Super Bowl LIII ya forma parte de la historia y Atlanta pone punto final a un trabajo de más de cuatro años y 46 millones de dólares de inversión que hicieron posible que el mayor espectáculo deportivo, que más efectos tiene dentro del mundo de la económica local, de la televisión, de la publicidad y del consumismo, alcanzase sus objetivos.

La gran fiesta del deporte estadounidense volvió a recibir grandes elogios, tanto en el aspecto deportivo como extradeportivo, con entradas que superaron los 30.000 dólares, anuncios de treinta segundos por el que se  pagaron más de cinco millones de dólares, un gran movimiento en las apuestas y el gran espectáculo del medio tiempo con Marron 5 como principal atracción.

A margen del resultado deportivo, otro triunfo histórico de los Patriots de Nueva Inglaterra que vencieron por 13-3 a los Rams de Los Angeles para conseguir su sexto trofeo Vince Lombardi, de la mano del legendario dúo formado por el mariscal de campo Tom Brady y el entrenador en jefe Bill Belichick, Atlanta hizo historia con la organización de su segundo Super Bowl.

Brady y Belichick tienen en su poder todas las marcas en la historia de la NFL, la última la de ser los de mayor edad, con 41 y 66 años, respectivamente, que consiguieron el título de campeones del Super Bowl.

Mientras que los grandes derrotados fueron los jóvenes, el mariscal de campo Jared Goff, de sólo 24 años, quien con apenas tres temporadas en la NFL ya llegó al Super Bowl, y el entrenador en jefe Sean McVay, dos al frente del equipo.

McVay fue el más joven que llevó a un equipo al Super Bowl y comprobó que la experiencia tiene un valor impagable cuando se trata de grandes citas con la vivida en el Super Bowl LIII, donde fue superado por la estrategia de Belichick, y a Goff se le vino encima todo la presión del ambiente y escenario grandioso en el que se encontró por primera vez.

Con el éxito deportivo acaparado por la dinastía de los Patriots que agrandaron aun más su leyenda de ser el mejor equipo en la historia de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), el partido también dejó una entrada oficial de 70.081 espectadores que dejaron en taquilla un promedio de 5.000 dólares por persona.

EL GRAN ESPECTÁCULO DEL MEDIO TIEMPO.

Algunos inclusive llegaron a pagar hasta 30.000 dólares por tener la opción de presenciar desde un lugar privilegiado del Mercedes-Benz las acciones que se daban sobre el césped artificial.

Pero sobre todo tener la opción de ver el espectáculo musical del medio tiempo que este año tuvo como protagonistas a la banda Maroon 5 que acaparó la atención.

El espectáculo de mitad del partido siguió el mismo tono de unidad que intentó la NFL desde el evento previo al encuentro, en el que se presentaron Gladys Knight, que cantó el Himno Nacional, y las hermanas Chloe x Halle, afroamericanas al igual que Knight, interpretan música “Soul” y “R&B”.

Pero en el espectáculo que marca la mitad del partido por el título Vince Lombardi, que tenía como objetivo llamar a la unidad, presentando grupos de música pop-rock, soul, R&B, hip-hop, también se dio en medio de cierta inconformidad.

Luego de que los asistentes al partido esperaban mayor puntuación en el campo al medio tiempo (3-0), lo que ofrecieron Maroon 5 y los cantantes de hip hop, Travis Scott y Big Boi tampoco les convenció demasiado, sobre todo porque Scott tuvo muy poco tiempo y Boi apenas recibió 10 segundos de actuación.

Adam Levine, vocalista de Maroon 5, el grupo central del espectáculo, que prometió hablar con su música sobre el escenario en vez de ofrecer la conferencia de prensa tradicional, se encargó de compartir la música con Scott y Boi.

Los asistentes al campo de juego aplaudieron las presentaciones de Maroon 5, de Scott y de Boi, y mostraron satisfacción con el espectáculo que desde antes había causado polémica, luego de que la NFL suspendiera la tradicional conferencia de prensa con los artistas que estaba prevista el pasado jueves.

La NFL canceló la rueda de prensa de Maroon 5 en medio de críticas a la banda por aceptar actuar a pesar de los llamamientos de músicos y una petición de change.org para boicotear a la NFL por su trato al mariscal de campo Colin Kaepernick en relación con su participación en las protestas de himnos nacionales.

Los fuegos artificiales que explotaban desde el campo hacía las alturas del campo de juego cerraron el espectáculo, los músicos que compartieron escenario se abrazaban y los asistentes celebraban el momento musical, pero fuera del “Mercedez Benz” no todos estuvieron satisfechos pese al intento de la NFL de brindar un momento de unidad a través del Super Bowl.

Donde sí hubo unanimidad fue el éxito absoluto que tuvieron los organizadores del Super Bowl al confirmar que más de un millón de personas llegaron a Atlanta durante la semana de celebraciones y que dejaron a la economía local más de 500 millones de ingresos.

Después de superarse los primeros días de bajas temperaturas, Atlanta disfrutó de un tiempo que no generó ningún problema al personal encargado de la seguridad, que pasó con matrícula, un año más, todo el dispositivo que establecieron y que les garantizó una celebración libre de cualquier problema o amenaza terrorista.

Más de 1.600 agentes del orden, incluidos 600 de agencias federales que llegaron a Atlanta, blindaron a la ciudad por cielo y tierra para que fuese el lugar más seguro de Estados Unidos y del mundo.

Además otros miles de profesionales de empresas privadas también trabajaron en coordinación con las autoridades para que el dispositivo de seguridad fuese todo un éxito.

De acuerdo al departamento de seguridad de la NFL y de las autoridades policiales de Atlanta durante toda la semana la tranquilidad fue la nota dominante.

A pesar de la existencia de un gran número de clubes de “striptease”, que fueron los que mayor negocio tuvieron durante los siete días que se vivió la gran celebración del Super Bowl, la policía aseguró que todo había sido “normalidad”.

Los hoteles estuvieron al ciento por ciento de su capacidad de alojamiento, mientras que todo el sector de la gastronomía, como del turismo y el comercio se mostró satisfecho por la actividad que tuvieron durante el Super Bowl.

Otros grandes beneficiarios fueron los 5.700 dueños de casas del área de Atlanta que recibieron un  promedio de 700 dólares por día durante la semana del Super Bowl, mientras que el alquiler de casas de casas de lujo alcanzó el precio de 6.000 dólares por noche.

UN ÉXITO EXTRADEPORTIVO.

Al margen de la siempre discrepancia que se da con los ingresos económicos que pueda dejar el Super Bowl, en Atlanta, las autoridades locales confirmaron que había sido todo un “éxito”.

Como lo fueron los comerciales de televisión que tuvieron que pagar un promedio de 5,25 millones de dólares por cada 30 segundos a la cadena de CBS, quien recibió los derechos de trasmisión.

Ell comercial de la cerveza Bud Light “Game of Thrones” fue  considerado como el mejor, seguido por el que presentó la compañía automovilística Hyundai con “The Elevator”. Pepsi con la participación del cantante Steve Carell y Burger King con el artista Andy Warhol estuvieron entre los cinco primeros.

El mundo de las apuestas en Las Vegas también dijeron que lo igualado del marcador favoreció que hubiese más actividad hasta el final y se confirmaron los más de 6.000 millones de dólares que se movieron de forma legal con el Super Bowl, sin que se pueda saber cuánto se mueve de manera ilegal.

De momento, para el Super Bowl del próximo año, la edición 54, el equipo favorito entre los jugadores de apuestas son los Chiefs de Kansas City, mientras que los Patriots quedan segundos, que éste año si cumplieron con los pronósticos.

Lo que sí está asegurado para el próximo año es la sede de la cita con el mayor espectáculo deportivo que se celebra en Estados Unidos y que será en  el cálido Miami, quien por sexta vez, en su historia, acogerá el Super Bowl. Reportaje e imágenes: Efe

POR: SONIA SALAZAR.

Aspecto del Mercedes-Benz de Atlanta, durante la LIII edición del Super Bowl
Big Boi, Adam Levine de Marron 5 y Sleepy Brown
Bill Belichick, celebra con su novia Linda Holliday
Gran afluencia de público en el exterior del Mercedes Benz de Atlanta
Jared Goff, mariscal de campo de Los Angeles Rams, felicita a su rival, Tom Brady
La cantante Gladys Knight fue la encargada de interpretar el himno estadounidense
Tom Brady celebra una anotación de su equipo, los New England Patriots
Un abarrotado Mercedes-Benz de Atlanta vivió la victoria de los New England Patriots

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