘las chimeneas de hadas’ y con la huella arquitectónica de las civilizaciones a su abrigo.
Entre sus increíbles formaciones hay iglesias rupestres, ciudades subterráneas y restos de pueblos prehistóricos, informa a Efr Turismo de Turquía, (TT).

Bella imagen de montañas en tono terroso claro de Capadocia

Explican que esta región se encuentra en una antigua zona volcánica y hace millones de años, tres de sus montañas (Erciyes, Hasandağ y Güllüdağ) eran volcanes activos.
“Durante millones de años, los volcanes, el viento, la lluvia y el hielo han esculpido la región que conocemos como Capadocia. A medida que el paisaje fue erosionando, las piedras basálticas se mantuvieron, formando las famosas ‘”chimeneas de hadas “, una estructuras cónicas, algunas de las cuales alcanzan los 45 metros de altura”, indican.
Si la naturaleza fue el primer artista que decoró esta zona, a lo largo de los siglos los habitantes de Anatolia han excavado las rocas y construido allí viviendas, iglesias y más de 250 ciudades subterráneas, según (TT).

Impresionante vista de la ciudad de Uchisar en Anatolia Central, Turquía

“En las ciudades de Uçhisar, Göreme, Avanos, Ürgüp, Derinkuyu, Kaymaklı e Ihlara la tierra ha sido moldeada por la naturaleza originando fantásticas formas elegantemente adornadas con obras creadas por la mano humana, dando lugar a un encantador museo al aire libre y un patrimonio cultural de la humanidad”, apunta.

Una de las impresionantes casas esculpidas bajo la montaña en Capadocia.

“Chimeneas de hadas que parecen misteriosas, ciudades y lugares de culto que se extienden a muchos metros de profundidad, todo envuelto de un ambiente que parece etéreo y de otro mundo. Capadocia ofrece al visitante banquete de maravillas que supera la imaginación más entusiasta”, destaca (TT).

CRUCE DE CIVILIZACIONES GRABADO EN LA ROCA

Frescos en la iglesia de Goreme, en Capadocia

Las famosas “chimeneas” son los pináculos de las casas que componían las ciudades subterráneas, donde hasta el siglo pasado han vivido turcos.
Estas viviendas tenían normalmente cuatro o cinco alturas unidas por escaleras, sistemas de desagüe, corrientes de ventilación y cocinas comunes.
Capadocia es también el colorido y luminoso resultado de un cruce de civilizaciones acontecido a lo largo de los siglos.

La región ha estado habitada desde la era prehistórica y los mejores ejemplos descubiertos están en Köşk Höyük en Niğde, Aşıklı Höyük en Aksaray así como en la cueva de Civelek en Nevşehir, según Turismo de Turquía.

A mediados de la Edad de Bronce Capadocia cayó bajo la influencia de la civilización Asiria.
Los hattis, hititas, frigios, persas, romanos, bizantinos, selyúcidas y otomanos quedaron maravillados por la belleza de Capadocia y dejaron huellas de su presencia en estas tierras, según (TT).
Señalan que, para protegerse de esas incursiones, los habitantes de la región decidieron vivir en cuevas y grutas cuya entrada podría ocultarse para no ser detectada por los invasores.

Estructura de cuevas en Capadocia

Como en ocasiones era necesario ocultarse durante largos periodos de tiempo, estas viviendas troglodíticas, se convirtieron en ciudades subterráneas con manantiales, lugares para almacenar alimentos, bodegas y lugares de culto, apuntan.
A principios del primer milenio, grupos de cristianos que huían de la persecución romana comenzaron a desplazarse a lugares inaccesibles de Capadocia en busca de refugio, según (TT).

Allí encontraron un terreno volcánico fácil de excavar y comenzaron a ampliar las cuevas naturales enlazándolas y construyendo también viviendas, capillas, iglesias y monasterios.
Se calcula que hay alrededor de 500 iglesias y capillas en Capadocia. La variedad y el arte de su arquitectura, diseño y decoración son fascinantes y sorprendentes, explica (TT).
Destaca la iglesia Elmalı Kilise, con una gran cúpula central a la que se accede por un estrecho corredor, y la de Tokali, con espléndidos frescos pintados con tonos verdes y rojos, informan desde Turismo de Turquía.

“La estancia ideal para disfrutar de las bellezas de Capadocia en un primer viaje sería de dos o tres días, que luego se puede complementar con una estancia en la histórica ciudad de Estambul, distante cerca de 800 kilómetros”, recomienda Sanz.
“La mejor época del año para ir a Capadocia sería en primavera por contar con más horas de luz y unas temperaturas más agradables, aunque se puede visitar durante todo el año”, concluye este experto turístico. Por Ricardo Segura. Reportaje /Imágenes: Agencia EFE.

¡Ni te imaginas lo que aparece en estas ligas!

HAZ CLICK EN: http://www.revistaQ.mx/
VIDEOS EN: https://www.youtube.com/user/QMexicoTV
PINTEREST: https://www.pinterest.com.mx/espectaculosrevistaq
TWITTER: https://twitter.com/QQueMexico
INSTAGRAM: https://www.instagram.com/larevistaq/

Compartir esto:

Comentarios

Comentarios