Diego Simeone dando instrucciones a uno de sus últimos fichajes, Kieran Trippier

Hazard, Jović, Militao y Mendy o Joao Félix, Trippier y Héctor Herrera, entre otros, han aterrizado en la Liga. El futbol español está expectante ante el comienzo de una nueva temporada de emociones. Merengues y colchoneros han renovado sus proyectos con un único fin: derrocar al Barcelona de Leo Messi.

Ocho de los últimos once títulos de la Liga cayeron del lado culé -sólo equipos legendarios, como el Madrid de Mourinho, la “plantilla infinita” de Zidane o el muro defensivo de Simeone pudieron discutirle la corona- y no por casualidad. La ascendencia del “10” argentino sobre la competición liguera es inigualable. Por su impacto y regularidad en el día a día, el argentino es un valor seguro en el largo plazo. Su mera presencia disimula debilidades, sella grietas, esquiva obstáculos y, sobre todo, garantiza goles y puntos por igual. Independientemente de las dimensiones del proyecto que le rodee en el Camp Nou, la estabilidad de su club o el acoplamiento de sus compañeros, derrotar a Messi a 38 jornadas es una prueba de fondo, como corroboran los datos. En competición liguera, Messi ha anotado 419 goles (y repartido 169 asistencias) en los 452 partidos que ha disputado a lo largo de sus 15 temporadas como azulgrana. De media, un tanto cada 86 minutos en los más de 36,000 en los que el argentino estaba sobre el césped.

DE NUEVO, ZINEDINE ZIDANE

Por ello, los principales competidores de los culés se han puesto manos a la obra, mientras se deshoja la gran margarita del verano que es el club en que acabará jugando este año Neymar, porque en París el público no le quiere. La vuelta de Zidane al banquillo blanco encierra el grito de auxilio del madridismo, poco dispuesto a deambular por el desierto a lomos de un solitario Benzema otra temporada. Por fin, el sitio de Cristiano Ronaldo tiene un nuevo ocupante: Eden Hazard ya es madridista y no ha tardado en reservar su plaza en la banda izquierda del Santiago Bernabéu. Aunque en la tarea de sustituir al portugués el belga no está solo, pues para cubrir los goles que se perdieron con su marcha, Luka Jović y su fría sangre serbia dentro del área auguran un papel importante. Los refuerzos en posiciones clave, como Mendy o Militao, y la savia nueva de Rodrygo o Vinicius tendrán que ocupar las marchas de la “camada española”: Llorente, Ceballos, Reguilón y Vallejo se despidieron de Madrid, aunque algunos sigan teniendo en sus planes triunfar de blanco. La vuelta de James Rodríguez es la última consecuencia de un verano ajetreado en Concha Espina, en el que la pretemporada y las giras alrededor del mundo han albergado más sombras que luces.

JOAO FÉLIX Y LA OTRA CARA DE LA MONEDA

En el otro lado de la “orilla” del río Manzanares espera el renovado Atlético de Madrid, ansioso por que suene el silbado del árbitro y que el balón ruede después de un verano de cambios. La pretemporada, con la aplastante victoria a los merengues en Nueva Jersey (7-3) incluida, ha dejado buenas sensaciones en el bando colchonero y ha permitido entrever las guías del nuevo proyecto de Simeone en su novena temporada a los mandos del banquillo rojiblanco. Así, el Atlético no dejó crecer la demora en la transición entre sus buques insignia. Antoine Griezmann cumplió su ciclo en Madrid, se pasó al bando de Messi y los colchoneros hicieron el mayor desembolso de su historia para sustituirle: Joao Félix es el nuevo elegido de la afición colchonera. Bajo la “juvenil” apariencia del portugués se esconden algunas de las virtudes que han fascinado a los clubes más grandes del mundo en sus poco más de 40 partidos como profesional con el Benfica, y que los aficionados del Atleti no han tardado en descubrir. La sensibilidad para interpretar el juego, el talento, la calidad y la técnica que destilan movimientos y contactos con la pelota o, sobre todo, el depredador instinto que tiene el ex del Benfica para intuir el gol en cada acción son ya producto interior de La Liga. “El Principito” encarnó el crecimiento del Atlético de Simeone, con el que creció y se desarrolló a la par hasta formar parte indivisible del club rojiblanco, ayudando en la construcción de su estatus actual. Ahora, 257 partidos más tarde, en los que dejó 133 goles y 50 asistencias, Joao Félix hereda su legado y protagoniza una renovación que pretende llevar al Atlético un paso más allá. Las marchas de jugadores históricos como Godín, Juanfran o Filipe -además de Lucas o Rodri- ponen el punto final a un ciclo que se ha cerrado definitivamente para dejar paso a los nuevos chicos del ‘Cholo’: Llorente, Lodi, Felipe, Hermoso, Trippier o Héctor Herrera.

NUEVOS NOMBRES PARA MESSI

Por último, el principal ocupante del podio español, el Barcelona de Ernesto Valverde, ha confeccionado en el mercado estival una plantilla que sigue orbitando alrededor de la misma estrella. Sirviéndose de la experiencia del mes de mayo del curso pasado, al que los jugadores que forman su estructura llegaron sin oxígeno ni fuerza en las piernas, el preparador extremeño ha encontrado piezas para que su maquinaria no se fatigue en los tramos más importantes de la temporada. Griezmann llega al Camp Nou para servir como una alternativa de primer nivel a Messi y Luis Suárez en la última línea, con capacidad para iniciar desde varias posiciones, inteligencia para no discutir las zonas de influencia de los baluartes culés y con categoría para firmar unos números de la contrastada estrella mundial que esperan en la Ciudad Condal desde hace dos años. Uno de los mejores jugadores y la gran aparición de la “Champions” 2018-2019 también irrumpe en el universo Barça bajo el amparo de la filosofía “cruyffista” del Ajax. Frenkie De Jong dará nuevas soluciones al centro del campo de Valverde, además de descanso a Sergio Busquets, cuyo juego reclamó ayudas y energías renovadas la campaña pasada. En esta misma línea, Junior Firpo se despidió del lado bético de Sevilla a cambio de 18 millones de euros para actuar como relevo en la banda izquierda del Camp Nou, un enclave que Jordi Alba ha trabajado hasta convertir en una de las grandes fortalezas de producción en la época de Messi.

LA “CLASE MEDIA” SIGUE CRECIENDO

Inmediatamente después del bloque de cabeza, el Getafe “EuroGeta”, a imagen y semejanza de su entrenador, Bordalás, espera repetir las hazañas del curso pasado, con refuerzos de demostrado rendimiento en el futbol español. Caso parecido le ocurre al Valencia de Marcelino, que arrancará con la esperanza de alcanzar el nivel de los últimos meses de la campaña anterior sin la inestabilidad que les invadió en los primeros meses del curso. Aunque los “ché” titubearon hasta rozar la lona, terminaron levantándose para cumplir sus objetivos con un bloque que se mantiene casi intacto y en el que los campeones “juveniles” Kangin-Lee y Ferrán Torres ya reclaman un papel protagonista. En Sevilla, el verano (y la gestión de Monchi) ha traído consigo una renovación completa: la llegada de Lopetegui al banquillo del Sánchez Pizjuán, 11 fichajes (Koundé, Dabbur, Diego Carlos, Ocampos, Joan Jordán, Luuk De Jong u Óliver Torres, entre otros), una cesión (la de Reguilón) y un desembolso de 124 millones de euros. En la otra mitad de la capital hispalense, Rubí coge los mandos del Betis “post-Setién” con la tarea de sumar regularidad y resultados a un plan de juego “made in” La Liga. Además, el extécnico del Espanyol tendrá que pulir el diamante de Fekir e intentar que el francés haga olvidar al argentino Lo Celso, que salió rumbo al Tottenham inglés comandado por su director técnico Pochettino. El Athletic de Bilbao, que rozó Europa, apenas sufre modificaciones, a diferencia de sus “vecinos” de San Sebastián, que incorporan a su proyecto calidad bruta: Portu, Isak u Ödergaard se suman a Oyarzabal, Januzaj e Illarramendi. Gracias a las ventas de Pablo Fornals, al West Ham inglés, y Maxi Gómez, al Valencia, Villarreal y Celta han podido realizar inversiones en jugadores de la categoría de Rubén Peña, Raúl Albiol o Denis Suárez para evitar coquetear con los puestos de peligro un año más. El Espanyol también ha pasado un mercado estival agitado, con Rubí y Mario Hermoso abandonando Cornellà-El Prat y Borja Iglesias o Marc Roca figuraban en rumores de gigantes continentales. Todo ello, a la par que los “periquitos” sorteaban fases previas para entrar en Liga Europa. Alavés, Eibar, Leganés, Levante o Valladolid han sido coherentes en su planificación, reforzando posiciones clave en sus sistemas sin grandes desembolsos -ninguno ha efectuado un fichaje superior a los 5 millones de euros- buscando conservar la competitividad del curso pasado. Planes parecidos también han seguido los tres ascendidos desde Segunda, incorporando a jugadores de nivel a sus asentadas ideas de juego con las que volvieron a la máxima categoría. El “Chimy” Ávila, Roncaglia o Brasanac aterrizaron en Osasuna; Darwin Machís, Roberto Soldado o Yangel Herrera lo hicieron en Granada; mientras que Aleix Febas o Alex Alegría, entre otros, reforzarán el Mallorca de Vicente Moreno, que sueñan con volver a situar sus nombres entre los frecuentes del futbol español.  Reportaje/Imágenes: Efe

Por: David Timón Espinosa

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